Monday, April 11, 2011

Expertos, empresarios y juristas presentan en Madrid un plan para una economía 'libre, justa y solidaria'

Exilio

Expertos, empresarios y juristas presentan en Madrid un plan para una
economía 'libre, justa y solidaria'
DDC
Madrid 11-04-2011 - 2:05 pm.

Critican los 'Lineamientos' del PCC y proponen 12 puntos para 'mejorar
el funcionamiento de la economía cubana, su productividad y capacidad
para crecer'.

Un grupo de economistas, juristas y empresarios exiliados en España
presenta este lunes en Madrid una propuesta de modelo socioeconómico
para Cuba, de cara a la celebración de próximo Congreso del PCC, en el
que deberán ser refrendados los "Lineamientos" económicos diseñados por
el régimen.

La propuesta de los exiliados está recogida en un documento titulado
"Los retos de la economía cubana en el siglo XXI: Hacia una economía
libre, justa y solidaria", que será aprobado este lunes a las 17:00 en
la sede de la Fundación Hispano Cubana.

El texto, recibido en la redacción de DIARIO DE CUBA, incluye 12 puntos
para "mejorar el funcionamiento de la economía, su productividad y
capacidad para crecer con justicia e igualdad, en condiciones de
garantizar niveles de vida crecientes para la población", según sus
responsables.

Está firmado por Elías Amor Bravo, delegado en Europa de la Asociación
para el Estudio de la Economía Cubana (ASCE); Ernesto Gutiérrez Tamargo,
presidente de la Asociación Cubano-Española de Derecho (ACED); Javier
Larrinaga de Luis, de la Asociación Española de Empresarios Cubanos en
el Exilio (AECE); Yaxys Cires Dib, vicepresidente del Partido Demócrata
Cristiano de Cuba, y Elena Larrinaga de Luis, presidenta Federación
Española de Asociaciones Cubanas (FECU).

Crítica a los "Lineamientos del PCC"

Los autores de la propuesta critican los "Lineamientos de la Política
Económica y Social" que deberán aprobar los delegados al Congreso del
PCC el próximo fin de semana.

"Lejos de aportar la confianza necesaria en la economía cubana", los
Lineamientos "alejan a ésta de un escenario de certidumbre necesario
para el desarrollo de las actividades económicas", dicen.

Consideran que el plan de ajustes elaborado por el régimen para
garantizar su supervivencia "no se puede calificar como un programa
presentable ante organismos e instituciones internacionales en búsqueda
de credibilidad y confianza".

Tampoco es "un programa estratégico, porque no se detiene en el análisis
de amenazas y oportunidades del entorno, para ser puestas en relación
con las eventuales debilidades y fortalezas de la economía cubana", agregan.

Los Lineamientos del PCC plantean "en cada una de sus propuestas un
debate abierto entre las acciones de signo 'liberalizante' de la
economía, y aquellas que tienen como objetivo el refuerzo del sistema en
funcionamiento, basado en la ausencia de propiedad privada y el control
burocrático de la economía", afirman los economistas, juristas y
empresarios exiliados.

Asimismo, critican que los ajustes del gobierno dejan "inalterado el
sistema que se pretende modificar".

"El sector presupuestado estatal, burocrático e ineficiente, se
mantendría en manos del Partido y la jerarquía comunista local y
territorial; las empresas estatales del conglomerado militar y de
seguridad reforzarían su dominio monopólico en la mayor parte de
sectores y actividades en las que se encuentren presentes; y se
autorizaría el nacimiento de las 'nuevas formas productivas' en su
mayoría los arrendadores de tierras, los 'cuentapropistas', sobre los
que recaería una pesada carga fiscal y de control para impedir su
desarrollo y crecimiento", explican.

Los autores de la propuesta socioeconómica para Cuba consideran que el
plan del PCC entraña "graves riesgos para la economía cubana, que tendrá
dificultades para romper los lazos que frenan su potencial de crecimiento".

Doce puntos para una economía "libre, justa y solidaria"

Por ello, presentan una iniciativa de doce puntos que, a su juicio,
contribuirían a crear en la Isla una economía "libre, justa y solidaria".

No obstante, advierten que solo tendrá sentido en la medida que vaya
acompañada de "un proceso de apertura democrática que restaure en la
Isla el pluralismo político, las libertades, el respeto a los derechos
humanos y las instituciones democráticas".

Los economistas, juristas y empresarios exiliados proponen, entre otros
elementos, pasar de una economía subsidiada e ineficiente, a una de
bienestar y competitiva, y de una economía de planificación central y
burocrática, a una de mercado liberalizada, que suprima el "carácter
monopólico" en las actividades económicas y potencie "la plena
liberalización de todas las actividades productivas", dando al gobierno
un "papel regulador".

Asimismo, pasar a una economía sin propiedad privada ni libre empresa, a
una basada en derechos de propiedad y emprendedores, e ir a un modelo
orientado a la exportación.

También, estimular las inversiones extranjeras con una nueva regulación
"que permita la penetración de capital internacional, en la medida que
contribuya al aumento de la competitividad de la economía cubana", y
trabajar para crear en la Isla "una red de Parques Industriales y
Tecnológicos en los que las empresas extranjeras puedan asentarse y
proyectar su labor hacia Centroamérica y el Caribe".

"La economía cubana debe estar abierta a la participación y experiencia
de todos los cubanos de buena voluntad con independencia del lugar donde
vivan", señalan los autores de la propuesta.

Consideran que se debe promulgar una legislación que garantice "el
ejercicio de las libertades sindicales, del sindicalismo plural", dentro
de las disposiciones de la Organización Internacional de Trabajo.

Añaden que la justicia social debe ser el "eje" de las reformas.
"Creemos que todos los ciudadanos deben ser partícipes del bienestar,
por lo que las políticas económicas serán diseñadas teniendo en cuenta
el criterio de equidad y justicia social. Para ello se garantizará, por
un lado, la igualdad de oportunidades y, por otro, la solidaridad", indican.

El plan incluye la "garantía de servicios educativos y sanitarios
gratuitos para la población en colaboración con la iniciativa privada".

La esencia de la propuesta "es el retorno de la soberanía al pueblo de
Cuba, único titular del poder para, con todos y entre todos los cubanos,
definir pluralmente, en plena libertad política, el mejor modelo
económico para el futuro de Cuba", señalan sus autores.

Los retos de la economía cubana en el siglo XXI: Hacia una economía
libre, justa y solidaria
http://www.diariodecuba.com/cuba/4071-los-retos-de-la-economia-cubana-en-el-siglo-xxi-hacia-una-economia-libre-justa-y-solidaria


http://www.diariodecuba.com/cuba/4070-expertos-empresarios-y-juristas-presentan-en-madrid-un-plan-para-una-economia-libre-justa-

Los retos de la economía cubana en el siglo XXI: Hacia una economía libre, justa y solidaria

Documentación

Los retos de la economía cubana en el siglo XXI: Hacia una economía
libre, justa y solidaria
DDC
Madrid 11-04-2011 - 2:23 pm.

Propuesta a la sociedad cubana ante el congreso del PCC.

Madrid 11 de abril de 2011

Desideratum

Para que en Cuba pueda instaurarse una economía libre, justa y
solidaria, sana y muy necesaria intención que aspiramos para nuestro
país, deben, necesariamente observarse y atenderse con carácter
prioritario e ineludible, una serie de principios que en sentido general
son ignorados y no atendidos por el régimen socio-político imperante en
Cuba: los derechos humanos plenos conforme a la Declaración Universal de
los mismos, aprobados por las Naciones Unidas en 1948, y de la que, como
todos sabemos, Cuba es signataria (Cuba fue de los 48 países que votaron
que sí el 10 de Diciembre de ese año; teniendo en cuenta que sólo 58
países eran miembros de la ONU en 1948).

No puede haber, por tanto, una economía libre, justa y solidaria –que
efectivamente saque del innato desastre, ineficacia y ruinosa situación
económica a Cuba: ya es probado y aceptado que el sistema económico
socialista es un incontestado fracaso que ha sumido a nuestro pueblo en
niveles de calidad de vida bajos, injustos, insoportables e inasumibles—
sin que se le retorne a su pueblo la soberanía nacional, base esencial
de la que debe dimanar y radicar todo el poder (nunca en un Partido
político que imponga una ideología única, exclusiva y excluyente, que le
haga por imperativo legal ser fuerza imponente sobre cualquier otra), y,
por ende, sin que den una serie de principios supralegales
constitucionales que amparen esa soberanía incautada. Esto es, la nula
vigencia del principio de libertad; del principio de justicia
independiente, en cuanto a su ejercicio profesional no partidista, y de
rango social, en cuanto a su aplicación en beneficio del interés
general; del principio de igualdad; y del principio de pluralismo
político, son, por sí mismos, la verdadera y única causa de que el
sistema económico imperante en nuestro país no avance en lo que a su
equidistribución de riqueza anhele, ni sea justo ni tampoco suficiente
para dotar al pueblo cubano del status de bienestar, progreso, justicia
y seguridad que anhela cualquier nación del mundo. La falta de
democracia es en sí misma la raíz de esa crisis endémica que subsume
nuestra economía. Separar, por consiguiente, la justicia social, el
interés general del pueblo y sus derechos, de una economía justa, social
y libre, donde se compagine de un modo armónico
Mercado-Justicia-Derechos Humanos, que es donde yerra de plano y se dan
de bruces todos los postulados de los "Lineamientos" es, por sí mismo,
un error doctrinal y de principios económicos técnicos que este trabajo
pretende humildemente desvelar.

Introducción

Durante 2010 la economía cubana registró un bajo nivel de crecimiento
del PIB según los datos de CEPAL, apenas un 1,9% frente a un 6% de media
en el conjunto de países de América Latina.

Las previsiones para 2011 de este organismo tampoco son halagüeñas, y la
economía cubana, con un 3% estimado, se quedará nuevamente por debajo de
la media de los países de la región, situada en un 4,5%.

La comparación entre estos datos pone de manifiesto que las dificultades
de la economía cubana para mejorar su desempeño son internas, y es
preciso atribuirlas a su deficiente modelo de funcionamiento.

Desde que asumió el poder en 2006, tras la grave enfermedad de su
hermano, Raúl Castro se ha orientado hacia un conjunto de decisiones
económicas que, en general, han tratado, con poco éxito a la vista de
los datos, de mejorar la productividad y la eficiencia de una economía
de base estalinista, en la que la ausencia de propiedad privada y el
control burocrático de la planificación y de la actividad, se exhiben
como valores innegociables del "socialismo".

Desde esta perspectiva, los "Lineamientos de la Política Económica y
Social" que se presentan al Congreso del PCC este mes de abril,
constituyen la referencia sobre la que se pretenden impulsar una serie
de cambios para mejorar la situación de la economía.

Sin embargo, una lectura de este documento advierte sobre varios
aspectos fundamentales que es preciso tener en cuenta:

1.- No se trata de un programa de política económica al uso, al no
identificar objetivos e instrumentos, lo que arroja sombras de duda
sobre la coherencia de las propuestas.

2.- No se puede calificar como un programa presentable ante organismos e
instituciones internacionales en búsqueda de credibilidad y confianza,
porque las medidas anunciadas no van acompañadas de sus
correspondientes, y necesarias, dotaciones presupuestarias. Se requiere
un mayor nivel de concreción.

3.- No es tampoco un programa estratégico, porque no se detiene en el
análisis de amenazas y oportunidades del entorno, para ser puestas en
relación con las eventuales debilidades y fortalezas de la economía
cubana. Materias sobre las que no se pronuncia.

4.- No se trata de un programa sectorial, aun cuando se atienda a
numerosos renglones de la economía cubana, pero se echa en falta un nexo
de unión, un vínculo, sobre los efectos derivados de una acción
coordinada y de futuro sobre los mismos.

Además de estos defectos formales en su presentación, el documento
plantea una cuestión fundamental con respecto a su legitimidad como
estrategia de política económica, al plantear en cada una de sus
propuestas un debate abierto entre las acciones de signo "liberalizante"
de la economía, y aquellas que tienen como objetivo el refuerzo del
sistema en funcionamiento, basado en la ausencia de propiedad privada y
el control burocrático de la economía.

Ese debate supone que el documento carezca del suficiente grado de
consenso social, al tener en cuenta a sólo una parte de la sociedad
cubana, y que incluso dentro de este segmento surjan disensiones que
hacen parcialmente inviable el alcance de muchas propuestas.

De todo ello, cabe concluir que los "Lineamientos" lejos de aportar la
confianza necesaria en la economía cubana, alejan a ésta de un escenario
de certidumbre necesario para el desarrollo de las actividades económicas.

Además, su ejecución, de llevarse a cabo, plantea la creación en la
economía cubana de tres estructuras económicas de poder asimétrico que
suponen dejar inalterado el sistema que se pretende modificar.

A saber, el sector presupuestado estatal, burocrático e ineficiente, se
mantendría en manos del partido y la jerarquía comunista local y
territorial; las empresas estatales del conglomerado militar y de
seguridad reforzarían su dominio monopólico en la mayor parte de
sectores y actividades en las que se encuentren presentes; y se
autorizaría el nacimiento de las "nuevas formas productivas" en su
mayoría los arrendadores de tierras, los "cuentapropistas", sobre los
que recaería una pesada carga fiscal y de control para impedir su
desarrollo y crecimiento.

Decisiones que, de llevarse a término, entrañan graves riesgos para la
economía cubana, que tendrá dificultades para romper los lazos que
frenan su potencial de crecimiento, que es elevado por sus fortalezas
indiscutibles, y que no suponen cambios relevantes para afrontar el futuro.

Por ello, el presente documento, elaborado por economistas, abogados y
juristas y empresarios cubanos, trata de aportar al debate social en la
Isla abierto ante el próximo congreso del PCC, una serie de propuestas
que van en la dirección de mejorar el funcionamiento de la economía, su
productividad y capacidad para crecer con justicia e igualdad, en
condiciones de garantizar niveles de vida crecientes para la población.

Ni que decir tiene que estas propuestas tendrán sentido en la medida que
vayan acompañadas de un proceso de apertura democrática que restaure en
la Isla el pluralismo político, las libertades, el respeto a los
derechos humanos y las instituciones democráticas fundamentales. Negar
estos derechos al pueblo cubano es tan absurdo como abordar la
transformación de una economía de base estatal y sin propiedad privada,
a partir de retoques prácticos de alcance limitado dirigidos a reducir
la tensión existente en la sociedad.

1.- De una economía subsidiada e ineficiente, a una economía de
bienestar y competitiva.

Los subsidios soviéticos contribuyeron a consolidar una estructura
productiva ineficiente, incapaz de producir bienes y servicios que
tuvieran demanda en los mercados mundiales, de modo que al finalizar
tras el derrumbe del muro de Berlín, dejaron a la economía cubana
atenazada por su círculo vicioso.

En todos los países del mundo que han alcanzado ritmos de crecimiento
económico estables y sostenibles, el esfuerzo acompañado de la
dedicación se traduce en recompensas que suponen un incentivo para
continuar desarrollando nuevas ideas que, a su vez, permiten a las
economías crecer, modernizarse y avanzar.

2.- De una economía de planificación central y burocrática, a una
economía de mercado liberalizada.

En la actualidad, se reconoce que el mercado como instrumento de
asignación de recursos es mucho más eficiente que cualquier otro
mecanismo, como el estado. La formación transparente de los precios
permite a los agentes económicos diseñar sus estrategias como
demandantes y oferentes de bienes y servicios, produciendo resultados
coherentes con sus decisiones.

Se deberán suprimir las estructuras de carácter monopólico que dominan
la mayoría de actividades económicas y potenciar la plena liberalización
de todas las actividades productivas. El nuevo papel regulador del
gobierno debe estar basado en la transparencia y en la profesionalidad.

3.- De una economía sin propiedad privada y sin libre empresa, a una
economía basada en derechos de propiedad y emprendedores.

La institucionalización de la propiedad privada, sujeto de derechos como
eje del nuevo sistema económico, debe servir para garantizar que los
cubanos puedan participar de la riqueza física del país y ser dueños de
su propio patrimonio, mejorando sus niveles de consumo a medio y largo
plazo. La propiedad privada, su crecimiento y disposición, deberá estar
regulada por las normas constitucionales, las leyes, y a salvo de
cualquier acción confiscatoria o de desprotección.

Al mismo tiempo, se deben recuperar y promover los valores de empresa
privada, emprendimiento, acumulación de beneficios y crecimiento
económico, suprimiendo todas las penalizaciones y reglamentos que
impiden su plena ejecución en la economía.

4.- De una economía con bajo nivel de formación bruta de capital fijo en
el PIB, a una economía basada en las infraestructuras.

La economía cubana, lastrada por una elevada participación de las
actividades estatales en el PIB, que supone cerca del 60% del total, más
de 40 puntos por encima de la media de América Latina, presenta uno de
los porcentajes de formación bruta de capital (inversiones) sobre PIB
más bajos del continente. Ello exige una urgente reordenación de los
programas de gasto.

Tarea urgente es la reordenación del gasto público estatal hacia la
realización de inversiones en infraestructuras con una amplia y extensa
participación de las empresas privadas en la realización de proyectos,
con la supervisión de la autoridad estatal.

5.- De una economía sin espacio y aislada en la globalización, a una
economía orientada a la exportación.

Hay que darle a la economía cubana capacidad para producir bienes y
servicios que tengan demanda en los mercados mundiales para orientar su
oferta progresivamente hacia el exterior e ir ganando ventajas de la
globalización. La política económica deberá incidir en los sectores y
actividades más orientados al comercio exterior, los tradicionales como
el azúcar, y los más modernos como la biotecnología y la sociedad de la
información, favoreciendo la libertad empresarial y la realización de
acuerdos con empresas extranjeras que supongan transferencia de
tecnología avanzada a la Isla.

6.- Estimulo a las inversiones extranjeras.

Se debe impulsar una nueva regulación de las inversiones extranjeras que
permita la penetración de capital internacional, en la medida que
contribuya al aumento de la competitividad de la economía cubana en los
mercados mundiales.

Se debe trabajar en un proyecto para crear en Cuba una red de Parques
Industriales y Tecnológicos en los que las empresas extranjeras puedan
asentarse y proyectar su labor hacia Centroamérica y el Caribe. La buena
formación profesional de los cubanos sería una fortaleza para en un
proyecto como este.

Los procesos de licitaciones o concursos en el ámbito público deben
regirse por los principios libre concurrencia y no discriminación,
transparencia, publicidad y seguridad jurídica.

Para aportar confianza a los inversionistas intencionales Cuba debe
ampliar la red de Acuerdos de Promoción y Protección Recíproca de
Inversiones (APPRIs) y debe garantizar el estricto cumplimiento de los
mismos.

7.- De una economía altamente dependiente en energía, a una economía con
recursos energéticos.

La dependencia energética de la economía cubana del exterior es muy
elevada. Romper con ese círculo vicioso es fundamental para alcanzar
ritmos de crecimiento sostenibles. Para ello, se debe apostar por el
desarrollo de inversiones de infraestructura en materia energética para
garantizar un aumento de la producción propia (en las renovables) que
reduzca la dependencia de la energía externa en el curso de una década.

8.- De una economía de sindicato único de partido, a una economía de
mercado laboral libre con sindicatos libres y dialogo social.

Se debe promulgar una legislación que autorice el ejercicio de las
libertades sindicales, del sindicalismo plural y fijación de convenios
colectivos de ámbito de empresa, con marco sectorial, dirigidos a la
consolidación de un sistema de concertación social y negociación
colectiva en la elaboración y ejecución de la política económica. La
legislación deberá situarse dentro de las disposiciones de la
Organización Internacional de Trabajo.

9.- La justicia social como eje de las reformas.

Creemos que todos los ciudadanos deben ser partícipes del bienestar, por
lo que las políticas económicas serán diseñadas teniendo en cuenta el
criterio de equidad y justicia social. Para ello se garantizará, por un
lado, la igualdad de oportunidades y, por otro, la solidaridad. La
compensación social se logrará mediante la eficiente redistribución de
los ingresos obtenidos por el estado.

Entendemos que, por su impacto de justicia social, la denominada
"Economía Social de Mercado" como modelo económico se ajusta a los
principios y valores más efectivos que pueden realmente sacar adelante
la ruinosa e inoperante economía cubana. Este modelo fue ensayado con
éxito en la República Federal de Alemania para poder remontar el
desastre de la postguerra mundial después de 1945 (como todos sabemos,
la Alemania Occidental estaba destrozada y devastada al final de esa
contienda, y el Plan Marshall era insuficiente para sacar al país de la
crisis; es más, cinco años después de aplicarse dicho Plan, la RFA
estaba completamente saneada en lo económico y en lo social) y combinó
con extraordinario sentido común y profesionalidad técnica los valores
económicos más exitosos de los modelos de la socialdemocracia
(socialismo) y del liberalismo –no asumiendo en esencia ninguno de los
dos sistemas--, llegando a ser un sistema realmente mixto, autónomo por
sí mismo, entre ambas formulaciones económicas donde, esencialmente, el
mercado quedaba sujeto a una aplicación justa de la riqueza y, de igual
modo, donde tenían, y tienen, plena cabida los derechos humanos, las
libertades, la justicia, y el pluralismo político. No se trata, por
tanto, de asumir la economía social ni los mercados sociales como
estándares, sino más bien, de aplicar los criterios del Mercado con
Justicia Social. En síntesis, no se trata de asumir la postura de un
Estado benefactor de carácter socialista (de connotado fracaso que ya
nadie cuestiona ni en el seno mismo del Partido Comunista de Cuba), ni
de la protección total y general del individuo por parte del Estado, mal
interpretado como "justicialismo social" (es el paternalismo
supraestatal que tanto daño ha causado por inoperante y por vulnerar
todos y cada uno de los principios de los derechos individuales); lo que
pretende, en resumen, es poner en marcha un modelo económico donde el
mercado tenga un impacto positivo en lo social, armónicamente compatible
uno y otro, cumpliendo y teniendo una función estrictamente en beneficio
del interés general y colectivo.

10.- Garantía de servicios educativos y sanitarios gratuitos para la
población en colaboración con la iniciativa privada.

La prestación de servicios públicos se acercará a los ciudadanos y se
aumentará el nivel y la calidad de los mismos por medio de la
cooperación público y privado en estos dos importantes sectores para el
bienestar de la población. El sistema educativo deberá orientarse, de
forma prioritaria, hacia una educación de calidad, orientada a los
avances de las nuevas tecnologías y los idiomas.

11.- El capital humano y relacional de la diáspora.

La economía cubana debe estar abierta a la participación y experiencia
de todos los cubanos de buena voluntad con independencia del lugar donde
vivan.

12.- Apoyo financiero internacional.

La ingente tarea de reforma económica no se podrá impulsar sin ayuda de
organismos internacionales especializados, FMI, Banco Mundial, Unión
Europea (COTONU), a los que se solicitará colaboración en la ejecución
de los proyectos e iniciativas.

Conclusión

Como ya dijimos en nuestro DESIDERATUM (o máximo deseo), la esencia es
el retorno de la soberanía al pueblo de Cuba, único titular del poder
para, con todos y entre todos los cubanos, definir pluralmente, en plena
libertad política, el mejor modelo económico para el futuro de Cuba. Sin
que Cuba ratifique, cumpla y normativice dentro de su legislación, y
especialmente dentro de su Constitución, los Tratados de Estado
(conforme al Derecho Internacional Público) del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos; así como el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales (firmados por el país que no
ratificados, invocando sensu contrario la "archiculta" de todos los
males a un Estado extranjero, para excusar su ratificación), es, por
antonomasia, otra vuelta de tuerca a una terquedad ideológico-partidista
que en ningún caso vela por el progreso, bienestar, desarrollo y futuro
feliz para el pueblo de Cuba . De esta premisa parte y se nutre toda la
debacle del modelo y sistema económico imperante en la Isla que,
esencialmente, se basa en la propiedad estatal o colectiva sobre los
medios fundamentales de producción –a la que entroniza como
jerárquicamente superior; eufemísticamente se le llama "propiedad de
todo el pueblo"--; una propiedad privada cuasi-capitalista o mixta entre
entidades públicas del Estado e inversores privados internacionales (no
cubanos), que también tiene impacto en medios fundamentales de
producción: industria minero/metalúrgica -–todo ello al amparo de la Ley
77/95 de la "Inversión extranjera en Cuba"-- y una exigua, denostada y
minoritaria propiedad privada sobre medios no fundamentales de
producción: agrícolas, ganaderos, "cuentapropistas" (empresarios
individuales de pequeña entidad: oficios, artes, profesiones no
cualificadas, técnicos-medios, etc.). Pero, como ya dijimos, olvidando
que es el pueblo soberano, que hoy no lo es, quien debe decidir e
incidir en el modelo económico que efectivamente debe regirle para, con
total legitimidad y legalidad, dotar a su economía de la solvencia y
respeto que tanto necesita para encauzar su bienestar.

http://www.diariodecuba.com/cuba/4071-los-retos-de-la-economia-cubana-en-el-siglo-xxi-hacia-una-economia-libre-justa-y-solidaria

Petróleo a la vista

Petróleo

Petróleo a la vista

Un estudio del Observatorio Geológico de EEUU estima que al norte de
Cuba podría encontrarse una reserva de 4.600 millones de barriles de
petróleo y 9,8 billones de pies cúbicos de gas natural

Luis Manuel García Méndez, Madrid | 11/04/2011

En la primavera de 1969 disfruté la mejor escuela al campo de mi vida:
trabajando en los pozos de petróleo de Guanabo: torres de perforación y
llaves inglesas XXL durante el día y chapuzón a la caída de la tarde. Ya
por entonces era ampliamente conocida la leyenda urbana de los pozos
secretos. Se trataba, supuestamente, de pozos perforados por compañías
norteamericanas que habían descubierto en la Isla reservas fabulosas de
crudo. Pero los pozos fueron sellados y se mantenían como parte de la
reserva estratégica estadounidense, cuando aún no sospechaban la
"reserva estratégica" que les deparaba el futuro.

Con el tiempo, supe que la leyenda era sólo eso, y que si un hada
madrina petrolífera hubiera tocado a la Isla con su varita, el toque se
le había desviado hacia el Golfo de México, pero a profundidades que,
por entonces, eran técnicamente inaccesibles. De momento, el país
seguiría produciendo en la costa norte petróleo pesado (de 10 a 12
grados API) y con alto contenido de azufre —75.000 barriles al día de
gas y petróleo—, que cubre la mitad de sus necesidades y que sólo puede
emplearse para la producción de electricidad y en algunas fábricas de
cemento. Otros 90.000 barriles son importados diariamente de Venezuela
en condiciones preferenciales.

En 1991, la producción de crudo en Cuba apenas llegó a las 500.000
toneladas. