Monday, March 18, 2013

Es Cuba un destino seguro para el turismo?

¿Es Cuba un destino seguro para el turismo?

Aunque no tan insegura como México, Venezuela, Sudáfrica o India, la
violencia creciente, las vías destruidas, las traicioneras corrientes y
la omisión de información pueden ser trampas en espera de incautos.
Rolando Cartaya
marzo 16, 2013

Con excepción de la muerte del turista italiano Fabio di Celmo, al
estallar en el hotel Copacabana de La Habana un petardo que luego se
atribuyó al anticastrista Luis Posada Carriles, la prensa oficial cubana
no publica informaciones sobre incidentes violentos contra
vacacionistas en la isla, ni siquiera sobre muertes accidentales de
turistas.

Sin embargo, periódicamente se conoce que la cancillería de tal o cual
país se interesó por las circunstancias en que murió uno de sus
nacionales de vacaciones en Cuba. Y el número parece ir en aumento.

En Cubanet, esta semana, el periodista independiente Carlos Ríos Otero
informó, citando a fuentes el Ministerio del Turismo que pidieron el
anonimato, que al menos medio centenar de turistas foráneos han
encontrado la muerte en Cuba, y una cantidad similar resultaron heridos,
en los primeros meses de 2013.

Las principales causas de muerte son, según la fuente del comunicador,
asaltos u
homicidios para robarles; ahogamiento en el mar, generalmente en estado
de embriaguez; accidentes de tránsito, en muchos casos por
desconocimiento de las malas condiciones viales; y sobredosis de drogas
o infartos provocados por consumo de Viagra, entre los que van a la isla
buscando hacer turismo sexual.

CUBA, DESTINO SEGURO

Muchas empresas internacionales de turismo recomiendan a la Mayor de las
Antillas como un destino seguro o al menos más seguro que otros entre
los más visitados. Algunas razones podrían ser que en Cuba no se
publican datos sobre los índices de criminalidad ni tampoco existe la
crónica roja. Y ciertamente las autoridades de la isla dictan sanciones
ejemplarizantes contra quienes atenten contra los turistas. En 1999
condenaron a la pena de muerte a dos cubanos que asesinaron a cuatro
turistas -dos italianos, un canadiense y una alemana--. En todos los
casos, el móvil de los crímenes fue el robo.

Pero a pesar de que la prensa independiente y la católica han alertado
sobre el aumento progresivo de la delincuencia y la violencia en los
últimos tres años, el gobierno, que tiene en el turismo una de sus
principales entradas de divisas, procura no asustar a los turistas, y
estos terminan entrando como corderos en la boca del lobo. En su nota
para Cubanet, Ríos Otero reporta que hace unos días un turista
canadiense fue apuñalado en el Parque Martí, en pleno Vedado habanero, y
que un adolescente de 13 años participó en el crimen.

PERCEPCION IRREAL

En un foro de internet acerca de por qué hay tantos crímenes contra los
turistas en México y no en Cuba algunos participantes citaron entre
otras razones que en Cuba no hay drogas ni armas, que los estándares de
"prueba", "juicio justo" e "inocencia hasta que se pruebe lo contrario"
son mucho menos aplicados en la isla, cuando se aplican, y si en Cuba
por matar una vaca uno puede recibir diez años de prisión, imagínese el
que mate a un turista.

Pero otro participante apuntó que el problema es que el delito es en
Cuba un secreto de Estado. Contó como la madre de un amigo cubano, que
es abogada criminalista, sonreía y movía la cabeza en negación cada vez
que él decía que en Cuba no había delincuencia. "Te sorprenderías si
supieras las cosas que pasan aquí", le dijo la señora. "¿Acaso creen
ustedes que las cárceles cubanas están vacías?", preguntaba el joven en
el foro. Según la independiente Comisión Cubana de Derechos Humanos y
Reconciliación Nacional la población penal de la isla oscila alrededor
del 1 por ciento de la población de la isla.

SEGURIDAD RELATIVA
Canadá es el primer emisor mundial de turismo hacia Cuba, con más de un
millón de vacacionistas en 2011. En un reportaje titulado "¿Cuán seguros
están los canadienses en el extranjero?" la Canadian Broadcasting
Corporation citó una tabla confeccionada por el Departamento de Asuntos
Exteriores y Comercio Internacional del gobierno de Ottawa basándose en
asaltos y muertes de turistas canadienses reportados al gobierno en los
10 destinos turísticos más populares.

El gráfico ofrece el promedio de asaltos y muertes por cada mil visitas
en un período de 5 años

El promedio mundial es de 0,5 incidentes, aunque en países como Estados
Unidos y el Reino Unido es menor, con 0,03 y 0,3 respectivamente. Luego
aparece Italia con 0,8, y a continuación Cuba con 1,5, ligeramente por
encima de República Dominicana, con 1,6 y muy por encima de Sudáfrica,
con 5, o la India con 7.5.
Si tomamos como base este promedio, la seguridad de los turistas en Cuba
parece ser relativamente alta, pero si en 2012 viajaron a la isla más de
2 millones 800 mil vacacionistas de diversos orígenes, debieron haberse
producido no menos de 40 muertes o asaltos reportados a las autoridades.
NI esta información hipotética ni la real están a disposición de quienes
eligen a la isla para sus vacaciones.

