Sociedad, Cambios, Economía
¿Popularidad, complicidad o temor? (II)
Segunda y última parte de un análisis sobre la destrucción de la
sociedad cubana por el rérgimen castrista y la necesidad de crear un
frente unido dentro de la oposición
Lilian Vizcaíno, Miami | 04/09/2013 3:21 am
Quizá la etapa más crítica para el régimen cubano comenzó justamente
después de La Causa Número Uno y el fusilamiento de Arnaldo Ochoa y
otros militares. Se inició en 1990 y llega hasta la actualidad. Es
necesario decir que ciertos cambios acaecidos a partir de 2000 y durante
2001 abrieron una herida mortal al régimen, si bien le permitieron
prolongar su existencia hasta hoy a pesar de todos los pronósticos.
A finalizar el suministro de petróleo soviético a Cuba, el país se
tambaleó económica y políticamente. El llamado período especial iniciado
en 1990 hizo estremecerse al gobierno castrista y esto se reflejó
abiertamente en todos los aspectos, incluso en la creciente actividad de
la disidencia interna.
El desastre económico cubano hizo tocar fondo al régimen. La falta de
recursos financieros y sobre todo la incapacidad de los dirigentes
cubanos para establecer un programa coherente de recuperación económica
llevaron al país a una de las etapas más negras de su historia, sólo
comparable con el período de la Reconcentración decretada por el
tristemente célebre General Valeriano Weyler en 1896. Los años más duros
transcurrieron entre 1990 y 1993.
Las principales industrias del país sucumbieron definitivamente ante el
desastre, incluida la azucarera; al punto que Cuba se vio obligada a
importar grandes cantidades de azúcar para el suministro de la
población. Las trabas impuestas a los agricultores terminaron por
arruinar la producción de alimentos. El pueblo, el cubano de a pie, no
tenía prácticamente que comer. El Estado no podía ni siquiera garantizar
la cuota de alimentos establecida por años que, aunque no era
suficiente, al menos ayudaba a subsistir. Se hundía el país y el régimen
lo sabía. En un intento por demorar el colapso se despenalizó el dólar,
se permitieron los negocios privados e incluso el susodicho mercado
libre campesino, lo cual posibilitó la sobrevivencia de muchos y le dio
un respiro al gobierno.
Sin embargo, esta supuesta apertura, que ayudó indiscutiblemente a una
parte de la población, hizo aún más evidente la crisis social en que
estaba inmerso el país al subrayar y profundizar las desigualdades
sociales. El pueblo comenzó a distinguir entre cómo vivían los
dirigentes y sus familias, los que viajaban o tenían familiares en el
exterior, y cómo sobrevivían aquellos que no tenían a nadie en el
extranjero y vivían del pago de su salario en moneda nacional.[1] Estas
medidas junto a las visitas de la comunidad cubana en el exterior
terminaron por destruir el velo en que habían envuelto al cubano hasta
ese momento y los llevó a perder el control ideológico de la gran
mayoría de la población.
El trabajo honrado dejó de ser la fuente fundamental de riqueza. La
pirámide social se alteró de tal manera que los profesionales y técnicos
especializados pasaron a ocupar el último lugar en la escala social,
siendo reemplazados por los que negociaban con algún producto que
robaban al Estado y aquellos que en sus trabajos recibían alguna
ganancia en divisas. De esta forma, se desmoralizó aún más al cubano. El
trabajo y el estudio, ya no garantizaban ni el presente ni el futuro del
ciudadano común.
La sociedad se desmoronaba bajo el peso de las necesidades. Sólo muy
pocos lograron preservar en sus familias los principios y los valores
tradicionales de la cultura y la nacionalidad cubanas. El hambre y la
miseria acabaron la obra iniciada por el gobierno con el fin de deformar
y subyugar a la población. Una vez perdidas la dignidad, y la vergüenza,
cuesta mucho recuperarlas. Afortunadamente, no sería justo generalizar y
confiamos en que se imponga el cubano honrado, el cual se aprecia
todavía entre los que llegan a diario a Miami, aunque cada vez en menor
cantidad.
Todos los que estudiamos de alguna forma la sociedad sabemos que las
fábricas se construyen en unos años, las industrias se pueden echar a
andar con capital y trabajo en un corto plazo; los campos pueden volver
a producir en un tiempo relativamente breve; sin embargo, los valores y
los principios básicos de una sociedad hay que volverlos a sembrar y
esperar, a veces, generaciones enteras para que florezcan nuevamente.
Las crisis sociales son mucho más lentas de superar. Ojalá y podamos los
cubanos reconstruir nuestra sociedad en corto tiempo algún día.
Duelen aún en lo más profundo de nuestro ser las palabras del gobernante
Fidel Castro al jactarse de que las cubanas eran las prostitutas más
cultas del mundo. ¡Qué desvergüenza!
Y todavía hoy su hermano Raúl se atreve a criticar la pérdida de valores
del cubano y la corrupción existente a todos los niveles en el país,
cuándo han sido ellos mismos los responsables de esa degradación ¿ Puede
haber algo más desmoralizante para el ser humano que el ver que su
trabajo no le reporta lo necesario para vivir?
El régimen se debatió en esos años, y lo sigue haciendo, entre la
ineficacia económica y la crisis social. Los ánimos se caldeaban, el
descontento y las protestas aumentaban, algunas con cierto éxito como lo
tuvo el conocido Maleconazo de agosto de 1994, o la rebeldía de los
pueblos de Regla y Casablanca ante los crímenes del gobierno que
recrudeció la represión en su intento desesperado por frenar el
movimiento social que amenazaba por írsele de las manos. Las protestan
se multiplicaban en toda la Isla.
Consecuentemente, se incrementó el número de cubanos que desertaban y
pedían refugio en cualquier parte del mundo, otros muchos se lanzaron al
mar persiguiendo un sueño y una esperanza. Algunos, los que
sobrevivieron, comentan hoy que prefirieron arriesgarse e ir en pos de
la vida a morir en vida en una Cuba condenada al exterminio.
Por primera vez el régimen castrista se sintió en peligro, sabía que
estaba sentado sobre una bomba de tiempo, todos lo sabíamos, la
oposición interna y también el exilio cubano. Todos esperábamos ansiosos
y a la vez temerosos la explosión social que parecía ya inevitable.
Pero, ¿por qué no estalló la bomba? ¿Qué detuvo al pueblo cubano en ese
momento tan decisivo?
No cabe duda alguna que la tabla de salvación del castrismo, hasta
ahora, ha sido el subsidio venezolano; pero muchos pensarán con razón
que el miedo ha sido un factor determinante. Parece muy frágil la
respuesta, pero lleva implícita todo un conjunto de condicionamientos
sicosociales que no son tan simples de explicar y de asimilar. Sólo lo
pueden entender a cabalidad los que han vivido mucho tiempo bajo el
dominio del terror.
No es secreto para nadie que el miedo ha sido históricamente utilizado
por una minoría como instrumento de sometimiento de las mayorías. Por
supuesto que en las dictaduras, donde se violan a diario los derechos
fundamentales del hombre, son el uso del miedo y del terror las únicas
armas capaces de detener la rebelión social. Al menos, mientras demore
la sociedad en crear sus propios mecanismos de reacción, violenta o no.
El régimen cubano se encargó de crear desde el inicio y los ha
desarrollado durante toda su existencia una serie de instrumentos que
fue perfeccionando o renovando, según el momento, y que han contribuido
a sembrar en la población un miedo permanente, diríamos que existencial,
que ha prácticamente inhabilitado a muchos cubanos.
La inoculación del miedo iniciada por el régimen desde el comienzo mismo
de la revolución ha continuado perfilándose y ha dado sus frutos. Se
comenzó por alimentar la desconfianza y el temor entre la familia
cubana. Miembros de un mismo grupo familiar discrepaban políticamente y
los defensores del gobierno denunciaban a las autoridades castristas a
sus propios familiares. Luego, ese temor se trasladó a los centros de
estudio, donde los niños y adolescentes llegaron a acusar a sus padres y
a otros parientes por sus actividades conspirativas e incluso por sus
creencias religiosas. Así se les educó y se les inculcó el fanatismo
castrista.
Por otra parte, la exaltación y veneración irracional a un líder puede
conducir a los crímenes más horrendos, la historia de la humanidad está
plagada de ejemplos que tristemente se siguen incrementando cada día. De
ahí que la labor de todo dictador esté especialmente dirigida a la
exaltación de su ego y a la manipulación de las masas, principalmente de
los niños, adolescentes y jóvenes. Algo en lo que se ha especializado el
régimen castrista.
De igual forma, el temor se mantuvo y se ha alimentado en los centros
laborales. Las personas denuncian a sus compañeros de trabajo ante el
Partido, algunas veces por fanatismo, y otras por oportunismo. Esto
incrementa la desconfianza y elimina todo tipo de mancomunidad, lo que
sigue siendo vital para el régimen.
Por si esto fuera poco, en los barrios y en las calles continúan los
Comités de Defensa con igual impacto, pues ellos vigilan no sólo las
actividades o manifestaciones en contra del régimen, sino también como
vive cada familia, los que los visitan y con quiénes se reúnen. Esto
alimenta el odio y la envidia entre vecinos y provoca problemas
personales. Algo que el régimen ha explotado en diversos momentos en su
trayectoria mediante los actos de repudio a los que se iban por el
Mariel y que sigue utilizando hoy como evidencian los atropellos de que
son víctima los opositores internos.
Si agregamos a esta represión y control, las dificultades del diario
vivir y la preocupación por lo que se va a servir en la mesa familiar
cada día; es comprensible que el cubano común no tenga ni tiempo ni
espacio mental para pensar en qué hacer para cambiar el orden
establecido. Esa es la triste realidad, tiene que haber una labor muy
fuerte y sistemática de las organizaciones y figuras de la oposición
para lograr llamar la atención e involucrar a la mayoría del pueblo.
Perder el miedo
Si comparamos esta situación de los cubanos con la de otros países que
han sido víctimas de dictaduras recientes, podremos constatar la
similitud en los daños que provoca el miedo. Veamos cómo analiza el
chileno Adolfo Castillo el problema:
"…El miedo a la muerte, la tortura, el exilio, llevan al sin sentido y
de ahí a la pérdida de los límites morales y, por cierto, a la
abdicación de los ideales democráticos…
…La vida comienza a ser asumida como una confrontación cotidiana por la
sobrevivencia".[2]
Este miedo permanente es un reflejo condicionado, creado expresamente
por los dictadores para manipular a su antojo a su pueblo y es
independiente de la voluntad de éste. No se trata de cobardía, ni de
indolencia de nadie; su incapacidad para reaccionar orgánica y
oportunamente ha sido científicamente estudiada y, en consecuencia,
fríamente calculada.
No por gusto, Gandhi aseguraba, con mucha sabiduría, que hay que perder
el miedo, porque si pierdes el miedo al tirano este pierde su poder
sobre ti.[3] El dilema está en cómo lograr vencer a ese miedo, en cómo
perderlo.
Hasta dónde alcanzan los efectos de ese temor puede ser fácilmente
apreciado aún aquí en Estados Unidos, entre los cubanos recién llegados;
si los observamos bien, podremos apreciar cuanto demoran en expresarse
libremente y sin temor a ser reprimidos, o criticados. Sin embargo, ya
gozan de la libertad que les fue negada por tanto tiempo; pero el miedo
en que han vivido no es tan fácil de borrar de su conciencia y su conducta.
No es tarea simple contrarrestar el trabajo ideológico desarrollado por
el aparato
gubernamental para deformar al pueblo cubano. Eso lo sabemos únicamente,
los que lo padecimos por mucho tiempo. Sin embargo, esto es posible, si
se aprovechan bien sus propias debilidades y errores y se utilizan las
estrategias adecuadas.
Tampoco ha sido el miedo la única razón que ha contribuido a la
sobrevivencia del gobierno cubano, aun con el rechazo casi generalizado
de que es objeto internamente, incluso dentro su propia élite, y de su
creciente descrédito internacional. A pesar de los esfuerzos de sus
amigos presidentes latinoamericanos, tales como el fallecido Hugo
Chávez, Rafael Correa y Daniel Ortega, entre otros.
Desde el año 2000, hasta el momento actual, se han combinado otra vez un
conjunto de factores que han permitido la permanencia del castrismo en
el poder contra todos los pronósticos. Sobre todo, hay que tener en
consideración el resurgimiento en la palestra latinoamericana de un
populismo trasnochado o neopopulismo, protagonizado por Venezuela,
Ecuador y Argentina, que es seguido también por otros países que merecen
menor atención.
Como acontece en toda enfermedad terminal, hay períodos de cierta
recuperación, eso es lo que ha ocurrido con la economía cubana gracias a
la ayuda del petróleo venezolano y las remesas de los cubanos del
exterior. Sin estos dos factores, es muy probable que ni el miedo
hubiese podido detener el derrumbe estrepitoso del régimen.
Sin embargo, Raúl Castro consciente de la inestabilidad de esa aparente
revitalización, ha tomado recientemente una serie de medidas que
pretenden contribuir al crecimiento económico del país. Ahora bien,
analizadas estas bajo el prisma de momentos similares anteriores, no
parecen ser más que otro intento del castrismo por ganar tiempo. No nos
dejemos engañar por los cantos de sirena de un gobierno acosado por sus
deudas y su incapacidad económica.
Durante esta etapa se dio también una situación, que fue muy bien
utilizada por el régimen y muy poco aprovechada por la disidencia
interna y por el exilio. Se trata de la gravedad de Fidel Castro y su
dilatada sustitución en el poder por su hermano.
Estratagema o no, ya lo sabremos en algún momento, lo cierto es que la
ausencia pública del líder creó por casi un año una brecha importante en
el sistema y esa oportunidad la perdimos todos, los de allá y los de
acá; nos desgastamos en disquisiciones acerca de si sobrevivía o no el
mandatario y si su hermano, que sabíamos ambicionaba el papel
protagónico desde hacía mucho tiempo, haría los cambios necesarios para
una transición hacia la democracia. Las oportunidades se dan una sola
vez, y esa la dejamos pasar.
Desde luego que en esta etapa, al igual que en las anteriores, la
inseguridad y el miedo sembrados durante décadas, continúan limitando la
reacción organizada y unida del pueblo. Igualmente, la estrategia del
gobierno sigue siendo la misma: divide y vencerás, y hasta ahora hemos
permitido que le funcione.
Por otra parte, el temor al desencadenamiento de una guerra civil y su
costo en vidas ha sido y es hoy una preocupación latente tanto en los
opositores internos como en los exiliados que abogamos por una
transición pacífica a la democracia en Cuba. Esto actúa como un freno en
la mente de muchos. Sin embargo, todos sabemos que lamentablemente esto
no siempre es posible y a veces es un riesgo que hay que asumir.
Otro elemento que ha entorpecido el éxito de las acciones de la
disidencia y que ha contribuido a la permanencia del castrismo en el
poder, ha sido la falta de liderazgo tanto de la oposición interna como
en el exilio. Sólo temporalmente han sobresalido algunas cabezas, pero
muy eventualmente, y muchas veces han sido boicoteadas por los mismos
opositores, no sólo por el régimen castrista.
Mientras los cubanos no seamos capaces de dejar a un lado el ego, las
ambiciones personales, los prejuicios y no pongamos por delante de
nuestras discrepancias el bienestar de la patria, seguiremos aplastados
y manipulados por el castrismo.
En todo proceso, en toda acción, para que sea exitosa, tiene que haber
un líder, dejémonos de cuentos y no dilatemos más su elección. No
importa mucho quien sea, si se equivoca ya lo cambiaremos, lo que sí
importa es que estemos todos dispuestos a seguirlo y a apoyarlo.
De igual forma, es extremadamente importante secundar todo intento de
los opositores internos de denunciar y mejorar su situación y la del
pueblo cubano. El apoyo financiero, material y propagandístico que
seamos capaces de brindarles será lo que les permitirá involucrar cada
día a más cubanos, pues levantará su moral y probará que no están solos,
lo cual reforzará su prestigio e impacto social.
Sin embargo, por falta de visión o de iniciativa, no se han explotado lo
suficiente momentos tan importantes como lo fue el movimiento generado
alrededor del Proyecto Varela [4] en el año 2002, el presidio y la
liberación de Oscar Elías Biscet, el impacto de la muerte de Orlando
Zapata Tamayo, las manifestaciones de las Damas de Blanco y los
atropellos de que han sido víctimas, entre otras actividades
desarrolladas en la Isla, que han tenido una tibia y eventual respuesta
por parte del exilio. Es necesario lograr una mejor coordinación entre
los cubanos de adentro y de afuera si verdaderamente se quiere liquidar
al castrismo.
La falta de unidad que ha caracterizado a los luchadores cubanos dentro
y fuera de Cuba ha sido sin lugar a dudas nuestra principal limitación
en el enfrentamiento a los Castro. Y es lo que ha determinado la
prolongada agonía de nuestro pueblo. Ese ha sido y es nuestro reto.
Puede ser muy fácil para el gobierno totalitario apagar una voz, como ya
lo ha hecho tantas veces, encarcelar a un grupo que protesta, o
maltratar a mujeres indefensas, como ha ocurrido con las Damas de
Blanco; pero no sería tan simple controlar manifestaciones de protesta
que estallen al unísono en todo el país y que sean divulgadas al mundo
entero, incluida, claro está, la respuesta del régimen. Es cierto que
para ello se requiere mucha coordinación y esfuerzo, pero sobre todo,
unidad y liderazgo.
Hoy día existen varias organizaciones opositoras activas en Cuba, cada
una con su propio programa de acción para derrocar al régimen castrista.
Igualmente hay figuras que han escrito páginas heroicas y de dignidad en
su enfrentamiento a la tiranía, es decir, nos sobran líderes, pero
siguen sobrando también los desacuerdos. Lamentablemente no solo no se
han logrado unificar los esfuerzos de toda la oposición, sino que hasta
incluso algunos opositores se permiten el lujo de desacreditar y
combatir los proyectos de los otros; mientras esto ocurra seguirá el
castrismo ganando la partida.
No va a ser el Proyecto Emilia propuesto hace unos meses por Oscar Elías
Biscet, ni la Demanda Ciudadana por Otra Cuba de Antonio Rodiles, ni El
Camino del Pueblo por sí solos, por muy loables que nos parezcan cada
uno de ellos, los que logren derrocar al régimen. Es necesario unir
todos los esfuerzos para ser más efectivos. Es por eso que en el camino
a la unidad, puede ser crucial el paso dado por Guillermo Fariñas y José
Daniel Ferrer al fundir sus organizaciones en la Unión Patriótica de
Cuba (UNPACU). Tal vez, esto sirva de ejemplo y demuestre la viabilidad
de un programa común que contemple todas las demandas y respete la
autonomía de cada organización.
Algo bien distinto a lo acaecido hasta hoy pudiera ocurrir en lo
adelante en nuestro país si se pudieran unir todos los proyectos en un
solo programa que fuese puesto en práctica en Cuba y respaldado por los
cubanos que están fuera de ella. Ojalá y muy pronto, por el bien de
todos, podamos los cubanos vencer todas las barreras que nos han
separado hasta hoy y unidos, como un solo pueblo, emprendamos la lucha
final por la libertad definitiva de nuestra patria.
[1] El ciudadano llegó a tener que pagar en ese período entre 120,00 y
150,00 pesos cubanos para comprar un dólar y poder adquirir, en el
mercado en divisas, una botella de aceite o un jabón para bañarse.
Mientras que el salario promedio era tan sólo de 180,00 pesos en moneda
nacional. Luego crearon los llamados chavitos que el cubano se ve
obligado hasta hoy a comprar para tener acceso a ciertos productos; de
esta forma frenaron la libre circulación del dólar en el país.
[2] Adolfo Castillo. Gobernados por el miedo.
http://blog.latercera.com/blog/acastillo/entry/gobernados_por_el_miedo -
Chile.
[3] Gandhi. Reflexiones sobre la no violencia. Doc. P. 21.
[4] El Proyecto Varela, esfuerzo protagonizado por el ya fallecido
Oswaldo Payá, logró presentar al gobierno, en un inicio 11.200 firmas de
cubanos que haciendo valer los artículos de la Constitución vigente
desde 1976, pretendían lograr una apertura democrática en el país.
Desafortunadamente, el gobierno, una vez más, frustró el intento, con un
manipulado referendo popular improvisado en junio de 2002. Luego en 2003
se reunieron 14.000 firmas más, cifra muy superior a la exigida por la
ley, en apoyo a su única demanda, que se respetara el derecho de los
cubanos a expresar libremente su voluntad. Como tantas veces, la
voluntad del pueblo ha sido ignorada por el régimen.
Source: "¿Popularidad, complicidad o temor? (II) - Artículos - Cuba -
Cuba Encuentro" -
http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/popularidad-complicidad-o-temor-ii-300535
Wednesday, September 04, 2013
Tuesday, September 03, 2013
La ganadería sigue empantanada en Cuba
La ganadería sigue empantanada en Cuba
[03-09-2013]
Alcibíades Silva
Aplopress
(www.miscelaneasdecuba.net).- La crisis en el sector agropecuario en
Cuba no es nueva, lo hacen de este sector un medio con grandes
posibilidades para la potenciación de líderes y grupos comunitarios a
fin de que asuman un rol en cuanto a representación de sus intereses, y
el fomento de instituciones de la sociedad civil que luchen por la
erradicación de todos estos males. En este sentido están encaminados, el
Proyecto de Desarrollo Cívico Rural y los Municipios de Oposición, a
través de sus comisionados de agricultura
Para que se tenga una idea de las circunstancias actuales haremos un
análisis del artículo del periodista Julio Martínez Molina titulado:
"Como en Cienfuegos se revirtieron los incumplimientos lecheros". lo que
el periódico Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido
Comunista de Cuba, en la edición del pasado 12 de Agosto del 2013
Y para verter un poco de luz en el asunto que permita conocer las
estrategias y métodos de trabajo utilizados por la dirección de la
agricultura en la provincia entrevistó al Sr. Yoan Sarduy Alonso
delegado territorial de la agricultura, el cual expresó:
"Para superar los incumplimientos de años anteriores, como el del año
pasado, cuando se dejaron de acopiar tres millones de litros de leche,
la dirección de la agricultura en la provincia, cambió los métodos para
realizar la contratación de la leche con los productores y no se creció
en cabezas de ganado, sino en exigencia, disciplina y calidad de las
contrataciones. Hasta hace poco existía una política errónea, llegaban
al productor y le preguntaban cuanta leche podía dar, este año fue
distinto. Si usted tiene esa vaca, me tienes que dar tanta leche y si
no, no tenga vaca".
El delegado territorial de la agricultura también reconoce, que el
número de multas impuestas a los campesinos en lo que va de este año,
superan todas las impuestas en el 2012, haciendo alusión al decreto
203/95 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, el cual establece
las contravenciones del régimen de posesión, propiedad, herencia de la
tierra, bienes agropecuarios, y del registro de la tenencia de la tierra.
En el Artículo 1 dice:
Contravendrá la legislación sobre el Régimen Posesión, Propiedad y
Herencia de la Tierra y se le impondrá multa y demás medidas que en cada
caso se establece. El que.
Y a continuación se señalan más de diez incisos, pero al que hace
referencia el funcionario es el h) que dice:
h) Contando con los productos, cuya venta está prohibida en el Mercado
Agropecuario, no entregue a la entidad comercializadora las cantidades
pactadas en los contratos, se le impondrá una multa equivalente a diez
veces el valor de las cantidades no entregadas, y la obligación de
entregarlas en el próximo plazo de entrega pactado.
Esto quiere decir que si usted como productor incumple con la entrega de
100 litros de leche, por los que el Estado paga a tres pesos el litro,
entonces tendría que pagar una multa de tres mil pesos al Estado.
Esta arbitrariedad jurídica indica que no ha habido ningún cambio en el
sector de la agricultura en Cuba. En las propias palabras del delegado
territorial de la agricultura, queda patentizada la falta de autonomía,
de independencia de los productores cubanos. Los métodos arbitrarios,
abusivos y antidemocráticos empleados por el gobierno cubano son propios
de un régimen esclavista y feudal.
El empleo de estos métodos de fuerza son precisamente la causa de que la
ganadería en Cuba haya desaparecido. Para nada se hace alusión a los
problemas que están afectando a estos productores, como los altos
precios de los insumos, los bajos precios que el Estado paga por la
leche y falta de infraestructuras que garanticen la calidad del producto.
Los ganaderos privados en Cuba carecen de cosas tan elementales como
naves de ordeño, agua corriente, tanques de enfriamiento y en muchos,
hasta la electricidad. Además, tienen que enfrentar el mal estado de las
vías de acceso y la inestabilidad en los horarios de recogida de la leche.
Los métodos utilizados para determinar la calidad de la leche se
establecen de forma anárquica y contradictoria, lo que no permite que
individualmente se mida este parámetro a cada productor por separado,
sino que toda la leche de una región determinada se envasa en un solo
recipiente, sin antes hacerle las pruebas correspondientes para
determinar su condición y calidad.
Esta práctica pone en riesgo toda la leche, pues una entrega en mal
estado compromete las demás, pero también repercute en la parte
económica, porque de la calidad del producto depende el precio y el pago
a recibir. Por tanto, pagan justos por pecadores.
Sería muy interesante que el señor Sarduy Alonso expusiera cuáles son
las verdaderas causas del fracaso del sector agropecuario en Cuba,
cuando el Estado es dueño absoluto del 85% de las tierras, luego de
haber expropiado un elevado por ciento de la masa ganadera. Este sector
no ha dejado de languidecer, cuando se implementó la Ley de Reforma
Agraria en 1959, Cuba tenía más de siete millones de cabezas de ganado.
Hoy escasamente tenemos cuatro millones, pero sería bueno que este
funcionario del gobierno respondiera, cómo es posible que el pequeño
sector privado produzca el 80% de la leche de la nación en condiciones
tan precarias, olvidados, desatendidos, sin acceso a tecnologías,
mercados, fuerzas de trabajo. etc.
Existe un caldo de cultivo incalculable en el campesinado para el
reclamo social. Es impostergable la formación de líderes sociales, como
respaldo popular. Se necesitan propuestas claras y representación social
para enfrenar los desmanes de las autoridades cubanas.
Source: "La ganadería sigue empantanada en Cuba - Misceláneas de Cuba" -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/5225e1bf3a682e0cd4de11d2
[03-09-2013]
Alcibíades Silva
Aplopress
(www.miscelaneasdecuba.net).- La crisis en el sector agropecuario en
Cuba no es nueva, lo hacen de este sector un medio con grandes
posibilidades para la potenciación de líderes y grupos comunitarios a
fin de que asuman un rol en cuanto a representación de sus intereses, y
el fomento de instituciones de la sociedad civil que luchen por la
erradicación de todos estos males. En este sentido están encaminados, el
Proyecto de Desarrollo Cívico Rural y los Municipios de Oposición, a
través de sus comisionados de agricultura
Para que se tenga una idea de las circunstancias actuales haremos un
análisis del artículo del periodista Julio Martínez Molina titulado:
"Como en Cienfuegos se revirtieron los incumplimientos lecheros". lo que
el periódico Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido
Comunista de Cuba, en la edición del pasado 12 de Agosto del 2013
Y para verter un poco de luz en el asunto que permita conocer las
estrategias y métodos de trabajo utilizados por la dirección de la
agricultura en la provincia entrevistó al Sr. Yoan Sarduy Alonso
delegado territorial de la agricultura, el cual expresó:
"Para superar los incumplimientos de años anteriores, como el del año
pasado, cuando se dejaron de acopiar tres millones de litros de leche,
la dirección de la agricultura en la provincia, cambió los métodos para
realizar la contratación de la leche con los productores y no se creció
en cabezas de ganado, sino en exigencia, disciplina y calidad de las
contrataciones. Hasta hace poco existía una política errónea, llegaban
al productor y le preguntaban cuanta leche podía dar, este año fue
distinto. Si usted tiene esa vaca, me tienes que dar tanta leche y si
no, no tenga vaca".
El delegado territorial de la agricultura también reconoce, que el
número de multas impuestas a los campesinos en lo que va de este año,
superan todas las impuestas en el 2012, haciendo alusión al decreto
203/95 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, el cual establece
las contravenciones del régimen de posesión, propiedad, herencia de la
tierra, bienes agropecuarios, y del registro de la tenencia de la tierra.
En el Artículo 1 dice:
Contravendrá la legislación sobre el Régimen Posesión, Propiedad y
Herencia de la Tierra y se le impondrá multa y demás medidas que en cada
caso se establece. El que.
Y a continuación se señalan más de diez incisos, pero al que hace
referencia el funcionario es el h) que dice:
h) Contando con los productos, cuya venta está prohibida en el Mercado
Agropecuario, no entregue a la entidad comercializadora las cantidades
pactadas en los contratos, se le impondrá una multa equivalente a diez
veces el valor de las cantidades no entregadas, y la obligación de
entregarlas en el próximo plazo de entrega pactado.
Esto quiere decir que si usted como productor incumple con la entrega de
100 litros de leche, por los que el Estado paga a tres pesos el litro,
entonces tendría que pagar una multa de tres mil pesos al Estado.
Esta arbitrariedad jurídica indica que no ha habido ningún cambio en el
sector de la agricultura en Cuba. En las propias palabras del delegado
territorial de la agricultura, queda patentizada la falta de autonomía,
de independencia de los productores cubanos. Los métodos arbitrarios,
abusivos y antidemocráticos empleados por el gobierno cubano son propios
de un régimen esclavista y feudal.
El empleo de estos métodos de fuerza son precisamente la causa de que la
ganadería en Cuba haya desaparecido. Para nada se hace alusión a los
problemas que están afectando a estos productores, como los altos
precios de los insumos, los bajos precios que el Estado paga por la
leche y falta de infraestructuras que garanticen la calidad del producto.
Los ganaderos privados en Cuba carecen de cosas tan elementales como
naves de ordeño, agua corriente, tanques de enfriamiento y en muchos,
hasta la electricidad. Además, tienen que enfrentar el mal estado de las
vías de acceso y la inestabilidad en los horarios de recogida de la leche.
Los métodos utilizados para determinar la calidad de la leche se
establecen de forma anárquica y contradictoria, lo que no permite que
individualmente se mida este parámetro a cada productor por separado,
sino que toda la leche de una región determinada se envasa en un solo
recipiente, sin antes hacerle las pruebas correspondientes para
determinar su condición y calidad.
Esta práctica pone en riesgo toda la leche, pues una entrega en mal
estado compromete las demás, pero también repercute en la parte
económica, porque de la calidad del producto depende el precio y el pago
a recibir. Por tanto, pagan justos por pecadores.
Sería muy interesante que el señor Sarduy Alonso expusiera cuáles son
las verdaderas causas del fracaso del sector agropecuario en Cuba,
cuando el Estado es dueño absoluto del 85% de las tierras, luego de
haber expropiado un elevado por ciento de la masa ganadera. Este sector
no ha dejado de languidecer, cuando se implementó la Ley de Reforma
Agraria en 1959, Cuba tenía más de siete millones de cabezas de ganado.
Hoy escasamente tenemos cuatro millones, pero sería bueno que este
funcionario del gobierno respondiera, cómo es posible que el pequeño
sector privado produzca el 80% de la leche de la nación en condiciones
tan precarias, olvidados, desatendidos, sin acceso a tecnologías,
mercados, fuerzas de trabajo. etc.
Existe un caldo de cultivo incalculable en el campesinado para el
reclamo social. Es impostergable la formación de líderes sociales, como
respaldo popular. Se necesitan propuestas claras y representación social
para enfrenar los desmanes de las autoridades cubanas.
Source: "La ganadería sigue empantanada en Cuba - Misceláneas de Cuba" -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/5225e1bf3a682e0cd4de11d2
Delegación brasileña visita Cuba para impulsar cooperación
Publicado el martes, 09.03.13
Delegación brasileña visita Cuba para impulsar cooperación
EFE
LA HABANA -- Una delegación institucional del estado brasileño de Río
Grande del Sur que se encuentra de visita en Cuba busca impulsar nuevos
proyectos de colaboración e intercambio bilateral, informaron el lunes
medios locales.
La asesora de la Secretaría de Agricultura, Pecuaria y Agronegocios,
Andrea Sá Brito, integrante de la delegación suramericana, dijo que los
proyectos abarcan actividades vinculadas a la producción de arroz, leche
y frutales, entre otros.
Asimismo indicó que la iniciativa permitirá la transferencia de
tecnologías y maquinarias para impulsar los programas nacionales que
ejecuta Cuba para incrementar la producción de alimentos y así reducir
las importaciones.
Los directivos brasileños cumplirán hasta el próximo viernes una agenda
de visitas a instituciones científicas, productores y organismos
estatales de la isla, refirió un reporte de la Agencia de Información
Nacional (AIN).
Además, también vienen a conocer las experiencias de Cuba en el empleo
de abonos orgánicos, dado el alto consumo de agrotóxicos que se usan en
su país.
El intercambio comercial entre Cuba y Brasil superó en 2012 los $600
millones, de los cuales el mayor porcentaje recayó en la compra de
alimentos a la nación suramericana, según datos oficiales.
Source: "Delegación brasileña visita Cuba para impulsar cooperación -
Cuba - ElNuevoHerald.com" -
http://www.elnuevoherald.com/2013/09/02/1557948/delegacion-brasilena-visita-cuba.html
Delegación brasileña visita Cuba para impulsar cooperación
EFE
LA HABANA -- Una delegación institucional del estado brasileño de Río
Grande del Sur que se encuentra de visita en Cuba busca impulsar nuevos
proyectos de colaboración e intercambio bilateral, informaron el lunes
medios locales.
La asesora de la Secretaría de Agricultura, Pecuaria y Agronegocios,
Andrea Sá Brito, integrante de la delegación suramericana, dijo que los
proyectos abarcan actividades vinculadas a la producción de arroz, leche
y frutales, entre otros.
Asimismo indicó que la iniciativa permitirá la transferencia de
tecnologías y maquinarias para impulsar los programas nacionales que
ejecuta Cuba para incrementar la producción de alimentos y así reducir
las importaciones.
Los directivos brasileños cumplirán hasta el próximo viernes una agenda
de visitas a instituciones científicas, productores y organismos
estatales de la isla, refirió un reporte de la Agencia de Información
Nacional (AIN).
Además, también vienen a conocer las experiencias de Cuba en el empleo
de abonos orgánicos, dado el alto consumo de agrotóxicos que se usan en
su país.
El intercambio comercial entre Cuba y Brasil superó en 2012 los $600
millones, de los cuales el mayor porcentaje recayó en la compra de
alimentos a la nación suramericana, según datos oficiales.
Source: "Delegación brasileña visita Cuba para impulsar cooperación -
Cuba - ElNuevoHerald.com" -
http://www.elnuevoherald.com/2013/09/02/1557948/delegacion-brasilena-visita-cuba.html
Régimen comunista quiere administrar un tractor de 1948
Régimen comunista quiere administrar un tractor de 1948
Martes, Septiembre 3, 2013 | Por Alberto Méndez Castelló
PUERTO PADRE, Cuba, agosto 30._ "Ustedes lo que dan es vergüenza", dijo
mi padre al inspector Wilfredo Aguilera del Toro, alías El Indio, cuando
el pasado 4 de abril, enviado por la delegación municipal de la
agricultura, vino a cumplir con la cuota de acoso; la correspondiente a
ese mes, ejercida por el régimen como represalia por lo que escribo.
Como decía, esa vez utilizaban a mi viejo para acosarme. La amenaza
todavía pende sobre nosotros. Mediante Acta de Advertencia, hacían
conocer a mi anciano padre, de 87 años, "que tiene tres meses para poner
el tractor en perfecto estado".
¿¡En Cuba poner un tractor Ford de 1948 en "perfecto estado técnico" sin
incurrir en delito de receptación…!?
Sólo un ejemplo: ¿Dónde comprar neumáticos traseros 12,4/11-28 y
delanteros 6.50/16?
A precios prohibitivos, en divisas, a unos 120 CUC cada uno, quizás los
delanteros pudieran adquirirse en los comercios estatales o de manos de
un particular honrado.
Pero… ¿y los traseros? Sólo muy escasos equipos estatales usan
neumáticos con esas dimensiones. Raros son hoy en Cuba los tractores
Ford o Fergusson con sus ruedas originales; como muchos de los vehículos
de antes de 1959, la mayoría de esos tractores van con neumáticos
sustraídos, desde a carretas para el transporte de cañas hasta a las
máquinas de regadío.
En Cuba, como admitiera el mismísimo general Raúl Castro, el robo al
Estado es práctica diaria y nadie, ni fiscales ni policías, prestan
atención. Por otra parte, si en Cuba fueran a ejercer acción penal
contra los receptadores de neumáticos robados, sencillamente paralizaban
todo: labores agrícolas y el transporte de pasajeros en la Isla. Pero
otra cosa sucede cuando el receptador es considerado un opositor
político, a quienes con el menor pretexto, el régimen procura enviarlos
a la cárcel o segregarlos hasta de las actividades menos imaginables de
la sociedad. Pensando en esto, pregunté al viejo:
-¿Por qué dices que esta gente lo que dan es vergüenza?
Me miró durante unos segundos, con esa mirada que él sólo tiene, en la
que observé reflejada toda mi vida, antes de decir:
-¡Cómo no van a dar vergüenza, chico! Esta gente primero destruyó todo
lo que los cubanos y los americanos construimos en este país y como si
les pareciera poco, también acabaron con todo lo que los rusos les
regalaron, y ahora, dándoselas de buenos administradores, vienen a
exigirnos por lo que ellos mismos destruyeron. ¿Dónde, dónde se pueden
comprar piezas de repuesto y cómo conseguir crédito para recomponer todo
lo que esta gente desbarató?
Desde que tuve uso de razón, veía a mi padre de un lado a otro en su
Jeep Willys, entre campos y potreros, vacadas y tractores,
conduciéndolos él mismo cuando era preciso.
Mi padre poseía tierras propias, pero viendo en él cualidades de
organizador y una capacidad de trabajo inagotable para hacer las más
dispares cosas al mismo tiempo, alguien que, poseyendo dos vastas y muy
prósperas colonias cañeras no contaba con un hombre como él, lo "robó" a
mi abuelo.
De tal suerte, muy joven, mi padre se convirtió en el brazo derecho del
viejo Manuel Vázquez-Aldana de la Torriente, alguien que a partir de un
simple negocio de jardinería, había levantado un emporio cañero.
Revolviendo entre sus cosas, Papá sacó un manojo de papeles amarillentos
y, dándome una de aquellas hojas preguntó:
-¿Tú crees que esto es posible hacerlo hoy? ¿Por qué una persona no
puede comprar lo que quiera y dónde le venga en ganas si tiene con qué
pagarlo?
El papel estaba fechado en noviembre 1 de 1949. Bajo el emblema
representado por un arado podía leerse: J. Z. Horter Co. Implementos
agrícolas. Y abajo la dirección: Obispo y Oficios, Habana, Cuba.
La carta estaba dirigida al Sr. Manuel V. Aldana, apartado No. 78,
Puerto Padre, y decía: "Muy señor nuestro: tenemos mucho gusto en
comunicar a usted que ya hemos recibido noticias de la fábrica de que se
están embarcando partidas de tractores CATERPILLAR modelo D2 de los que
le hemos ofrecido recientemente.".
Y añadía el tesorero de Horter Co., el señor J. C. Harvard: "Hemos dado
orden a la fábrica para que el tractor sea embarcado directamente a
Puerto Padre desde los Estados Unidos, a los efectos de ahorrarle los
gastos de flete, conducciones, despacho y seguro, sin alterar el precio
que dicho tractor tiene en nuestros almacenes aquí en la capital.".
Cuando terminé de leer, mi padre se quedó mirándome, antes de exclamar:
-¡Tú te imaginas!… ¡Ya desde los años cuarenta aquí en Puerto Padre
recibíamos los tractores directamente desde los Estados Unidos!
Pero no se trataba de que mi padre respirara por la herida: según datos
de 1959 de la Fábrica Nacional de Implementos Agrícolas, sólo de la
marca Fergusson, entre 1950 y 1958 esa empresa había distribuido más de
cinco mil tractores en Cuba.
Quizá como todo un símbolo para la posteridad, el 30 de marzo de 1959,
Juan Pazos, delegado de los vendedores de la Fábrica Crusellas,
industria jabonera que honraba a Cuba, a nombre de aquellos, entregaba
al entonces comandante Raúl Castro las llaves de un tractor "para la
Reforma Agraria".
Me preguntó ¿dónde estará el tractor que los vendedores de Crusellas
entregaron al General?
El 26 de julio de 2007, decía el General en Camaguey: "Estamos ante el
imperativo de hacer producir más la tierra que está ahí, con tractores o
con bueyes, como se hizo antes de existir el tractor.".
Después de existir el tractor, son tantos los que entraron a Cuba, y
tantos los tractores que el gobierno del Dr. Castro Ruz y de su hermano,
el General, tuvieron en sus manos, que, sin ánimo de ofender a nadie,
creo una vergüenza sugerir en pleno siglo XXI cambiar los tractores por
bueyes. Todavía resulta más vergonzoso para un gobierno pretender
administrar un tractor de 1948 en manos de un anciano de 87 años, cuando
ese mismo gobierno dilapidó toda la maquinaria de la nación.
Source: "Régimen comunista quiere administrar un tractor de 1948 |
Cubanet" -
http://www.cubanet.org/articulos/regimen-comunista-quiere-administrar-un-tractor-de-1948/
Martes, Septiembre 3, 2013 | Por Alberto Méndez Castelló
PUERTO PADRE, Cuba, agosto 30._ "Ustedes lo que dan es vergüenza", dijo
mi padre al inspector Wilfredo Aguilera del Toro, alías El Indio, cuando
el pasado 4 de abril, enviado por la delegación municipal de la
agricultura, vino a cumplir con la cuota de acoso; la correspondiente a
ese mes, ejercida por el régimen como represalia por lo que escribo.
Como decía, esa vez utilizaban a mi viejo para acosarme. La amenaza
todavía pende sobre nosotros. Mediante Acta de Advertencia, hacían
conocer a mi anciano padre, de 87 años, "que tiene tres meses para poner
el tractor en perfecto estado".
¿¡En Cuba poner un tractor Ford de 1948 en "perfecto estado técnico" sin
incurrir en delito de receptación…!?
Sólo un ejemplo: ¿Dónde comprar neumáticos traseros 12,4/11-28 y
delanteros 6.50/16?
A precios prohibitivos, en divisas, a unos 120 CUC cada uno, quizás los
delanteros pudieran adquirirse en los comercios estatales o de manos de
un particular honrado.
Pero… ¿y los traseros? Sólo muy escasos equipos estatales usan
neumáticos con esas dimensiones. Raros son hoy en Cuba los tractores
Ford o Fergusson con sus ruedas originales; como muchos de los vehículos
de antes de 1959, la mayoría de esos tractores van con neumáticos
sustraídos, desde a carretas para el transporte de cañas hasta a las
máquinas de regadío.
En Cuba, como admitiera el mismísimo general Raúl Castro, el robo al
Estado es práctica diaria y nadie, ni fiscales ni policías, prestan
atención. Por otra parte, si en Cuba fueran a ejercer acción penal
contra los receptadores de neumáticos robados, sencillamente paralizaban
todo: labores agrícolas y el transporte de pasajeros en la Isla. Pero
otra cosa sucede cuando el receptador es considerado un opositor
político, a quienes con el menor pretexto, el régimen procura enviarlos
a la cárcel o segregarlos hasta de las actividades menos imaginables de
la sociedad. Pensando en esto, pregunté al viejo:
-¿Por qué dices que esta gente lo que dan es vergüenza?
Me miró durante unos segundos, con esa mirada que él sólo tiene, en la
que observé reflejada toda mi vida, antes de decir:
-¡Cómo no van a dar vergüenza, chico! Esta gente primero destruyó todo
lo que los cubanos y los americanos construimos en este país y como si
les pareciera poco, también acabaron con todo lo que los rusos les
regalaron, y ahora, dándoselas de buenos administradores, vienen a
exigirnos por lo que ellos mismos destruyeron. ¿Dónde, dónde se pueden
comprar piezas de repuesto y cómo conseguir crédito para recomponer todo
lo que esta gente desbarató?
Desde que tuve uso de razón, veía a mi padre de un lado a otro en su
Jeep Willys, entre campos y potreros, vacadas y tractores,
conduciéndolos él mismo cuando era preciso.
Mi padre poseía tierras propias, pero viendo en él cualidades de
organizador y una capacidad de trabajo inagotable para hacer las más
dispares cosas al mismo tiempo, alguien que, poseyendo dos vastas y muy
prósperas colonias cañeras no contaba con un hombre como él, lo "robó" a
mi abuelo.
De tal suerte, muy joven, mi padre se convirtió en el brazo derecho del
viejo Manuel Vázquez-Aldana de la Torriente, alguien que a partir de un
simple negocio de jardinería, había levantado un emporio cañero.
Revolviendo entre sus cosas, Papá sacó un manojo de papeles amarillentos
y, dándome una de aquellas hojas preguntó:
-¿Tú crees que esto es posible hacerlo hoy? ¿Por qué una persona no
puede comprar lo que quiera y dónde le venga en ganas si tiene con qué
pagarlo?
El papel estaba fechado en noviembre 1 de 1949. Bajo el emblema
representado por un arado podía leerse: J. Z. Horter Co. Implementos
agrícolas. Y abajo la dirección: Obispo y Oficios, Habana, Cuba.
La carta estaba dirigida al Sr. Manuel V. Aldana, apartado No. 78,
Puerto Padre, y decía: "Muy señor nuestro: tenemos mucho gusto en
comunicar a usted que ya hemos recibido noticias de la fábrica de que se
están embarcando partidas de tractores CATERPILLAR modelo D2 de los que
le hemos ofrecido recientemente.".
Y añadía el tesorero de Horter Co., el señor J. C. Harvard: "Hemos dado
orden a la fábrica para que el tractor sea embarcado directamente a
Puerto Padre desde los Estados Unidos, a los efectos de ahorrarle los
gastos de flete, conducciones, despacho y seguro, sin alterar el precio
que dicho tractor tiene en nuestros almacenes aquí en la capital.".
Cuando terminé de leer, mi padre se quedó mirándome, antes de exclamar:
-¡Tú te imaginas!… ¡Ya desde los años cuarenta aquí en Puerto Padre
recibíamos los tractores directamente desde los Estados Unidos!
Pero no se trataba de que mi padre respirara por la herida: según datos
de 1959 de la Fábrica Nacional de Implementos Agrícolas, sólo de la
marca Fergusson, entre 1950 y 1958 esa empresa había distribuido más de
cinco mil tractores en Cuba.
Quizá como todo un símbolo para la posteridad, el 30 de marzo de 1959,
Juan Pazos, delegado de los vendedores de la Fábrica Crusellas,
industria jabonera que honraba a Cuba, a nombre de aquellos, entregaba
al entonces comandante Raúl Castro las llaves de un tractor "para la
Reforma Agraria".
Me preguntó ¿dónde estará el tractor que los vendedores de Crusellas
entregaron al General?
El 26 de julio de 2007, decía el General en Camaguey: "Estamos ante el
imperativo de hacer producir más la tierra que está ahí, con tractores o
con bueyes, como se hizo antes de existir el tractor.".
Después de existir el tractor, son tantos los que entraron a Cuba, y
tantos los tractores que el gobierno del Dr. Castro Ruz y de su hermano,
el General, tuvieron en sus manos, que, sin ánimo de ofender a nadie,
creo una vergüenza sugerir en pleno siglo XXI cambiar los tractores por
bueyes. Todavía resulta más vergonzoso para un gobierno pretender
administrar un tractor de 1948 en manos de un anciano de 87 años, cuando
ese mismo gobierno dilapidó toda la maquinaria de la nación.
Source: "Régimen comunista quiere administrar un tractor de 1948 |
Cubanet" -
http://www.cubanet.org/articulos/regimen-comunista-quiere-administrar-un-tractor-de-1948/
GAZ Group to deliver PAZ chassis to Cuba
09/02/2013 | 07:51am US/Eastern
GAZ Group to deliver PAZ chassis to Cuba
GAZ Group will deliver 330 PAZ-32053 chassis to Cuba by the end of 2013.
The Cuban Government plan to start their own production of buses on this
base.
GAZ Group has already delivered 210 PAZ-32053 chassis to Cuba and plans
to deliver 120 PAZ chassis more by the end of the year. The Cuban bus
based on the 2013 PAZ chassis will be called the Diana. The Cuban
partner will ensure the warranty and maintenance of the buses. PAZ will
supply spare parts to Cuba.
The component base of PAZ-32053 is reliable on any roads, easy to
operate and maintain and well known to Cuban customers. PAZ actively
cooperated with Cuban partners in the development and organization of
the Giron bus based on PAZ component case: approximately 15,000 buses
based on the PAZ-672 chassis were produced in Cuba between 1970 and1980.
GAZ Group PresidentCEO Bo Andersson said "The cooperation with the Cuban
side is one of the development stages in GAZ Group's export strategy. We
have launched GAZelle production in Turkey and Ural production in
Kazakhstan, and we are determined to strengthen our export business. Our
products meet the newest market demands and the requirements of the
leading ecological classes which prove its competitiveness among
international customers. We expect our export bus sales to increase by
20% by the end of 2013".
Source: "GAZ OAO : GAZ Group to deliver PAZ chassis to Cuba | 4-Traders"
-
http://www.4-traders.com/GAZ-OAO-13491341/news/GAZ-OAO--GAZ-Group-to-deliver-PAZ-chassis-to-Cuba-17232732/
GAZ Group to deliver PAZ chassis to Cuba
GAZ Group will deliver 330 PAZ-32053 chassis to Cuba by the end of 2013.
The Cuban Government plan to start their own production of buses on this
base.
GAZ Group has already delivered 210 PAZ-32053 chassis to Cuba and plans
to deliver 120 PAZ chassis more by the end of the year. The Cuban bus
based on the 2013 PAZ chassis will be called the Diana. The Cuban
partner will ensure the warranty and maintenance of the buses. PAZ will
supply spare parts to Cuba.
The component base of PAZ-32053 is reliable on any roads, easy to
operate and maintain and well known to Cuban customers. PAZ actively
cooperated with Cuban partners in the development and organization of
the Giron bus based on PAZ component case: approximately 15,000 buses
based on the PAZ-672 chassis were produced in Cuba between 1970 and1980.
GAZ Group PresidentCEO Bo Andersson said "The cooperation with the Cuban
side is one of the development stages in GAZ Group's export strategy. We
have launched GAZelle production in Turkey and Ural production in
Kazakhstan, and we are determined to strengthen our export business. Our
products meet the newest market demands and the requirements of the
leading ecological classes which prove its competitiveness among
international customers. We expect our export bus sales to increase by
20% by the end of 2013".
Source: "GAZ OAO : GAZ Group to deliver PAZ chassis to Cuba | 4-Traders"
-
http://www.4-traders.com/GAZ-OAO-13491341/news/GAZ-OAO--GAZ-Group-to-deliver-PAZ-chassis-to-Cuba-17232732/
Reforms in Cuba: The Last Utopia?
Reforms in Cuba: The Last Utopia?
September 2, 2013
Emilio Morales* (Cafe Fuerte)
HAVANA TIMES – When Raul Castro initiated reforms aimed at transforming
the Cuban economic model, Cuban and foreign experts hoped that they were
finally glimpsing a change on the horizon following more than five
decades of mistaken policies.
However, despite having further reach than those changes effected in the
nineties, Raul Castro's reforms have turned out to be limited, shallow,
slow and contradictory.
One of the things that should be noted as unique to this process is that
the changes are being implemented by the historical leadership of the
revolution. This represents a peculiarity never before seen in history,
not even in the countries of Eastern Europe and the former Soviet Union
where the ones that carried out the reforms were the emerging political
forces. In the Cuban case, we have the paradox of the historical
leadership finally finding themselves prisoners, trapped by their own
errors.
Obsolete Structure
The reforms rise out of obsolete structures that have not been
dismantled, with the goal of conserving socialism. From there on, they
become a contradiction in themselves.
In the current context, the economic situation on the island is chaotic;
the accumulated errors and failures of more than half a century comprise
a heavy obstacle stifling the development of any real economic and
financial transformation.
The economy of the country functions like a bankrupt business, surviving
only thanks to outside support: the Cuban Diaspora and the aid from
Venezuela are the two factors that today stave off the system's collapse.
The Cuban emigration data from the last ten years demonstrates that over
half a million Cubans have left the country permanently to try their
luck in other latitudes.
In 2012, two years after the beginnings of the reforms, migration
reached its highest peak in a decade: a total of 56,207 Cubans
immigrated to other countries. This statistic could be interpreted as a
signal that the reforms haven't awakened interest in the possibilities
of change on the island. On the contrary, the urge to emigrate has
apparently increased.
The life-raft
Currently, there are around 2.1 million Cubans living outside of Cuba
and 11.2 million on the island. Proportionally that means 15.3% of
Cuba's population living outside the country, or one Cuban living
outside the country for every five inhabitants.
Nevertheless, this high rate of Cuban migration has become,
paradoxically, one of the fundamental financial supports of the national
economy in the form of family remittances.
Thanks to the measures implemented by President Barack Obama freeing up
the restrictions on travel and on sending money, around 2.6 billion
dollars in cash arrive in Cuba annually, and another 2.5 billion in
merchandise. Provisions sent include clothing, food, medicine, small
appliances and other products that Cubans who live outside the island
send to help their family members. In the last four years the cash
remittances have increased over a billion dollars, a truly unusual rise.
The total balance of this family aid comes to 5.1 billion dollars, more
than the sum of the gross income from the four most important branches
of the country's economy: tourism (2.6 billion); nickel (1.4 billion);
exports of medicine ($500 million) and sugar exports ($393.1 million)
which together add up to 4.9 billion. Furthermore, after deducting the
costs of production, operations and marketing from these figures, the
net earnings from these areas is left at around one billion dollars, a
sum five times less than the contribution of the Cuban Diaspora.
Venezuelan Mega-support
Parallel to this, the aid from Venezuela constitutes the other
mega-support of the Cuban economy, with an estimated value of 6 billion
dollars per year.
Nonetheless, the current crisis facing the economy of that South
American country, added to the negative effect that the death of Hugo
Chávez may have on the continuity of power, lead to predictions that it
may prove difficult to maintain this level of aid in the future.
The numbers speak for themselves of a very real problem scenario for
Venezuela, something that raises its own alarm signals for Cuba.
When Chavez came to power in 1999, there were 16 ministries; today
(2013) there are 36, an increase of 125%.
In 1999 the State had 900,000 public employees; today there are
2,300,000, a 55% increment.
In 1999, without any exchange controls, the exchange rate for the former
Venezuelan currency was 573.86 Bolivars to a dollar. Today, with a
controlled exchange rate its 6.30 new Bolivars (6,300 of the old
currency) equaling a devaluation of 997.83%. This doesn't take into
account the higher price on the government's currency auction for
importers, and much less the price of a dollar on the street.
In 1999 the price of oil was US $10.57 dollars/barrel. Today it's
$109.45 dollars/barrel, an increase of 935.48%
In 1999 oil production was 3,480 million barrels a day; today it's at
2,357, a 32.27% reduction.
In 1999 oil exports were 3.000 million barrels a day (MMB/d). In the
last years it's been 2,200 MMB/d, which represents a decrease of 26.67%
In 1999 the payroll of the Venezuelan state-owned petroleum company
(PDVSA) included 40,000 employees; today they have around 120,000,
representing an increase of 300%.
In 1999 the financial debt of the PDVSA was 6 billion US$. Today it's
around 40 billion US$, a growth of 567.10%
In 1999 the external debt was 39 billion US$, while today it's
approaching 104 billion US $, a growth of 161.78%.
The Venezuelan government has intervened in more than 600 farms with a
total of 2.5 million hectares.
The government has spent more than $14 billion dollars in the purchase
of military armaments.
The labor situation in Cuba
The internal refoms in Cuba that are taking place within this context
are not showing encouraging results as far as the quantity of people
incorporated into private employment. This contrasts with the desire of
the government to gradually eliminate the state payroll and reduce the
bureaucracy.
Currently there are 6.8 million people of working age but only 5.17
million of them have a job, leaving 1.09 million people without work.
The number of people who have incorporated themselves into the world of
independent employment reached 429,458 in 2012. Of these, 77,302 are
retired and 60,124 are people who also work in the state sector. The
most current data, issued at the end of July, gives a statistic of
436,342 self-employed workers.
In fact, the number of "purely" self-employed workers is closer to
292,031, representing only 4.29 percent of all people of employable age.
If we add the approximately 537,000 private farmers to this statistic,
both groups would total only 12.28 percent of the employable population.
Why isn't there more advance?
Given this – why aren't the reforms advancing at the rate the government
needs?
The chief obstacle facing the reform process is that the structural
changes proclaimed by Raul Castro haven't happened. Instead, the reforms
are based on the old scheme of economic centralization, backed by
regulations and a shallow layer of laws.
We are witnessing more an exercise in the elimination of prohibitions
and restitution of rights than of structural changes. For example: the
migratory law, the liberation of home and auto sales, the authorization
of self-employment in 183 modalities and most recently the contracting
of Cuban sports figures in foreign professional clubs have all
overturned prohibitions established half a century ago, but haven't
generated structural changes in the economy.
The ideology that underlies the process remains intact; the same
ideology that has held the reins of the country for over half a century.
For this reason a change in strategic thinking and philosophy regarding
how to manage the country's economy is very difficult. There is no
perception of new strategic thinking about transitioning from the
centralized economic system towards an open and unrestricted economic
system.
One of the principal barriers is that the privatization of the public
sector is prohibited by the Constitution, which puts the brakes on
attracting foreign capital and developing a national private sector.
The productive forces find themselves prisoners of the rigidity and the
limitations of the existing laws, and for this reason individual
initiative and ingenuity are not encouraged. Further, the success of the
self-employed worker is reflected in the official press as the birth of
the nouveau riche which reflects distrust on the part of the government
and fears that the development of a private sector might prove the motor
force of a change in the social system.
It's obvious that a strong resistance to change persists despite the
fact that the highest circle of government understands that there is no
other alternative.
At the same time, the dual currency constitutes a straitjacket that is
very difficult to eliminate, given the low productivity of the country
and the high rate of employment in the totally unproductive State sector.
Aiming for utopia
The recently opened real estate market has turned out to be more about
speculation than sales. The prices of the homes are not in accordance
with the purchasing power of the population. The average price of a
house in Cuba on a national level is 31,489 CUC, while the average
annual salary is 216 CUC.
In this new market context the lack of financial mechanisms for
stimulating sales and financing mortgages weighs heavily. The low amount
offered in loans to finance home construction and repair that the banks
offer has generated a market where payment is only in cash and this
slows down the process instead of stimulating it.
The capital investments are discriminatory, as they are only allowed for
foreign companies or businessmen, not for Cubans living inside or
outside of the island. The government doesn't stimulate individual
initiative or free enterprise, but instead prefers to make incursions
into the failed road of the cooperatives.
In agriculture the distribution of land and cultivation rights has been
a failure. Despite leasing out 70% of the lands they possess (80% of the
total) the State has to import 60 percent of the country's food at a
cost of $2 billion dollars annually. Those who have been granted land
don't feel that they are really the owners. They look at the harvests
they produce more as a survival mechanism than for commercialization and
distribution.
Finally, the 183 modalities approved for self-employment have now
arrived at a limit that doesn't permit any greater growth of the private
sector. Meanwhile, the highly trained sectors of society – the
professionals- have not been included at present in the reform program.
This is the landscape, as we observe what the next years may bring: if
the reforms continue to aim at the utopia of shoring up socialism or if
they will take the direction of a road to transition towards a market
economy that brings prosperity and development to all Cubans.
For the moment, everything indicates that we will continue to hitch our
wagon to the star of utopia. And that may sound very nice, but it's not
a signal of change.
—–
*Emilio Morales is a Cuban economist, ex-head of strategic planning for
marketing in the CIMEX corporation and author of the books "Cuba: silent
transition to capitalism?" and "Marketing without Advertising, Brand
Preference and Consumer Choice in Cuba", and president of the Havana
Consulting Group in Miami.
Source: "Reforms in Cuba: The Last Utopia?" -
http://www.havanatimes.org/?p=98499
September 2, 2013
Emilio Morales* (Cafe Fuerte)
HAVANA TIMES – When Raul Castro initiated reforms aimed at transforming
the Cuban economic model, Cuban and foreign experts hoped that they were
finally glimpsing a change on the horizon following more than five
decades of mistaken policies.
However, despite having further reach than those changes effected in the
nineties, Raul Castro's reforms have turned out to be limited, shallow,
slow and contradictory.
One of the things that should be noted as unique to this process is that
the changes are being implemented by the historical leadership of the
revolution. This represents a peculiarity never before seen in history,
not even in the countries of Eastern Europe and the former Soviet Union
where the ones that carried out the reforms were the emerging political
forces. In the Cuban case, we have the paradox of the historical
leadership finally finding themselves prisoners, trapped by their own
errors.
Obsolete Structure
The reforms rise out of obsolete structures that have not been
dismantled, with the goal of conserving socialism. From there on, they
become a contradiction in themselves.
In the current context, the economic situation on the island is chaotic;
the accumulated errors and failures of more than half a century comprise
a heavy obstacle stifling the development of any real economic and
financial transformation.
The economy of the country functions like a bankrupt business, surviving
only thanks to outside support: the Cuban Diaspora and the aid from
Venezuela are the two factors that today stave off the system's collapse.
The Cuban emigration data from the last ten years demonstrates that over
half a million Cubans have left the country permanently to try their
luck in other latitudes.
In 2012, two years after the beginnings of the reforms, migration
reached its highest peak in a decade: a total of 56,207 Cubans
immigrated to other countries. This statistic could be interpreted as a
signal that the reforms haven't awakened interest in the possibilities
of change on the island. On the contrary, the urge to emigrate has
apparently increased.
The life-raft
Currently, there are around 2.1 million Cubans living outside of Cuba
and 11.2 million on the island. Proportionally that means 15.3% of
Cuba's population living outside the country, or one Cuban living
outside the country for every five inhabitants.
Nevertheless, this high rate of Cuban migration has become,
paradoxically, one of the fundamental financial supports of the national
economy in the form of family remittances.
Thanks to the measures implemented by President Barack Obama freeing up
the restrictions on travel and on sending money, around 2.6 billion
dollars in cash arrive in Cuba annually, and another 2.5 billion in
merchandise. Provisions sent include clothing, food, medicine, small
appliances and other products that Cubans who live outside the island
send to help their family members. In the last four years the cash
remittances have increased over a billion dollars, a truly unusual rise.
The total balance of this family aid comes to 5.1 billion dollars, more
than the sum of the gross income from the four most important branches
of the country's economy: tourism (2.6 billion); nickel (1.4 billion);
exports of medicine ($500 million) and sugar exports ($393.1 million)
which together add up to 4.9 billion. Furthermore, after deducting the
costs of production, operations and marketing from these figures, the
net earnings from these areas is left at around one billion dollars, a
sum five times less than the contribution of the Cuban Diaspora.
Venezuelan Mega-support
Parallel to this, the aid from Venezuela constitutes the other
mega-support of the Cuban economy, with an estimated value of 6 billion
dollars per year.
Nonetheless, the current crisis facing the economy of that South
American country, added to the negative effect that the death of Hugo
Chávez may have on the continuity of power, lead to predictions that it
may prove difficult to maintain this level of aid in the future.
The numbers speak for themselves of a very real problem scenario for
Venezuela, something that raises its own alarm signals for Cuba.
When Chavez came to power in 1999, there were 16 ministries; today
(2013) there are 36, an increase of 125%.
In 1999 the State had 900,000 public employees; today there are
2,300,000, a 55% increment.
In 1999, without any exchange controls, the exchange rate for the former
Venezuelan currency was 573.86 Bolivars to a dollar. Today, with a
controlled exchange rate its 6.30 new Bolivars (6,300 of the old
currency) equaling a devaluation of 997.83%. This doesn't take into
account the higher price on the government's currency auction for
importers, and much less the price of a dollar on the street.
In 1999 the price of oil was US $10.57 dollars/barrel. Today it's
$109.45 dollars/barrel, an increase of 935.48%
In 1999 oil production was 3,480 million barrels a day; today it's at
2,357, a 32.27% reduction.
In 1999 oil exports were 3.000 million barrels a day (MMB/d). In the
last years it's been 2,200 MMB/d, which represents a decrease of 26.67%
In 1999 the payroll of the Venezuelan state-owned petroleum company
(PDVSA) included 40,000 employees; today they have around 120,000,
representing an increase of 300%.
In 1999 the financial debt of the PDVSA was 6 billion US$. Today it's
around 40 billion US$, a growth of 567.10%
In 1999 the external debt was 39 billion US$, while today it's
approaching 104 billion US $, a growth of 161.78%.
The Venezuelan government has intervened in more than 600 farms with a
total of 2.5 million hectares.
The government has spent more than $14 billion dollars in the purchase
of military armaments.
The labor situation in Cuba
The internal refoms in Cuba that are taking place within this context
are not showing encouraging results as far as the quantity of people
incorporated into private employment. This contrasts with the desire of
the government to gradually eliminate the state payroll and reduce the
bureaucracy.
Currently there are 6.8 million people of working age but only 5.17
million of them have a job, leaving 1.09 million people without work.
The number of people who have incorporated themselves into the world of
independent employment reached 429,458 in 2012. Of these, 77,302 are
retired and 60,124 are people who also work in the state sector. The
most current data, issued at the end of July, gives a statistic of
436,342 self-employed workers.
In fact, the number of "purely" self-employed workers is closer to
292,031, representing only 4.29 percent of all people of employable age.
If we add the approximately 537,000 private farmers to this statistic,
both groups would total only 12.28 percent of the employable population.
Why isn't there more advance?
Given this – why aren't the reforms advancing at the rate the government
needs?
The chief obstacle facing the reform process is that the structural
changes proclaimed by Raul Castro haven't happened. Instead, the reforms
are based on the old scheme of economic centralization, backed by
regulations and a shallow layer of laws.
We are witnessing more an exercise in the elimination of prohibitions
and restitution of rights than of structural changes. For example: the
migratory law, the liberation of home and auto sales, the authorization
of self-employment in 183 modalities and most recently the contracting
of Cuban sports figures in foreign professional clubs have all
overturned prohibitions established half a century ago, but haven't
generated structural changes in the economy.
The ideology that underlies the process remains intact; the same
ideology that has held the reins of the country for over half a century.
For this reason a change in strategic thinking and philosophy regarding
how to manage the country's economy is very difficult. There is no
perception of new strategic thinking about transitioning from the
centralized economic system towards an open and unrestricted economic
system.
One of the principal barriers is that the privatization of the public
sector is prohibited by the Constitution, which puts the brakes on
attracting foreign capital and developing a national private sector.
The productive forces find themselves prisoners of the rigidity and the
limitations of the existing laws, and for this reason individual
initiative and ingenuity are not encouraged. Further, the success of the
self-employed worker is reflected in the official press as the birth of
the nouveau riche which reflects distrust on the part of the government
and fears that the development of a private sector might prove the motor
force of a change in the social system.
It's obvious that a strong resistance to change persists despite the
fact that the highest circle of government understands that there is no
other alternative.
At the same time, the dual currency constitutes a straitjacket that is
very difficult to eliminate, given the low productivity of the country
and the high rate of employment in the totally unproductive State sector.
Aiming for utopia
The recently opened real estate market has turned out to be more about
speculation than sales. The prices of the homes are not in accordance
with the purchasing power of the population. The average price of a
house in Cuba on a national level is 31,489 CUC, while the average
annual salary is 216 CUC.
In this new market context the lack of financial mechanisms for
stimulating sales and financing mortgages weighs heavily. The low amount
offered in loans to finance home construction and repair that the banks
offer has generated a market where payment is only in cash and this
slows down the process instead of stimulating it.
The capital investments are discriminatory, as they are only allowed for
foreign companies or businessmen, not for Cubans living inside or
outside of the island. The government doesn't stimulate individual
initiative or free enterprise, but instead prefers to make incursions
into the failed road of the cooperatives.
In agriculture the distribution of land and cultivation rights has been
a failure. Despite leasing out 70% of the lands they possess (80% of the
total) the State has to import 60 percent of the country's food at a
cost of $2 billion dollars annually. Those who have been granted land
don't feel that they are really the owners. They look at the harvests
they produce more as a survival mechanism than for commercialization and
distribution.
Finally, the 183 modalities approved for self-employment have now
arrived at a limit that doesn't permit any greater growth of the private
sector. Meanwhile, the highly trained sectors of society – the
professionals- have not been included at present in the reform program.
This is the landscape, as we observe what the next years may bring: if
the reforms continue to aim at the utopia of shoring up socialism or if
they will take the direction of a road to transition towards a market
economy that brings prosperity and development to all Cubans.
For the moment, everything indicates that we will continue to hitch our
wagon to the star of utopia. And that may sound very nice, but it's not
a signal of change.
—–
*Emilio Morales is a Cuban economist, ex-head of strategic planning for
marketing in the CIMEX corporation and author of the books "Cuba: silent
transition to capitalism?" and "Marketing without Advertising, Brand
Preference and Consumer Choice in Cuba", and president of the Havana
Consulting Group in Miami.
Source: "Reforms in Cuba: The Last Utopia?" -
http://www.havanatimes.org/?p=98499
Población de la Isla caerá por debajo de los once millones en 2030
Población de la Isla caerá por debajo de los once millones en 2030
AGENCIAS | La Habana | 2 Sep 2013 - 8:15 pm.
Comienzan a conocerse los resultados del censo nacional realizado hace
un año.
La población de Cuba caerá por debajo de los 11 millones de habitantes
para el año 2030, debido a su continuo decrecimiento, reveló este lunes
la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
La ONEI hizo su proyección a partir de datos del Censo de Población y
Viviendas realizado en septiembre del pasado año, según los cuales el
total de cubanos ascendía para esa fecha a 11.163.934, reporta Notimex.
Las nuevas proyecciones avizoran que Cuba mantenga la tendencia al
decrecimiento poblacional en los próximos tres lustros, pues para 2030
se calcula una población de alrededor de 10.904.985 habitantes.
Los datos más recientes publicados en el diario oficial Granma señalan
que residen en el país 5.592.287 féminas y 5.571.647 varones.
Según la ONEI, tres provincias de la Isla superan el millón de
habitantes. La Habana es la más poblada, con 2.155.894 personas, seguida
de Santiago de Cuba (1.053.227) y Holguín (1.028.426).
Para los planificadores cubanos, el decrecimiento de la población en la
mayor de Las Antillas y la baja tasa de natalidad plantean un enorme
reto económico y social.
Las últimas cifras oficiales indican que la tasa global de fecundidad
descendió el año pasado a 1,69, la más baja de América Latina, por lo
que los nacimientos en la Isla no alcanzan el 2,1 que asegura el
reemplazo generacional.
Casi el 20 por ciento de los 11,1 millones de habitantes es mayor de 60
años.
Source: "Población de la Isla caerá por debajo de los once millones en
2030 | Diario de Cuba" -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1378145723_4874.html
AGENCIAS | La Habana | 2 Sep 2013 - 8:15 pm.
Comienzan a conocerse los resultados del censo nacional realizado hace
un año.
La población de Cuba caerá por debajo de los 11 millones de habitantes
para el año 2030, debido a su continuo decrecimiento, reveló este lunes
la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
La ONEI hizo su proyección a partir de datos del Censo de Población y
Viviendas realizado en septiembre del pasado año, según los cuales el
total de cubanos ascendía para esa fecha a 11.163.934, reporta Notimex.
Las nuevas proyecciones avizoran que Cuba mantenga la tendencia al
decrecimiento poblacional en los próximos tres lustros, pues para 2030
se calcula una población de alrededor de 10.904.985 habitantes.
Los datos más recientes publicados en el diario oficial Granma señalan
que residen en el país 5.592.287 féminas y 5.571.647 varones.
Según la ONEI, tres provincias de la Isla superan el millón de
habitantes. La Habana es la más poblada, con 2.155.894 personas, seguida
de Santiago de Cuba (1.053.227) y Holguín (1.028.426).
Para los planificadores cubanos, el decrecimiento de la población en la
mayor de Las Antillas y la baja tasa de natalidad plantean un enorme
reto económico y social.
Las últimas cifras oficiales indican que la tasa global de fecundidad
descendió el año pasado a 1,69, la más baja de América Latina, por lo
que los nacimientos en la Isla no alcanzan el 2,1 que asegura el
reemplazo generacional.
Casi el 20 por ciento de los 11,1 millones de habitantes es mayor de 60
años.
Source: "Población de la Isla caerá por debajo de los once millones en
2030 | Diario de Cuba" -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1378145723_4874.html
Popularidad, complicidad o temor?
Sociedad, Cambios, Economía
¿Popularidad, complicidad o temor?
Primera parte de un análisis sobre la destrucción de la sociedad cubana
por el régimen castrista y la necesidad de crear un frente unido dentro
de la oposición
Lilian Vizcaíno, Miami | 03/09/2013 8:44 am
La permanencia de los Castro en el poder en Cuba por más de cincuenta
años ha suscitado diversas opiniones y puntos de vista, tanto fuera como
dentro del país; unos más acertados que otros, pero lo cierto es que,
sigue siendo hoy motivo de reflexión y de desconcierto para muchos. Así
como, de no pocos enjuiciamientos críticos a los cubanos, sobre todo a
los residentes en la Isla, a los que se atribuye la responsabilidad
máxima de haber permitido la prolongación del régimen castrista. Sin
embargo, a ello contestarían, de seguro, los opositores internos que es
muy fácil nadar fuera del agua, y no dejan de tener también ellos su
parte de razón.
De manera que el problema no es tan sencillo, y requiere ser analizado
desde diferentes ángulos, pues obedece a diferentes causas. A lo largo
de la trayectoria de la revolución cubana, las actitudes y motivaciones
de las clases y grupos sociales dentro del territorio cubano han
variado. Así como las condiciones internas del país y la situación o el
contexto internacional en que se ha movido éste. Por lo que sería
absurdo pretender dar la misma respuesta a esa pregunta desde 1959 hasta
la actualidad, aun cuando existan elementos esenciales y factores que se
repitan en cada etapa de su historia.
Ahora bien, es indudable que, tanto las causas de la permanencia de los
Castro en el poder, así como las soluciones concretas a ese mal están en
el territorio cubano. No podemos perder de vista que los cambios en
cualquier país no pueden llevarse a cabo fuera de éste; esa es una
lección que nos dejó clara José Martí desde el siglo XIX. Si bien, esto
no niega el hecho de que desde el exterior pueden ejecutarse acciones
que propicien el aceleramiento o el retraso de esos cambios, y el mismo
Martí lo demostró durante la preparación de la gesta de 1895. No
obstante, la ausencia o insuficiencia de esas acciones por parte del
exilio cubano, unida a la complicidad involuntaria o calculada de
gobiernos y organismos regionales e internacionales, han sido también
factores que han propiciado la prolongada existencia del régimen castrista
Sin embargo, es preciso aclarar que, no pretendemos responsabilizar por
esto únicamente a la política seguida por los gobernantes
norteamericanos respecto a Cuba, si bien es indudable que ha influido, y
así quedó demostrado durante el abortado intento de Bahía de Cochinos.
De manera que resulta inevitable preguntarse por qué en todo este tiempo
las administraciones norteamericanas no han puesto fin a la violación de
los derechos humanos en Cuba, a diferencia de lo que han hecho y hacen
en otras partes del mundo, y por el contrario, a veces hasta incluso le
han seguido el juego a los Castro.
No obstante, es hora de acabar con la tendencia, casi tabú, de adjudicar
al gobierno norteamericano la definición de los destinos de Cuba; pues
ese razonamiento además de determinista y poco objetivo ha costado muy
caro a los cubanos a lo largo de su historia. El problema es nuestro, y
lo tenemos que resolver entre cubanos, sin esperar por nadie.
Para analizar algunos de los factores que han propiciado la
sobrevivencia del castrismo y condicionado la falta de una acción
demoledora por parte de los cubanos, es preciso partir de desentrañar la
raíz del mal. Sin lugar a dudas, las causas del surgimiento de un Fidel
Castro y su aceptación inicial por el pueblo cubano, hay que buscarlas
en la propia Historia de Cuba y en la coyuntura continental e
internacional en que se desarrolló la revolución cubana. No fue para
nada un fenómeno casual ni importado por nadie. En la historia, nada es
casual, todo tiene su causa, por lo general más de una, y sus efectos.
Desde los años 30 del siglo XX, e incluso un poco antes, se había
generado un movimiento de corte populista en América Latina que alcanzó
su esplendor en la década del 50 en algunos países y afectó a todo el
continente de una forma u otra. Ante la profunda crisis que atravesaban
ya los sistemas oligárquicos americanos, la sociedad latinoamericana
estaba necesitada de gobiernos que contribuyeran a la revitalización de
su economía y tomaran medidas que propiciaran una mayor justicia social.
Recordemos los ejemplos de Lázaro Cárdenas en México, Getulio Vargas en
Brasil y Juan Domingo Perón, en Argentina. Salvando sus diferencias,
todos tuvieron en común un programa de corte nacionalista y un paquete
de reformas en defensa de los derechos de los trabajadores y los más
necesitados. Sin detenernos, pues no es nuestro objetivo ahora, en
analizar su objetividad o no, es necesario subrayar su clara inclinación
hacia la demagogia y el totalitarismo.
También en Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt había aplicado un
programa similar en respuesta a las necesidades de la clase media
americana y de los trabajadores en general, bajo los efectos de la Gran
Depresión iniciada en 1929. Algunos inclusive han catalogado su política
interna como una suerte de populismo progresivo.
En la década de los años 50 las izquierdas parecían estar en auge,
alentadas por el entonces pujante socialismo soviético que parecía abrir
nuevos caminos y cuyos defensores se habían incrementado con la victoria
alcanzada sobre los nazis al concluir la II Guerra Mundial. No por gusto
se abrió un período de enfrentamiento político e ideológico entre los
dos sistemas, el socialista y el capitalista, que puso nuevamente en
tensión al mundo entero, y que es conocido como la Guerra Fría.
En este contexto, se insertaba muy bien la propuesta inicial del
gobierno castrista. A lo que se sumó otro fenómeno común en
Latinoamérica, y es que la carencia de una fuerte experiencia política y
democrática ha sido sustituida con mucha frecuencia por el caudillismo,
lo cual explica la presencia reiterada de los gobiernos militares en la
región y los golpes de Estado, así como la aceptación de gobernantes
autoritarios.
A todo esto, se unió la absoluta falta de confianza del pueblo cubano en
sus gobiernos de generales y doctores, politiqueros corruptos e ineptos.
No se puede tapar el sol con un dedo. Todos querían un cambio, los de
arriba porque temían las consecuencias del mal gobierno y del
descontento creciente del pueblo y los de abajo porque aspiraban a una
sociedad más justa. Esto hizo posible que, aunque para muchos Fidel
Castro representara el diablo en persona, la gran mayoría lo viera, en
ese momento, como el Mesías.
No obstante, es preciso aclarar que el nivel de aceptación o de rechazo
al régimen no se ha mantenido igual durante todos estos años, en
realidad ha transitado por diversas etapas. La primera, se inició en
1959 y se extendió hasta 1976, cuando fue proclamada la nueva
Constitución[1] mediante la cual se demolieron las viejas instituciones
y se legalizaron las nuevas, así como los mecanismos de control del
régimen castrista. También, para sorpresa de muchos, y a pesar de todo
lo dicho antes por sus dirigentes, con ella se oficializó el carácter
socialista de la revolución A partir de ese momento quedó destruida
totalmente la sociedad civil y el gobierno adquirió el poder absoluto.
Se inició así la dictadura castrista.
Sin embargo, en un inicio, el programa idílico esgrimido por los
revolucionarios en el asalto al Cuartel Moncada y proclamado después
demagógicamente, como el Programa de la Revolución, resultaba muy
alentador y parecía responder a los intereses de todas las clases y
sectores de la población, lo cual le sirvió para manipular y engañar al
pueblo. Poco tiempo después, este Programa fue traicionado y echado a un
lado.
Por otra parte, el talento indiscutible y la personalidad carismática
del líder cubano lo ayudaron a envolver a la mayoría de la población y a
hacer creíbles todos sus proyectos, hasta los más descabellados. Este
impacto popular desarmó a los menos confiados, obstaculizó la labor de
los opositores y le permitió ganar el tiempo necesario para fortalecerse
en el poder.
A su vez, la oposición interna aunque todavía era fuerte estaba
fraccionada y dispersa. Esto facilitó su penetración por las fuerzas
represivas del régimen y prácticamente su aniquilamiento. El gobierno
demostró su fuerza sin límite alguno. Se llenaron las cárceles y se
multiplicaron los fusilamientos. Paralelamente, se produjo el fracaso
del plan de Bahía de Cochinos y se ahogaron en sangre las guerrillas del
Escambray y de Pinar del Río, así como otros movimientos en el país.
Como resultado de todo esto, la oposición se desangró, y aunque no
desapareció, quedó debilitada y descabezada. La mayor parte de sus
dirigentes fueron presos o asesinados y todo el que pudo se fue,
iniciándose el éxodo interminable de cubanos.
Ayuda del exterior
Ante el incremento de la represión y la falta de liderazgo interno se
apoderó de muchos la idea de que la solución cubana dependía de la ayuda
del exterior y esto limitó por un tiempo la efectividad de la
disidencia. Aunque no todos compartían ese criterio, de hecho los
dividió y los debilitó. Unido a esto, la represión del régimen a toda
manifestación de oposición y la imposibilidad del acceso a los medios de
comunicación masiva para divulgar sus acciones, les restó impacto entre
la población cubana. Esto afectó seriamente su labor, prácticamente
hasta la actualidad, ya que los grupos y principales opositores eran
casi desconocidos en el país, hasta fecha muy reciente.
Esta etapa fue clave para el castrismo porque durante la misma se
tomaron todas las medidas que le garantizarían actuar con toda impunidad
en contra de su pueblo,
amparado por la Constitución y protegido por un aparato represivo
diseñado al estilo de la KGB[2] soviética que abarcó todas las esferas
de la sociedad. Por si fuera poco, con la creación de los Comités de
Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas, los
tentáculos del régimen llegaron hasta los barrios y las calles de todo
el país. Era prácticamente imposible moverse sin que alguien te
delatara. Incluso, las instituciones religiosas fueron vigiladas y los
creyentes reprimidos de diversas formas.
Durante estos primeros años, el gobierno castrista le fue arrebatando a
los cubanos cada una de sus prerrogativas; incluso fue minando las bases
de su sociedad a partir de la división de las familias por sus simpatías
políticas y separando a los hijos de los padres mediante planes creados
con ese fin, que iban desde el plan de becas hasta el sistema de las
Escuelas al Campo y sus variantes posteriores. Igualmente fueron
socavando los valores tradicionales de la nacionalidad y la cultura
cubanas, e inculcándole al pueblo elementos de otras culturas ajenas por
completo a su idiosincrasia, lo fue desmoralizando y, lo más importante,
le sembró el miedo y la inseguridad.
Hay que entender que no se trata de un miedo cualquiera, es un miedo
crónico[3] que no se limita al miedo a la cárcel, a la muerte, a la
tortura, al exilio, o a la supuesta invasión extranjera. Se ha ido
extendiendo a todo y a todos, al vecino, al amigo, al familiar, a la
pérdida del trabajo, a no tener que vestir o comer, etc. Y ha ido
acompañando permanentemente al ciudadano, cortándole toda iniciativa e
interés. El sometimiento de un pueblo por el terror es un viejo
procedimiento aplicado por la política que cobra mayor efectividad hoy
gracias a los adelantos de la ciencia y la tecnología.
Mediante el abuso de confianza y de poder, el pueblo cubano fue
subordinado al Estado, o mejor dicho, al Partido Comunista, que además
de ser a lo castrista, no tenía contrincante, pues fue el único partido
permitido desde entonces. Por si esto fuera poco, quedó también
constitucionalmente abolido el derecho a oposición, al ser declarado
enemigo de la revolución, y por lo tanto sujeto a sus leyes, todo aquel
que pensara de manera diferente a la establecida por el gobierno y se
atreviera a expresarlo de algún modo. Liborio[4] quedó definitivamente
amarrado y amordazado.
La segunda etapa a analizar se extiende desde la aprobación de la
Constitución de 1976 hasta aproximadamente el año 1989, cuando se
produce el derrumbe del Campo Socialista y la debacle soviética. Durante
la misma quedaron sepultadas definitivamente las esperanzas de los que
aún creían en la posibilidad de una mejoría económica y en el
cumplimiento del proyecto revolucionario.
Al inicio, todavía muchos cubanos pensaban sinceramente que estaban
contribuyendo a la construcción de la nueva sociedad y no reparaban en
cualquier sacrificio en aras de un futuro mejor para sus hijos y nietos.
Esto obviamente fraccionaba la sociedad cubana y limitó la posibilidad
de que prosperara y se desarrollara una oposición más fuerte en ese
momento. Aún no se les había caído totalmente la venda de los ojos.
Afortunados aquellos que supieron evaluar desde el inicio la magnitud
del desastre y del engaño.
Tanto adentro y fuera de Cuba muchos observaban esperanzados los logros
de la revolución en los campos de la educación y la salud, que en esta
época eran en cierta medida reales. Esto contribuyó a aumentar el
prestigio del castrismo ante el mundo, y a que lograra el apoyo de los
organismos internacionales. Incluso, sirvió de instrumento para la
demagogia gubernamental y sus alardes de solidaridad con otros pueblos
del orbe, aun cuando muchos sabían que Cuba sobrevivía gracias al apoyo
financiero soviético y que en realidad lo que se pretendía era exportar
la revolución. Sin embargo, es innegable que ese discurso confundió a
muchos alrededor del planeta durante demasiado tiempo.
Todo esto permitió que a pesar de los errores económicos garrafales
cometidos, que fueron sentando las bases de la crisis estructural de la
economía cubana, se gozara de períodos de cierta bonanza económica que
sirvieron para alimentar las ilusiones del cubano que soñaba todavía con
una Cuba mejor. Esa fue la época del mercado paralelo, que luego fue
reemplazado durante un tiempo por el mercado libre campesino, que tuvo
corta duración, pues una de las bases del régimen castrista ha sido
siempre, y lo será, no permitir el enriquecimiento económico de la
población y mucho menos del sector privado, pues si algo saben muy bien,
es que el poder económico acaba por imponerse al poder político. Por eso
no hay que confiar demasiado en ninguna reforma gubernamental en ese
sentido.
Esta posición de confianza de una gran parte de la población estuvo
reforzada por la élite castrista, una nueva clase social alimentada por
el régimen, que depende de él y por supuesto lo apoya como única forma
de sobrevivencia. Ahí están incluidos los dirigentes del partido y del
Estado, sus familiares y amigos más allegados. Esta masa no es homogénea
y es bastante maleable, así lo han demostrado los hechos posteriores. No
obstante, en esa etapa, aunque profundamente corrupta, les era bastante
fiel.
Con las armas al alcance exclusivamente de las Fuerzas Armadas y el
Ministerio del Interior, con un sistema de inteligencia reconocido como
uno de los mejores del planeta; auxiliados además por los Comités de
Defensa de la Revolución, las Brigadas de Acción Rápida y otros
engendros más creados para vigilar y acosar a los desafectos al régimen
en todas partes, obviamente se hizo cada vez más difícil la acción de la
oposición.
¿Cómo podría competir entonces la disidencia interna contra el andamiaje
castrista y su maquinaria propagandística sin tener recursos, ni medios
para desmentirlos? Todavía hoy, a pesar de la internet, de los
blogueros, del teatro y el cine independientes, y de los celulares,
sigue siendo difícil para los opositores su labor de divulgación y
movilización.
A lo que hay que agregar, que una de las tareas a las que mayor atención
ha dedicado el gobierno, en todos las etapas, ha sido la de crear falsos
disidentes; además de penetrar, dividir, descabezar y desacreditar a la
disidencia real. Esta ha sido, sin lugar a dudas, una de sus cartas de
triunfo hasta la actualidad.[5]
Sin embargo, al finalizar esta etapa, la mayoría de los cubanos se
habían dado cuenta ya del divorcio existente entre la teoría y la
práctica del régimen. Tendencia que se fue a acentuando a partir de la
perestroika y las publicaciones rusas a mediados de la década de 1980.
Que también fueron neutralizadas y atacadas por el gobierno cuando se
percató del peligro que representaban para su control absoluto sobre la
conciencia de los cubanos. Aunque el daño ya estaba hecho, muchos
empezaron a pensar diferente.
A pesar de la aparente estabilidad que gozaba el sistema en esta etapa,
hubo dos momentos en que su control se resquebrajó y reverdeció la
esperanza en el pueblo cubano. Lamentablemente, ni la oposición interna
ni las organizaciones del exilio supieron o pudieron aprovecharlos
convenientemente.
El primero se dio durante la preparación y la celebración del V Congreso
de la Unión de Jóvenes Comunistas en 1987, cuando la juventud cubana,
encabezada entonces por Roberto Robaina, se enfrentó al Partido
Comunista y a su dirección reclamando cambios de todo tipo, económicos,
de igualdad social, de libertad y porque se le diera un espacio político
a su generación. Por supuesto, fueron mediatizados, reprimidos o
aleccionados. Vale recordar que a continuación del evento juvenil
Robaina desapareció, y luego se supo que había sido enviado a combatir
al África en donde estuvo por casi un año. Este pudo ser un gran
momento, pues el líder juvenil había llegado a competir en popularidad
con el propio Fidel Castro, quizás eso explique muchas cosas.
El otro momento interesante se produjo con el caso de Ochoa. La Causa
Número Uno fue una clara expresión de la profunda descomposición del
sistema, pero muy especialmente, del resquebrajamiento del poder
absoluto de Castro. Hay muchos lados oscuros aún en ese asunto y en
otros casos que le siguieron; pero sin dudas significó una fisura
importante en el aparato militar del régimen, que no fue
convenientemente explotada por la oposición interna ni por las
organizaciones del exilio. Aun cuando el régimen pretendiera mostrarlo
como un caso más de corrupción, el pueblo no quedó convencido.
Ahora bien, lo cierto es que muchos cubanos dentro de Cuba perdieron
para siempre sus esperanzas en la revolución a partir de ese hecho. Este
incidente marcó un punto final y un comienzo en el despertar de la
conciencia del pueblo cubano, a pesar de la propaganda, de la represión
y del miedo. Para muchos, se abrió una nueva época.
La segunda parte de este análisis se publicará mañana miércoles.
[1] La Constitución aprobada en 1940, resultaba demasiado democrática
para el gobernante cubano y ladinamente se la quitó del medio en 1976.
[2] Agencia de Seguridad Nacional creada por el gobierno soviético en
1954 para asegurar su poder e influencia dentro y fuera de sus
fronteras. Llegó a controlar todas las esferas de la sociedad. Su
ejemplo fue sabiamente imitado por los Órganos de la Seguridad en Cuba,
y tal vez, superados.
[3] http://www.dinarte.es/salud-mental/pdfs/Lira E - Psicologia de la
Amenaza Politica y el Miedo.pdf Elizabeth Lira Kornfeld. Psicología de
la amenaza política y del miedo, 1991, p. 3.
[4] Personaje costumbrista que representa al hombre cubano.
[5] Ejemplo de esto es como trasladaban a los estudiantes a los lugares
donde se esperaban acciones de protesta de los opositores para que se
manifestaran en contra y los repudiaran. Es obvio que ellos no habrían
avisado a las autoridades para que los reprimieran, y que detrás de todo
estaban los agentes de la seguridad cubana; aunque en ocasiones fuesen
opositores fabricados por el aparato para demostrar al mundo el apoyo de
los jóvenes al sistema. Táctica muy usada por el castrismo.
Source: "¿Popularidad, complicidad o temor? - Artículos - Cuba - Cuba
Encuentro" -
http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/popularidad-complicidad-o-temor-300320
¿Popularidad, complicidad o temor?
Primera parte de un análisis sobre la destrucción de la sociedad cubana
por el régimen castrista y la necesidad de crear un frente unido dentro
de la oposición
Lilian Vizcaíno, Miami | 03/09/2013 8:44 am
La permanencia de los Castro en el poder en Cuba por más de cincuenta
años ha suscitado diversas opiniones y puntos de vista, tanto fuera como
dentro del país; unos más acertados que otros, pero lo cierto es que,
sigue siendo hoy motivo de reflexión y de desconcierto para muchos. Así
como, de no pocos enjuiciamientos críticos a los cubanos, sobre todo a
los residentes en la Isla, a los que se atribuye la responsabilidad
máxima de haber permitido la prolongación del régimen castrista. Sin
embargo, a ello contestarían, de seguro, los opositores internos que es
muy fácil nadar fuera del agua, y no dejan de tener también ellos su
parte de razón.
De manera que el problema no es tan sencillo, y requiere ser analizado
desde diferentes ángulos, pues obedece a diferentes causas. A lo largo
de la trayectoria de la revolución cubana, las actitudes y motivaciones
de las clases y grupos sociales dentro del territorio cubano han
variado. Así como las condiciones internas del país y la situación o el
contexto internacional en que se ha movido éste. Por lo que sería
absurdo pretender dar la misma respuesta a esa pregunta desde 1959 hasta
la actualidad, aun cuando existan elementos esenciales y factores que se
repitan en cada etapa de su historia.
Ahora bien, es indudable que, tanto las causas de la permanencia de los
Castro en el poder, así como las soluciones concretas a ese mal están en
el territorio cubano. No podemos perder de vista que los cambios en
cualquier país no pueden llevarse a cabo fuera de éste; esa es una
lección que nos dejó clara José Martí desde el siglo XIX. Si bien, esto
no niega el hecho de que desde el exterior pueden ejecutarse acciones
que propicien el aceleramiento o el retraso de esos cambios, y el mismo
Martí lo demostró durante la preparación de la gesta de 1895. No
obstante, la ausencia o insuficiencia de esas acciones por parte del
exilio cubano, unida a la complicidad involuntaria o calculada de
gobiernos y organismos regionales e internacionales, han sido también
factores que han propiciado la prolongada existencia del régimen castrista
Sin embargo, es preciso aclarar que, no pretendemos responsabilizar por
esto únicamente a la política seguida por los gobernantes
norteamericanos respecto a Cuba, si bien es indudable que ha influido, y
así quedó demostrado durante el abortado intento de Bahía de Cochinos.
De manera que resulta inevitable preguntarse por qué en todo este tiempo
las administraciones norteamericanas no han puesto fin a la violación de
los derechos humanos en Cuba, a diferencia de lo que han hecho y hacen
en otras partes del mundo, y por el contrario, a veces hasta incluso le
han seguido el juego a los Castro.
No obstante, es hora de acabar con la tendencia, casi tabú, de adjudicar
al gobierno norteamericano la definición de los destinos de Cuba; pues
ese razonamiento además de determinista y poco objetivo ha costado muy
caro a los cubanos a lo largo de su historia. El problema es nuestro, y
lo tenemos que resolver entre cubanos, sin esperar por nadie.
Para analizar algunos de los factores que han propiciado la
sobrevivencia del castrismo y condicionado la falta de una acción
demoledora por parte de los cubanos, es preciso partir de desentrañar la
raíz del mal. Sin lugar a dudas, las causas del surgimiento de un Fidel
Castro y su aceptación inicial por el pueblo cubano, hay que buscarlas
en la propia Historia de Cuba y en la coyuntura continental e
internacional en que se desarrolló la revolución cubana. No fue para
nada un fenómeno casual ni importado por nadie. En la historia, nada es
casual, todo tiene su causa, por lo general más de una, y sus efectos.
Desde los años 30 del siglo XX, e incluso un poco antes, se había
generado un movimiento de corte populista en América Latina que alcanzó
su esplendor en la década del 50 en algunos países y afectó a todo el
continente de una forma u otra. Ante la profunda crisis que atravesaban
ya los sistemas oligárquicos americanos, la sociedad latinoamericana
estaba necesitada de gobiernos que contribuyeran a la revitalización de
su economía y tomaran medidas que propiciaran una mayor justicia social.
Recordemos los ejemplos de Lázaro Cárdenas en México, Getulio Vargas en
Brasil y Juan Domingo Perón, en Argentina. Salvando sus diferencias,
todos tuvieron en común un programa de corte nacionalista y un paquete
de reformas en defensa de los derechos de los trabajadores y los más
necesitados. Sin detenernos, pues no es nuestro objetivo ahora, en
analizar su objetividad o no, es necesario subrayar su clara inclinación
hacia la demagogia y el totalitarismo.
También en Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt había aplicado un
programa similar en respuesta a las necesidades de la clase media
americana y de los trabajadores en general, bajo los efectos de la Gran
Depresión iniciada en 1929. Algunos inclusive han catalogado su política
interna como una suerte de populismo progresivo.
En la década de los años 50 las izquierdas parecían estar en auge,
alentadas por el entonces pujante socialismo soviético que parecía abrir
nuevos caminos y cuyos defensores se habían incrementado con la victoria
alcanzada sobre los nazis al concluir la II Guerra Mundial. No por gusto
se abrió un período de enfrentamiento político e ideológico entre los
dos sistemas, el socialista y el capitalista, que puso nuevamente en
tensión al mundo entero, y que es conocido como la Guerra Fría.
En este contexto, se insertaba muy bien la propuesta inicial del
gobierno castrista. A lo que se sumó otro fenómeno común en
Latinoamérica, y es que la carencia de una fuerte experiencia política y
democrática ha sido sustituida con mucha frecuencia por el caudillismo,
lo cual explica la presencia reiterada de los gobiernos militares en la
región y los golpes de Estado, así como la aceptación de gobernantes
autoritarios.
A todo esto, se unió la absoluta falta de confianza del pueblo cubano en
sus gobiernos de generales y doctores, politiqueros corruptos e ineptos.
No se puede tapar el sol con un dedo. Todos querían un cambio, los de
arriba porque temían las consecuencias del mal gobierno y del
descontento creciente del pueblo y los de abajo porque aspiraban a una
sociedad más justa. Esto hizo posible que, aunque para muchos Fidel
Castro representara el diablo en persona, la gran mayoría lo viera, en
ese momento, como el Mesías.
No obstante, es preciso aclarar que el nivel de aceptación o de rechazo
al régimen no se ha mantenido igual durante todos estos años, en
realidad ha transitado por diversas etapas. La primera, se inició en
1959 y se extendió hasta 1976, cuando fue proclamada la nueva
Constitución[1] mediante la cual se demolieron las viejas instituciones
y se legalizaron las nuevas, así como los mecanismos de control del
régimen castrista. También, para sorpresa de muchos, y a pesar de todo
lo dicho antes por sus dirigentes, con ella se oficializó el carácter
socialista de la revolución A partir de ese momento quedó destruida
totalmente la sociedad civil y el gobierno adquirió el poder absoluto.
Se inició así la dictadura castrista.
Sin embargo, en un inicio, el programa idílico esgrimido por los
revolucionarios en el asalto al Cuartel Moncada y proclamado después
demagógicamente, como el Programa de la Revolución, resultaba muy
alentador y parecía responder a los intereses de todas las clases y
sectores de la población, lo cual le sirvió para manipular y engañar al
pueblo. Poco tiempo después, este Programa fue traicionado y echado a un
lado.
Por otra parte, el talento indiscutible y la personalidad carismática
del líder cubano lo ayudaron a envolver a la mayoría de la población y a
hacer creíbles todos sus proyectos, hasta los más descabellados. Este
impacto popular desarmó a los menos confiados, obstaculizó la labor de
los opositores y le permitió ganar el tiempo necesario para fortalecerse
en el poder.
A su vez, la oposición interna aunque todavía era fuerte estaba
fraccionada y dispersa. Esto facilitó su penetración por las fuerzas
represivas del régimen y prácticamente su aniquilamiento. El gobierno
demostró su fuerza sin límite alguno. Se llenaron las cárceles y se
multiplicaron los fusilamientos. Paralelamente, se produjo el fracaso
del plan de Bahía de Cochinos y se ahogaron en sangre las guerrillas del
Escambray y de Pinar del Río, así como otros movimientos en el país.
Como resultado de todo esto, la oposición se desangró, y aunque no
desapareció, quedó debilitada y descabezada. La mayor parte de sus
dirigentes fueron presos o asesinados y todo el que pudo se fue,
iniciándose el éxodo interminable de cubanos.
Ayuda del exterior
Ante el incremento de la represión y la falta de liderazgo interno se
apoderó de muchos la idea de que la solución cubana dependía de la ayuda
del exterior y esto limitó por un tiempo la efectividad de la
disidencia. Aunque no todos compartían ese criterio, de hecho los
dividió y los debilitó. Unido a esto, la represión del régimen a toda
manifestación de oposición y la imposibilidad del acceso a los medios de
comunicación masiva para divulgar sus acciones, les restó impacto entre
la población cubana. Esto afectó seriamente su labor, prácticamente
hasta la actualidad, ya que los grupos y principales opositores eran
casi desconocidos en el país, hasta fecha muy reciente.
Esta etapa fue clave para el castrismo porque durante la misma se
tomaron todas las medidas que le garantizarían actuar con toda impunidad
en contra de su pueblo,
amparado por la Constitución y protegido por un aparato represivo
diseñado al estilo de la KGB[2] soviética que abarcó todas las esferas
de la sociedad. Por si fuera poco, con la creación de los Comités de
Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas, los
tentáculos del régimen llegaron hasta los barrios y las calles de todo
el país. Era prácticamente imposible moverse sin que alguien te
delatara. Incluso, las instituciones religiosas fueron vigiladas y los
creyentes reprimidos de diversas formas.
Durante estos primeros años, el gobierno castrista le fue arrebatando a
los cubanos cada una de sus prerrogativas; incluso fue minando las bases
de su sociedad a partir de la división de las familias por sus simpatías
políticas y separando a los hijos de los padres mediante planes creados
con ese fin, que iban desde el plan de becas hasta el sistema de las
Escuelas al Campo y sus variantes posteriores. Igualmente fueron
socavando los valores tradicionales de la nacionalidad y la cultura
cubanas, e inculcándole al pueblo elementos de otras culturas ajenas por
completo a su idiosincrasia, lo fue desmoralizando y, lo más importante,
le sembró el miedo y la inseguridad.
Hay que entender que no se trata de un miedo cualquiera, es un miedo
crónico[3] que no se limita al miedo a la cárcel, a la muerte, a la
tortura, al exilio, o a la supuesta invasión extranjera. Se ha ido
extendiendo a todo y a todos, al vecino, al amigo, al familiar, a la
pérdida del trabajo, a no tener que vestir o comer, etc. Y ha ido
acompañando permanentemente al ciudadano, cortándole toda iniciativa e
interés. El sometimiento de un pueblo por el terror es un viejo
procedimiento aplicado por la política que cobra mayor efectividad hoy
gracias a los adelantos de la ciencia y la tecnología.
Mediante el abuso de confianza y de poder, el pueblo cubano fue
subordinado al Estado, o mejor dicho, al Partido Comunista, que además
de ser a lo castrista, no tenía contrincante, pues fue el único partido
permitido desde entonces. Por si esto fuera poco, quedó también
constitucionalmente abolido el derecho a oposición, al ser declarado
enemigo de la revolución, y por lo tanto sujeto a sus leyes, todo aquel
que pensara de manera diferente a la establecida por el gobierno y se
atreviera a expresarlo de algún modo. Liborio[4] quedó definitivamente
amarrado y amordazado.
La segunda etapa a analizar se extiende desde la aprobación de la
Constitución de 1976 hasta aproximadamente el año 1989, cuando se
produce el derrumbe del Campo Socialista y la debacle soviética. Durante
la misma quedaron sepultadas definitivamente las esperanzas de los que
aún creían en la posibilidad de una mejoría económica y en el
cumplimiento del proyecto revolucionario.
Al inicio, todavía muchos cubanos pensaban sinceramente que estaban
contribuyendo a la construcción de la nueva sociedad y no reparaban en
cualquier sacrificio en aras de un futuro mejor para sus hijos y nietos.
Esto obviamente fraccionaba la sociedad cubana y limitó la posibilidad
de que prosperara y se desarrollara una oposición más fuerte en ese
momento. Aún no se les había caído totalmente la venda de los ojos.
Afortunados aquellos que supieron evaluar desde el inicio la magnitud
del desastre y del engaño.
Tanto adentro y fuera de Cuba muchos observaban esperanzados los logros
de la revolución en los campos de la educación y la salud, que en esta
época eran en cierta medida reales. Esto contribuyó a aumentar el
prestigio del castrismo ante el mundo, y a que lograra el apoyo de los
organismos internacionales. Incluso, sirvió de instrumento para la
demagogia gubernamental y sus alardes de solidaridad con otros pueblos
del orbe, aun cuando muchos sabían que Cuba sobrevivía gracias al apoyo
financiero soviético y que en realidad lo que se pretendía era exportar
la revolución. Sin embargo, es innegable que ese discurso confundió a
muchos alrededor del planeta durante demasiado tiempo.
Todo esto permitió que a pesar de los errores económicos garrafales
cometidos, que fueron sentando las bases de la crisis estructural de la
economía cubana, se gozara de períodos de cierta bonanza económica que
sirvieron para alimentar las ilusiones del cubano que soñaba todavía con
una Cuba mejor. Esa fue la época del mercado paralelo, que luego fue
reemplazado durante un tiempo por el mercado libre campesino, que tuvo
corta duración, pues una de las bases del régimen castrista ha sido
siempre, y lo será, no permitir el enriquecimiento económico de la
población y mucho menos del sector privado, pues si algo saben muy bien,
es que el poder económico acaba por imponerse al poder político. Por eso
no hay que confiar demasiado en ninguna reforma gubernamental en ese
sentido.
Esta posición de confianza de una gran parte de la población estuvo
reforzada por la élite castrista, una nueva clase social alimentada por
el régimen, que depende de él y por supuesto lo apoya como única forma
de sobrevivencia. Ahí están incluidos los dirigentes del partido y del
Estado, sus familiares y amigos más allegados. Esta masa no es homogénea
y es bastante maleable, así lo han demostrado los hechos posteriores. No
obstante, en esa etapa, aunque profundamente corrupta, les era bastante
fiel.
Con las armas al alcance exclusivamente de las Fuerzas Armadas y el
Ministerio del Interior, con un sistema de inteligencia reconocido como
uno de los mejores del planeta; auxiliados además por los Comités de
Defensa de la Revolución, las Brigadas de Acción Rápida y otros
engendros más creados para vigilar y acosar a los desafectos al régimen
en todas partes, obviamente se hizo cada vez más difícil la acción de la
oposición.
¿Cómo podría competir entonces la disidencia interna contra el andamiaje
castrista y su maquinaria propagandística sin tener recursos, ni medios
para desmentirlos? Todavía hoy, a pesar de la internet, de los
blogueros, del teatro y el cine independientes, y de los celulares,
sigue siendo difícil para los opositores su labor de divulgación y
movilización.
A lo que hay que agregar, que una de las tareas a las que mayor atención
ha dedicado el gobierno, en todos las etapas, ha sido la de crear falsos
disidentes; además de penetrar, dividir, descabezar y desacreditar a la
disidencia real. Esta ha sido, sin lugar a dudas, una de sus cartas de
triunfo hasta la actualidad.[5]
Sin embargo, al finalizar esta etapa, la mayoría de los cubanos se
habían dado cuenta ya del divorcio existente entre la teoría y la
práctica del régimen. Tendencia que se fue a acentuando a partir de la
perestroika y las publicaciones rusas a mediados de la década de 1980.
Que también fueron neutralizadas y atacadas por el gobierno cuando se
percató del peligro que representaban para su control absoluto sobre la
conciencia de los cubanos. Aunque el daño ya estaba hecho, muchos
empezaron a pensar diferente.
A pesar de la aparente estabilidad que gozaba el sistema en esta etapa,
hubo dos momentos en que su control se resquebrajó y reverdeció la
esperanza en el pueblo cubano. Lamentablemente, ni la oposición interna
ni las organizaciones del exilio supieron o pudieron aprovecharlos
convenientemente.
El primero se dio durante la preparación y la celebración del V Congreso
de la Unión de Jóvenes Comunistas en 1987, cuando la juventud cubana,
encabezada entonces por Roberto Robaina, se enfrentó al Partido
Comunista y a su dirección reclamando cambios de todo tipo, económicos,
de igualdad social, de libertad y porque se le diera un espacio político
a su generación. Por supuesto, fueron mediatizados, reprimidos o
aleccionados. Vale recordar que a continuación del evento juvenil
Robaina desapareció, y luego se supo que había sido enviado a combatir
al África en donde estuvo por casi un año. Este pudo ser un gran
momento, pues el líder juvenil había llegado a competir en popularidad
con el propio Fidel Castro, quizás eso explique muchas cosas.
El otro momento interesante se produjo con el caso de Ochoa. La Causa
Número Uno fue una clara expresión de la profunda descomposición del
sistema, pero muy especialmente, del resquebrajamiento del poder
absoluto de Castro. Hay muchos lados oscuros aún en ese asunto y en
otros casos que le siguieron; pero sin dudas significó una fisura
importante en el aparato militar del régimen, que no fue
convenientemente explotada por la oposición interna ni por las
organizaciones del exilio. Aun cuando el régimen pretendiera mostrarlo
como un caso más de corrupción, el pueblo no quedó convencido.
Ahora bien, lo cierto es que muchos cubanos dentro de Cuba perdieron
para siempre sus esperanzas en la revolución a partir de ese hecho. Este
incidente marcó un punto final y un comienzo en el despertar de la
conciencia del pueblo cubano, a pesar de la propaganda, de la represión
y del miedo. Para muchos, se abrió una nueva época.
La segunda parte de este análisis se publicará mañana miércoles.
[1] La Constitución aprobada en 1940, resultaba demasiado democrática
para el gobernante cubano y ladinamente se la quitó del medio en 1976.
[2] Agencia de Seguridad Nacional creada por el gobierno soviético en
1954 para asegurar su poder e influencia dentro y fuera de sus
fronteras. Llegó a controlar todas las esferas de la sociedad. Su
ejemplo fue sabiamente imitado por los Órganos de la Seguridad en Cuba,
y tal vez, superados.
[3] http://www.dinarte.es/salud-mental/pdfs/Lira E - Psicologia de la
Amenaza Politica y el Miedo.pdf Elizabeth Lira Kornfeld. Psicología de
la amenaza política y del miedo, 1991, p. 3.
[4] Personaje costumbrista que representa al hombre cubano.
[5] Ejemplo de esto es como trasladaban a los estudiantes a los lugares
donde se esperaban acciones de protesta de los opositores para que se
manifestaran en contra y los repudiaran. Es obvio que ellos no habrían
avisado a las autoridades para que los reprimieran, y que detrás de todo
estaban los agentes de la seguridad cubana; aunque en ocasiones fuesen
opositores fabricados por el aparato para demostrar al mundo el apoyo de
los jóvenes al sistema. Táctica muy usada por el castrismo.
Source: "¿Popularidad, complicidad o temor? - Artículos - Cuba - Cuba
Encuentro" -
http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/popularidad-complicidad-o-temor-300320
Monday, September 02, 2013
Inventory Adjustment
Inventory Adjustment / Frank Correa
Posted on September 2, 2013
HAVANA, Cuba , August, www.cubanet.org – Among the best thought-up
institutional ways of stealing was, for a long time, the "Inventory
Adjustment," a concept introduced in commercial enterprises, which
allowed them to absorb a kind of black hole of countless "oddities,"
which were not being analyzed and much less being called by their name:
Theft.
Inventory Adjustment was a standing item on the agenda of the Board of
Directors. Masking multiple benefits through misappropriation, that no
one dared to denounce, for fear of being frowned upon by the other
leaders of the company.
At the end of the month, all the warehouses undertake a count of their
products, but there was always a disconnect between the records of the
department of Economics and what really existed. This is called
"Inventory Difference," a concept where losses occur due to
deterioration, breakage, confiscation… in numbers that reached tens of
thousands of pesos, which added up between all the companies in one
province could amount to millions, and which grew each year, to an
uncontrollable point.
The difference in inventory was a complex economic event where several
factors converged. From broken roofs which let the rain in which in turn
spoiled many products, with the reports doubling or tripling (and with
the "losses" later sold on the black market), to unpunished "credit
notes," where the sole signature of the Head Manager justified spending
money from a bill in the cash register directly to the pocket.
In the wholesale companies one anecdote became proverbial, which
occurred in warehouse 637 in Guantanamo, when surprise inspection found
a half ton of rice accounted for as "sweepings," that is not fit for
consumption, having been spilled during the downloading. With irony,
inspectors congratulated the warehouse workers, "for having collected
the spilled rice to pack it back into the bags, and then seal them, as
if they had just left the producer in Brazil."
The ultimate of these company directors, deputy directors, accountants
and financial managers, was to institute an internal call for "Inventory
Adjustment," which , at the end of the month, magically erased 14% of
the difference issued in inventory. That is, of every hundred thousand
pesos, twenty-eight thousand are automatically subtracted first day of
each month.
Very few of these authors of authorized embezzlement ever paid for their
crimes. Today almost all are retired, or dead. Those who survive look
askance at the new Comptroller, and — although they know that corruption
is alive and kicking – the take as their greatest enemy the new
discourse that calls for a fight against it. They dream of the happy
times when no one talked about the issue, when everything was easy and
everything was resolved with "Inventory Adjustments."
ABOUT THE AUTHOR
Frank Correa, born in Guantanamo in 1963. Storyteller, poet and
freelance journalist. He has won prizes in the Regino E. Boti, Ernest
Hemingway and Thomas Savignon contests, all in 1991 . He has published a
book of stories, La elección. beilycorrea@yahoo.es
30 August 2013
Source: "Inventory Adjustment / Frank Correa | Translating Cuba" -
http://translatingcuba.com/inventory-adjustment-frank-correa/
Posted on September 2, 2013
HAVANA, Cuba , August, www.cubanet.org – Among the best thought-up
institutional ways of stealing was, for a long time, the "Inventory
Adjustment," a concept introduced in commercial enterprises, which
allowed them to absorb a kind of black hole of countless "oddities,"
which were not being analyzed and much less being called by their name:
Theft.
Inventory Adjustment was a standing item on the agenda of the Board of
Directors. Masking multiple benefits through misappropriation, that no
one dared to denounce, for fear of being frowned upon by the other
leaders of the company.
At the end of the month, all the warehouses undertake a count of their
products, but there was always a disconnect between the records of the
department of Economics and what really existed. This is called
"Inventory Difference," a concept where losses occur due to
deterioration, breakage, confiscation… in numbers that reached tens of
thousands of pesos, which added up between all the companies in one
province could amount to millions, and which grew each year, to an
uncontrollable point.
The difference in inventory was a complex economic event where several
factors converged. From broken roofs which let the rain in which in turn
spoiled many products, with the reports doubling or tripling (and with
the "losses" later sold on the black market), to unpunished "credit
notes," where the sole signature of the Head Manager justified spending
money from a bill in the cash register directly to the pocket.
In the wholesale companies one anecdote became proverbial, which
occurred in warehouse 637 in Guantanamo, when surprise inspection found
a half ton of rice accounted for as "sweepings," that is not fit for
consumption, having been spilled during the downloading. With irony,
inspectors congratulated the warehouse workers, "for having collected
the spilled rice to pack it back into the bags, and then seal them, as
if they had just left the producer in Brazil."
The ultimate of these company directors, deputy directors, accountants
and financial managers, was to institute an internal call for "Inventory
Adjustment," which , at the end of the month, magically erased 14% of
the difference issued in inventory. That is, of every hundred thousand
pesos, twenty-eight thousand are automatically subtracted first day of
each month.
Very few of these authors of authorized embezzlement ever paid for their
crimes. Today almost all are retired, or dead. Those who survive look
askance at the new Comptroller, and — although they know that corruption
is alive and kicking – the take as their greatest enemy the new
discourse that calls for a fight against it. They dream of the happy
times when no one talked about the issue, when everything was easy and
everything was resolved with "Inventory Adjustments."
ABOUT THE AUTHOR
Frank Correa, born in Guantanamo in 1963. Storyteller, poet and
freelance journalist. He has won prizes in the Regino E. Boti, Ernest
Hemingway and Thomas Savignon contests, all in 1991 . He has published a
book of stories, La elección. beilycorrea@yahoo.es
30 August 2013
Source: "Inventory Adjustment / Frank Correa | Translating Cuba" -
http://translatingcuba.com/inventory-adjustment-frank-correa/
El país de la indolencia
El país de la indolencia
LUNES, 02 DE SEPTIEMBRE DE 2013 00:00
ESCRITO POR GLADYS LINARES
Cuba actualidad, Lawton, La Habana, (PD) La vida diaria del cubano está
llena de problemas. Entre los peores están el maltrato, el desinterés,
la apatía, el engaño, la falta de atención en lugares públicos. Pero uno
de más difíciles es la indolencia.
Son frecuentes los comentarios sobre los robos que sufrimos a diario en
los agromercados cuando le falta peso a la mercancía adquirida, y
culpamos de ello a los dependientes, mientras aceptamos como algo
natural que las viandas estén llenas de tierra o se pongan a la venta
vegetales casi podridos y comidos de bichos, o cómo a pesar de la
escasez el plátano maduro, la frutabomba, la malanga, se pudren en las
tarimas porque no se les rebaja el precio como está establecido.
Me han contado algunos que han viajado al extranjero que han visto a
algunos comerciantes colocar en la acera frutas pasadas para quien
quisiera llevárselas. Si en Cuba hicieran lo mismo en lugar de tirarlas
a la basura, seguramente podrían aprovecharlas muchos ancianos que viven
de su pensión y que algunas veces se quedan sin comer.
La indolencia de los dirigentes cuenta con la indiferencia cómplice de
inspectores y funcionarios, y una prueba de ello es que muchas veces los
trabajadores saben el día en que van a ser inspeccionados y solo ese día
las cosas funcionan como es debido.
Pero la indolencia también se extiende a las Tiendas Recaudadoras de
Divisas (TRD), donde no se rebajan los productos sino en raras ocasiones
y solo cuando están a punto de vencer. Hace pocos días, en una de estas
tiendas ubicada en Porvenir, en Lawton, Diez de Octubre, los cereales
chinos marca Ideal fueron rebajados. Una empleada les hacía propaganda
de la oferta a los clientes. Algunos incautos compraron, entre ellos una
vecina, pero cuando abrió una de las bolsitas que trae la caja se
encontró con que los insectos ya habían comenzado a disfrutar del
cereal. Regresó corriendo a la tienda para cambiarlo, pero la empleada
le dijo que no aceptaban devolución.
Lo mismo sucede con la ropa, zapatos y otros artículos que por caros
apenas se venden. Si es que los rebajan, lo más probable es que estén
deteriorados o tengan defectos, como le sucedió a Luisa, que se compró
un par de zapatos de señora y el día que se los estrenó para ir a la
iglesia se quedó descalza en la calle porque toda la suela se le despegó.
Una de las personas estafadas fue Marielis. Se compró una blusa
estampada, pero en la tienda no había la iluminación suficiente para
revisarla bien. Al otro día, cuando la lavó, al colgarla en la tendedera
vio que tenía diminutos huequitos: estaba comida de bichos. Cuando
intentó recuperar su dinero, tampoco aquí aceptaban devoluciones, lo
cual es la regla en casi la totalidad de las tiendas de nuestro país.
María compró para sus nietos unas africanas (biscocho cubierto de
chocolate) de la fábrica cubana La Estrella. Cuando las abrió estaban
socatas (así llamamos en Cuba a las galletas que por el tiempo o la
humedad han perdido la textura adecuada). Cuando revisó la envoltura vio
que las fechas de producción y de vencimiento estaban en blanco, y que
además se recomendaba conservarlas entre 18 y 20 grados centígrados.
María recordó que en el Silvayn quitan mucho el aire acondicionado y que
las africanas no se guardan en la nevera, sino en el mostrador.
Para ahorrar electricidad y no sobrepasar su límite de kilowatts por
hora, en las TRD y otras tiendas en divisas apagan el necesario aire
acondicionado durante horas, a pesar de las elevadas temperaturas de
nuestro verano, aun en detrimento de la calidad de los comestibles que
allí venden.
Es que la indolencia en nuestro país tiene raíces profundas.
Para Cuba actualidad, gladyslinares42@yahoo.com
Source: "El país de la indolencia | Cuba noticias actualidad.Periodismo
independiente." -
http://www.primaveradigital.org/primavera/destacados/117-politica/8484-el-pais-de-la-indolencia.html
LUNES, 02 DE SEPTIEMBRE DE 2013 00:00
ESCRITO POR GLADYS LINARES
Cuba actualidad, Lawton, La Habana, (PD) La vida diaria del cubano está
llena de problemas. Entre los peores están el maltrato, el desinterés,
la apatía, el engaño, la falta de atención en lugares públicos. Pero uno
de más difíciles es la indolencia.
Son frecuentes los comentarios sobre los robos que sufrimos a diario en
los agromercados cuando le falta peso a la mercancía adquirida, y
culpamos de ello a los dependientes, mientras aceptamos como algo
natural que las viandas estén llenas de tierra o se pongan a la venta
vegetales casi podridos y comidos de bichos, o cómo a pesar de la
escasez el plátano maduro, la frutabomba, la malanga, se pudren en las
tarimas porque no se les rebaja el precio como está establecido.
Me han contado algunos que han viajado al extranjero que han visto a
algunos comerciantes colocar en la acera frutas pasadas para quien
quisiera llevárselas. Si en Cuba hicieran lo mismo en lugar de tirarlas
a la basura, seguramente podrían aprovecharlas muchos ancianos que viven
de su pensión y que algunas veces se quedan sin comer.
La indolencia de los dirigentes cuenta con la indiferencia cómplice de
inspectores y funcionarios, y una prueba de ello es que muchas veces los
trabajadores saben el día en que van a ser inspeccionados y solo ese día
las cosas funcionan como es debido.
Pero la indolencia también se extiende a las Tiendas Recaudadoras de
Divisas (TRD), donde no se rebajan los productos sino en raras ocasiones
y solo cuando están a punto de vencer. Hace pocos días, en una de estas
tiendas ubicada en Porvenir, en Lawton, Diez de Octubre, los cereales
chinos marca Ideal fueron rebajados. Una empleada les hacía propaganda
de la oferta a los clientes. Algunos incautos compraron, entre ellos una
vecina, pero cuando abrió una de las bolsitas que trae la caja se
encontró con que los insectos ya habían comenzado a disfrutar del
cereal. Regresó corriendo a la tienda para cambiarlo, pero la empleada
le dijo que no aceptaban devolución.
Lo mismo sucede con la ropa, zapatos y otros artículos que por caros
apenas se venden. Si es que los rebajan, lo más probable es que estén
deteriorados o tengan defectos, como le sucedió a Luisa, que se compró
un par de zapatos de señora y el día que se los estrenó para ir a la
iglesia se quedó descalza en la calle porque toda la suela se le despegó.
Una de las personas estafadas fue Marielis. Se compró una blusa
estampada, pero en la tienda no había la iluminación suficiente para
revisarla bien. Al otro día, cuando la lavó, al colgarla en la tendedera
vio que tenía diminutos huequitos: estaba comida de bichos. Cuando
intentó recuperar su dinero, tampoco aquí aceptaban devoluciones, lo
cual es la regla en casi la totalidad de las tiendas de nuestro país.
María compró para sus nietos unas africanas (biscocho cubierto de
chocolate) de la fábrica cubana La Estrella. Cuando las abrió estaban
socatas (así llamamos en Cuba a las galletas que por el tiempo o la
humedad han perdido la textura adecuada). Cuando revisó la envoltura vio
que las fechas de producción y de vencimiento estaban en blanco, y que
además se recomendaba conservarlas entre 18 y 20 grados centígrados.
María recordó que en el Silvayn quitan mucho el aire acondicionado y que
las africanas no se guardan en la nevera, sino en el mostrador.
Para ahorrar electricidad y no sobrepasar su límite de kilowatts por
hora, en las TRD y otras tiendas en divisas apagan el necesario aire
acondicionado durante horas, a pesar de las elevadas temperaturas de
nuestro verano, aun en detrimento de la calidad de los comestibles que
allí venden.
Es que la indolencia en nuestro país tiene raíces profundas.
Para Cuba actualidad, gladyslinares42@yahoo.com
Source: "El país de la indolencia | Cuba noticias actualidad.Periodismo
independiente." -
http://www.primaveradigital.org/primavera/destacados/117-politica/8484-el-pais-de-la-indolencia.html
La estructura económica cubana desalienta la iniciativa
Publicado el domingo, 09.01.13
La estructura económica cubana desalienta la iniciativa
ARMANDO H. PORTELA
AHPORTELA@ELNUEVOHERALD.COM
Los cambios a los que Cuba ha estado sujeta por más de medio siglo han
sido tan radicales y con frecuencia traumáticos que alcanzaron a
modificar la población, los hábitos sociales, los paisajes, la economía
y la concordia entre los cubanos, a tal punto que hoy es un empeño
agónico organizar un juego de pelota entre abuelos por causa de una
ofensa estúpida –hija legítima de la obcecación y el miedo– que dos
azuzados peloteros cometieron hace casi quince años.
La isla ha dejado ir el talento, el conocimiento y la iniciativa de más
de dos millones de habitantes, la mayoría educados y deseosos de
triunfar; ha visto aparecer de la nada la segunda mayor ciudad de
cubanos –Miami, la única próspera y habitable–; perdió un millón de
hectáreas de cañaverales, un área comparable a la antigua provincia de
Pinar del Río, inundó inútilmente valles para tener un agua que persiste
en escasear. También encontró petróleo y llenó de feas torres, malos
olores y pegajosos residuos una bellísima franja costera –de playas y
acantilados, de bosques y plantas únicas en el mundo–, cuyo valor
urbanizable excedía a todo el hidrocarburo extraído y empleado en
alumbrar a duras penas las miserias de ciudades y pueblos que se desmoronan.
Y, como si no fuera suficiente, hoy habla de un brote de cólera con
alucinante naturalidad, como si fuera un producto natural del verano,
las lluvias y las moscas.
Durante los últimos años han cambiado también los pilares de la
economía. La isla de azúcar, café y tabaco ya no existe, y no cambió
precisamente para una isla de industria moderna y tecnología como
machacosamente pedía Leví Marrero.
Todo se sostiene de la manera más precaria que es dable imaginar. Como
los enfermos en coma, se sabe que está viva por la respiración tenue y
el persistente chorro de dinero y mercancías que los cubanos mandan
desde el exterior a sus parientes pobres, con lo que se han convertido
en el verdadero motor de las reformas del gobierno. En veinte años y
partiendo de cero, las remesas se han colocado en el tope de los
ingresos del país, libres de gastos, de inversiones y preocupaciones.
En honor a la verdad, no todo ha ido cuesta abajo desde que hace veinte
años la ex Unión Soviética se quitó de arriba la economía parásita (así
la calificó Solzhenitsin con precisión roñosa) de la isla. Algunos
sectores han florecido y ofrecen las únicas opciones de ingresos y de
empleos apetecibles. El turismo es parte del precario sostén de la
nación, la industria del níquel ha crecido hasta colocarse a la cabeza
de los principales generadores de divisas, la extracción y refinación de
petróleo han prosperado de la mano generosa del fallecido presidente
venezolano Hugo Chavez y de la colaboración con empresas extranjeras,
mientras que la generación de electricidad, después del exasperante
bache de los años del "Período Especial" consiguió reanudar su lento y
poco eficiente crecimiento.
Otra industria –la farmacéutica– que no se muestra en el mapa, también
ha conseguido mejoras, aunque diste mucho de ser la piedra filosofal que
puede cambiar el decorado en casa.
Un vistazo a las grandes inversiones comprometidas, aquellas que en
cierto momento crearon un aura de esperanza, hace levantar las cejas
hasta al más crédulo. La refinería de petróleo de Matanzas, el
oleoducto, la planta de ferroníquel de Moa, la ampliación de la
refinería de Cienfuegos o la reapertura de la de Santiago, todas
dependientes de Venezuela, no inspiran ya la misma confianza que antes
de enfermarse Chavez. El único de los grandes proyectos que parece
saludable es el de la terminal de contenedores de Mariel, una inversión
de $800 millones que más parece apuntar al futuro levantamiento del
embargo comercial de Estados Unidos que a las necesidades del comercio
actual de Cuba.
Tampoco hay un sector que lidere el crecimiento y permita mirar
confiados hacia adelante. El turismo, la más mentada de las industrias
actuales, debe reinvertir en sí misma la mayoría de los ingresos que
genera, y la ganancia debe compartirse con los socios extranjeros.
Traducido al lenguaje del dinero, el turismo deja un dividendo inferior
a los $50 per cápita anuales en Cuba.
El níquel, otro sector potente y favorecido por buenos precios, creció
incluso en los años más oscuros del "Período Especial", pero el gobierno
tuvo que desmantelar recientemente la obsoleta planta de Nicaro, que
aportaba el 15 por ciento de la producción nacional.
La prospección de petróleo en el noroeste de Cuba, que prometía hallar
hasta 20,000 millones de barriles según burócratas de la isla, resultó
un sonado fiasco y las transnacionales participantes, dejando los sueños
a un lado, se marcharon juntas como de una mala fiesta.
Luego de una inversión inicial en Cienfuegos, que logró sacar del fondo
a la refinación de petróleo, la industria ha quedado al 40 por ciento de
lo que producía a fines de los años 80. Las mejoras previstas por ahora
están en los planes solamente y algunas de ellas con pocas posibilidades
reales de terminarse.
Acosada por una deplorable historia de crédito, incapaz de producir
bienes que generen ganancias serias, atenazada por una anquilosada
burocracia que desalienta la iniciativa y la productividad, inútil para
producir alimentos y habituada a falsear la realidad como método de
análisis, Cuba tiene pocas opciones para dar el salto al mundo moderno
mientras persista en mantener el cepo a la libertad y al mercado, que
son en definitiva las únicas vías para cortar la sangría de talentos,
para sanar los paisajes, restablecer la economía y la concordia. Todo lo
demás son espejismos.
Source: "La estructura económica cubana desalienta la iniciativa -
Séptimo Día - ElNuevoHerald.com" -
http://www.elnuevoherald.com/2013/09/01/v-fullstory/1556832/la-estructura-economica-cubana.html
La estructura económica cubana desalienta la iniciativa
ARMANDO H. PORTELA
AHPORTELA@ELNUEVOHERALD.COM
Los cambios a los que Cuba ha estado sujeta por más de medio siglo han
sido tan radicales y con frecuencia traumáticos que alcanzaron a
modificar la población, los hábitos sociales, los paisajes, la economía
y la concordia entre los cubanos, a tal punto que hoy es un empeño
agónico organizar un juego de pelota entre abuelos por causa de una
ofensa estúpida –hija legítima de la obcecación y el miedo– que dos
azuzados peloteros cometieron hace casi quince años.
La isla ha dejado ir el talento, el conocimiento y la iniciativa de más
de dos millones de habitantes, la mayoría educados y deseosos de
triunfar; ha visto aparecer de la nada la segunda mayor ciudad de
cubanos –Miami, la única próspera y habitable–; perdió un millón de
hectáreas de cañaverales, un área comparable a la antigua provincia de
Pinar del Río, inundó inútilmente valles para tener un agua que persiste
en escasear. También encontró petróleo y llenó de feas torres, malos
olores y pegajosos residuos una bellísima franja costera –de playas y
acantilados, de bosques y plantas únicas en el mundo–, cuyo valor
urbanizable excedía a todo el hidrocarburo extraído y empleado en
alumbrar a duras penas las miserias de ciudades y pueblos que se desmoronan.
Y, como si no fuera suficiente, hoy habla de un brote de cólera con
alucinante naturalidad, como si fuera un producto natural del verano,
las lluvias y las moscas.
Durante los últimos años han cambiado también los pilares de la
economía. La isla de azúcar, café y tabaco ya no existe, y no cambió
precisamente para una isla de industria moderna y tecnología como
machacosamente pedía Leví Marrero.
Todo se sostiene de la manera más precaria que es dable imaginar. Como
los enfermos en coma, se sabe que está viva por la respiración tenue y
el persistente chorro de dinero y mercancías que los cubanos mandan
desde el exterior a sus parientes pobres, con lo que se han convertido
en el verdadero motor de las reformas del gobierno. En veinte años y
partiendo de cero, las remesas se han colocado en el tope de los
ingresos del país, libres de gastos, de inversiones y preocupaciones.
En honor a la verdad, no todo ha ido cuesta abajo desde que hace veinte
años la ex Unión Soviética se quitó de arriba la economía parásita (así
la calificó Solzhenitsin con precisión roñosa) de la isla. Algunos
sectores han florecido y ofrecen las únicas opciones de ingresos y de
empleos apetecibles. El turismo es parte del precario sostén de la
nación, la industria del níquel ha crecido hasta colocarse a la cabeza
de los principales generadores de divisas, la extracción y refinación de
petróleo han prosperado de la mano generosa del fallecido presidente
venezolano Hugo Chavez y de la colaboración con empresas extranjeras,
mientras que la generación de electricidad, después del exasperante
bache de los años del "Período Especial" consiguió reanudar su lento y
poco eficiente crecimiento.
Otra industria –la farmacéutica– que no se muestra en el mapa, también
ha conseguido mejoras, aunque diste mucho de ser la piedra filosofal que
puede cambiar el decorado en casa.
Un vistazo a las grandes inversiones comprometidas, aquellas que en
cierto momento crearon un aura de esperanza, hace levantar las cejas
hasta al más crédulo. La refinería de petróleo de Matanzas, el
oleoducto, la planta de ferroníquel de Moa, la ampliación de la
refinería de Cienfuegos o la reapertura de la de Santiago, todas
dependientes de Venezuela, no inspiran ya la misma confianza que antes
de enfermarse Chavez. El único de los grandes proyectos que parece
saludable es el de la terminal de contenedores de Mariel, una inversión
de $800 millones que más parece apuntar al futuro levantamiento del
embargo comercial de Estados Unidos que a las necesidades del comercio
actual de Cuba.
Tampoco hay un sector que lidere el crecimiento y permita mirar
confiados hacia adelante. El turismo, la más mentada de las industrias
actuales, debe reinvertir en sí misma la mayoría de los ingresos que
genera, y la ganancia debe compartirse con los socios extranjeros.
Traducido al lenguaje del dinero, el turismo deja un dividendo inferior
a los $50 per cápita anuales en Cuba.
El níquel, otro sector potente y favorecido por buenos precios, creció
incluso en los años más oscuros del "Período Especial", pero el gobierno
tuvo que desmantelar recientemente la obsoleta planta de Nicaro, que
aportaba el 15 por ciento de la producción nacional.
La prospección de petróleo en el noroeste de Cuba, que prometía hallar
hasta 20,000 millones de barriles según burócratas de la isla, resultó
un sonado fiasco y las transnacionales participantes, dejando los sueños
a un lado, se marcharon juntas como de una mala fiesta.
Luego de una inversión inicial en Cienfuegos, que logró sacar del fondo
a la refinación de petróleo, la industria ha quedado al 40 por ciento de
lo que producía a fines de los años 80. Las mejoras previstas por ahora
están en los planes solamente y algunas de ellas con pocas posibilidades
reales de terminarse.
Acosada por una deplorable historia de crédito, incapaz de producir
bienes que generen ganancias serias, atenazada por una anquilosada
burocracia que desalienta la iniciativa y la productividad, inútil para
producir alimentos y habituada a falsear la realidad como método de
análisis, Cuba tiene pocas opciones para dar el salto al mundo moderno
mientras persista en mantener el cepo a la libertad y al mercado, que
son en definitiva las únicas vías para cortar la sangría de talentos,
para sanar los paisajes, restablecer la economía y la concordia. Todo lo
demás son espejismos.
Source: "La estructura económica cubana desalienta la iniciativa -
Séptimo Día - ElNuevoHerald.com" -
http://www.elnuevoherald.com/2013/09/01/v-fullstory/1556832/la-estructura-economica-cubana.html
Los vendedores ambulantes y los pregones vuelven a las calles de La Habana
Los vendedores ambulantes y los pregones vuelven a las calles de La Habana
EFE ECONOMÍA La Habana 1 SEP 2013 - 20:37 CET1
Dulces, escobas, sartenes, frutas, desinfectantes, pan y flores, son
algunas de las ofertas que pregonan los nuevos vendedores ambulantes por
las calles de La Habana, donde ese tipo de comercio se expande como modo
de vida con los cambios económicos que ocurren en el país.
"¡Galleta, galletero!", "!Aguacate, aguacatón, para todo el familión",
gritan por los barrios algunos de los nuevos mercaderes, que según datos
oficiales acaparan más del cinco por ciento de las licencias de trabajo
autónomo entregadas en Cuba desde que el Gobierno impulsó el sector en 2010.
"!Oye caserita, mira cómo vengo: traigo mango, piña y plátano suave y
fresco pa ti!", entona otro vendedor en una barriada donde vecinos
comentaron a Efe que esos cantos fueron típicos en los años antes de la
revolución de 1959, cuando el comercio callejero era uno de los sellos
de la bulliciosa ciudad.
Tras la revolución, la venta ambulante fue prohibida por largos periodos
y cargó con el estigma de ser una puerta abierta para el mercado negro y
los vendedores ilegales.
En la década del sesenta desapareció, cuando el Gobierno revolucionario
eliminó los pequeños negocios; en los noventa proliferó con la nueva
autorización del trabajo privado, y en los últimos tres años, tras las
nuevas medidas económicas del presidente Raúl Castro para "actualizar"
el socialismo cubano, ha vuelto a florecer.
Durante años, muchos de los vendedores en las calles eran discapacitados
físicos que tenían autorización para ofertar productos artesanales en
parques y portales.
En varias ocasiones las autoridades informaron de redadas porque
personas "inescrupulosas" utilizaban a los autorizados para vender sus
productos ilegales.
Actualmente el listado oficial de actividades permitidas al sector
privado incluye la venta "ambulatoria" de comida, bebidas no alcohólicas
y productos agrícolas, aunque también se está admitiendo la de
"artículos varios" para el hogar.
Por las calles se dejan ver ahora los típicos comerciantes de cucuruchos
de maní (cacahuete), a los que se han sumado los de churros, helado,
pan, tamales, productos de limpieza, cazuelas, exprimidores de cítricos,
cubos, cafeteras, coladores.
Trabajan empujando pequeños carros de mercancía, sobre bicicletas con
vitrinas de cristal y neveras para la comida, o cargando sus artículos
en bolsos o sobre la espalda.
"Es igual que antes de la revolución, vas pregonando toda la mercancía,
día tras día", dijo a Efe Lázaro Rodríguez, un jubilado de 70 años que
en su adolescencia trabajó como vendedor callejero y ha vuelto al oficio
con licencia de "carretillero".
Rodríguez, quien durante décadas administró bodegas estatales, explicó
que el negocio "da para vivir normalmente, sin lujos" y opinó que lo más
incómodo son los inspectores.
Los "carretilleros" impulsan carretones de frutas, viandas y vegetales
por las barriadas, con paradas a la sombra, y quizás sean los más
conocidos y polémicos de todos los ambulantes.
Según datos oficiales de 2012, la urbe tenía más de 3.200 de esos
vendedores, inicialmente muy criticados por sus precios, por obstruir el
paso en las avenidas y hasta por "afear" la ciudad.
Las autoridades de Trabajo de La Habana informaron entonces sobre
reuniones con ellos para "promover orden y disciplina" en su gestión.
Por otra parte, a inicios de este año las autoridades de Salud Pública
anunciaron asimismo medidas con los vendedores en general, y dijeron que
serían "exigentes" con esos que entran a las instalaciones médicas
ofertando desde alimentos hasta celulares.
Pero los comerciantes ambulantes de La Habana también venden servicios,
y hasta compran.
Por ejemplo, están los reparadores de todo tipo de artefactos -como
colchones, cocinas y ventiladores- y los que se ofrecen para comprar a
buen precio frascos vacíos de perfumes "de marca", botellas, relojes
rotos, u oro.
"¡Se compra cualquier pedacito de oro!", es el sorpresivo pregón que
apareció un día en la ciudad, y que se ha convertido en frase popular y
motivo de broma entre muchos cubanos.
La legalidad de esa y otras prácticas está en tela de juicio, y a
algunos ambulantes se les considera "revendedores ilegales".
El paisaje lo completan algunos vendedores de paso que se ubican en
portales y esquinas con objetos de uso (zapatos, juguetes, libros,
artículos de ferretería), y que en su mayoría son jubilados que buscan
algún ingreso extra.
Anett Ríos
Source: "Los vendedores ambulantes y los pregones vuelven a las calles
de La Habana | Economía | EL PAÍS" -
http://economia.elpais.com/economia/2013/09/01/agencias/1378060647_302398.html
EFE ECONOMÍA La Habana 1 SEP 2013 - 20:37 CET1
Dulces, escobas, sartenes, frutas, desinfectantes, pan y flores, son
algunas de las ofertas que pregonan los nuevos vendedores ambulantes por
las calles de La Habana, donde ese tipo de comercio se expande como modo
de vida con los cambios económicos que ocurren en el país.
"¡Galleta, galletero!", "!Aguacate, aguacatón, para todo el familión",
gritan por los barrios algunos de los nuevos mercaderes, que según datos
oficiales acaparan más del cinco por ciento de las licencias de trabajo
autónomo entregadas en Cuba desde que el Gobierno impulsó el sector en 2010.
"!Oye caserita, mira cómo vengo: traigo mango, piña y plátano suave y
fresco pa ti!", entona otro vendedor en una barriada donde vecinos
comentaron a Efe que esos cantos fueron típicos en los años antes de la
revolución de 1959, cuando el comercio callejero era uno de los sellos
de la bulliciosa ciudad.
Tras la revolución, la venta ambulante fue prohibida por largos periodos
y cargó con el estigma de ser una puerta abierta para el mercado negro y
los vendedores ilegales.
En la década del sesenta desapareció, cuando el Gobierno revolucionario
eliminó los pequeños negocios; en los noventa proliferó con la nueva
autorización del trabajo privado, y en los últimos tres años, tras las
nuevas medidas económicas del presidente Raúl Castro para "actualizar"
el socialismo cubano, ha vuelto a florecer.
Durante años, muchos de los vendedores en las calles eran discapacitados
físicos que tenían autorización para ofertar productos artesanales en
parques y portales.
En varias ocasiones las autoridades informaron de redadas porque
personas "inescrupulosas" utilizaban a los autorizados para vender sus
productos ilegales.
Actualmente el listado oficial de actividades permitidas al sector
privado incluye la venta "ambulatoria" de comida, bebidas no alcohólicas
y productos agrícolas, aunque también se está admitiendo la de
"artículos varios" para el hogar.
Por las calles se dejan ver ahora los típicos comerciantes de cucuruchos
de maní (cacahuete), a los que se han sumado los de churros, helado,
pan, tamales, productos de limpieza, cazuelas, exprimidores de cítricos,
cubos, cafeteras, coladores.
Trabajan empujando pequeños carros de mercancía, sobre bicicletas con
vitrinas de cristal y neveras para la comida, o cargando sus artículos
en bolsos o sobre la espalda.
"Es igual que antes de la revolución, vas pregonando toda la mercancía,
día tras día", dijo a Efe Lázaro Rodríguez, un jubilado de 70 años que
en su adolescencia trabajó como vendedor callejero y ha vuelto al oficio
con licencia de "carretillero".
Rodríguez, quien durante décadas administró bodegas estatales, explicó
que el negocio "da para vivir normalmente, sin lujos" y opinó que lo más
incómodo son los inspectores.
Los "carretilleros" impulsan carretones de frutas, viandas y vegetales
por las barriadas, con paradas a la sombra, y quizás sean los más
conocidos y polémicos de todos los ambulantes.
Según datos oficiales de 2012, la urbe tenía más de 3.200 de esos
vendedores, inicialmente muy criticados por sus precios, por obstruir el
paso en las avenidas y hasta por "afear" la ciudad.
Las autoridades de Trabajo de La Habana informaron entonces sobre
reuniones con ellos para "promover orden y disciplina" en su gestión.
Por otra parte, a inicios de este año las autoridades de Salud Pública
anunciaron asimismo medidas con los vendedores en general, y dijeron que
serían "exigentes" con esos que entran a las instalaciones médicas
ofertando desde alimentos hasta celulares.
Pero los comerciantes ambulantes de La Habana también venden servicios,
y hasta compran.
Por ejemplo, están los reparadores de todo tipo de artefactos -como
colchones, cocinas y ventiladores- y los que se ofrecen para comprar a
buen precio frascos vacíos de perfumes "de marca", botellas, relojes
rotos, u oro.
"¡Se compra cualquier pedacito de oro!", es el sorpresivo pregón que
apareció un día en la ciudad, y que se ha convertido en frase popular y
motivo de broma entre muchos cubanos.
La legalidad de esa y otras prácticas está en tela de juicio, y a
algunos ambulantes se les considera "revendedores ilegales".
El paisaje lo completan algunos vendedores de paso que se ubican en
portales y esquinas con objetos de uso (zapatos, juguetes, libros,
artículos de ferretería), y que en su mayoría son jubilados que buscan
algún ingreso extra.
Anett Ríos
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de La Habana | Economía | EL PAÍS" -
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