ALGUNOS QUE NO REGRESARON

En 1998 Fabio Usubelli, de 31 años, y Michele Niccolai, de 30, fueron
encontrados muertos con un tiro cada uno en la nuca en Guanabo. Los dos
italianos fueron víctimas de los cubanos condenados a muerte mencionados
más arriba.
En octubre del 2005 medios israelíes reportaron la muerte de un turista
de esa nacionalidad que fue robado a punta de cuchillo tras salir del
hotel con su esposa.
El hombre fue llevado a un callejón donde al parecer se resistió y fue
muerto a puñaladas.

La nota de IsraelNN.com señalaba que muchos israelíes habían
"descubierto" a Cuba como un lugar ideal de vacaciones, pero que el país
comunista también tenía una alta tasa de pobreza y delincuencia.

En agosto del 2004 el periodista independiente Juan Carlos Linares
reportó que un extranjero -presumiblemente alemán-- amaneció tendido en
el piso y sin vida en el número 123 de Jovellar entre Espada y Hospital,
en el municipio Centro Habana, Vecinos del lugar refierieroen que la
víctima tendría unos cincuenta años y una estatura tan alta que, la
camilla no alcanzaba para todo su cuerpo.

MUERTES EN EL VACÍO

En la historia todavía breve de los turistas muertos en Cuba hay al
menos tres casos que tienen un denominador común: murieron en
circunstancias misteriosas al despeñarse desde pisos elevados.

En enero del 2000 la argentina Manuela García, de 21 años, que se
encontraba en La Habana con una amiga de la infancia, murió cuatro días
antes de su regreso a Buenos Aires al caerse, por razones que se
desconocen, desde lo alto del piso 26 de un edificio en torre, en pleno
centro de la capital cubana.

El 14 de febrero del 2012 Roberto Avelli, de 41 años, "falleció a causa
del trauma craneoencefálico" que sufrió al caer desde el segundo piso
de la Oficina de Inmigración y Extranjería de Holguín,

En agosto del 2012 Horace Odaine Lumley, canadiense de origen jamaicano,
apareció muerto tras aparentemente caer del tercer piso del Hotel
Barceló Solymar Arenas Blancas de Varadero.
La última vez que fue visto con vida, sus compañeros lo dejaron en el
hotel con una joven que había conocido. La familia se preguntó entre
otras cosas el paradero de la joven y por qué la tarjeta SIM del
teléfono celular de Lumley parecía haber sido vaciada cuando les fue
devuelta.

OTROS PELIGROS ACECHAN

Como señala Ríos Otero, la violencia no es el único peligro. Otro que
sigue cobrando víctimas es el peligro en la carretera. El ruinoso estado
de las vías, generalmente estrechas, la insospechada presencia de
animales debido a las dificultades para cercar, y la inseguridad de los
transportes a que recurren los cubanos, y muchas veces también los
turistas acostumbrados al auto-stop, amenazan más directamente a los
menos avezados.

La quebecense Ginette Sénécal, casada con el cubano Maikel Mendoza, de
29 años viajó a Cuba con él para festejar su cumpleaños 50.

Ginette y Maikel arribaron a un hotel de Cayo Santamaria, en el norte de
Ciego de Avila. Tras acomodar los equipajes alquilaron un automóvil para
visitar a los amigos de Mendoza en la vecina Morón. Sobre las 9 y 40 de
la noche, dos camiones chocaron en la carretera de Morón y uno de ellos
impactó mortalmente el auto donde viajaban los turistas quebecenses.

En el mar, las playas cubanas pueden ser engañosas, sobre todo las de la
costa norte cercanas a las peligrosas corrientes del Golfo. La tragedia
más reciente se reportó hace apenas unos días. El pasado 1ro de marzo el
Departamento de Asuntos Exteriores de Canadá informó que un ciudadano
canadiense, del que se desconocía hasta entonces su identidad o su
ciudad natal, murió en la Playa de Varadero.

Kirk Nesbitt, un empresario canadiense, fue testigo de que el hombre
estaba en el agua agitando los brazos y gritando, pero los tres
socorristas que acudieron a rescatarlo no lo lograron. En el incidente
murió también ahogado un cubano que trató de ayudar al extranjero.

NI INFIERNO, NI PARAÍSO

Las playas de arenas blancas y finas, la contagiosa música, la
hospitalidad proverbial de la gente, más el ocultamiento u omisión de
datos inconvenientes por parte del gobierno, pueden prometer, a
cualquiera que no la conozca a fondo, unas vacaciones paradisíacas en
Cuba. Pero cuidado: en cualquier paraíso puede estar acechando una
serpiente.
Rolando Cartaya

rcartaya@ocb.ibb.gov
Rolando Cartaya (La Habana, 1952) Graduado de Periodismo, Universidad de
La Habana 1976. Ha trabajado en la página cultural de Juventud Rebelde,
la agencia UPI, el servicio Worldnet y como editor de las revistas
"Newsweek", "Discover" y "Motor Trend" en español. Ha traducido más de
20 libros para la editorial cristiana Thomas Nelson, Inc. Con Radio
Martí desde 1989, ha sido editor, redactor, reportero, y director y
guionista del programa "Sin Censores ni Censura". Actualmente trabaja en
martinoticias.com. Fue vicepresidente en la isla del Comité Cubano Pro
Derechos Humanos.

http://www.martinoticias.com/content/turistas-cuba-asesinatos-aumento-extranjeros/20551.html

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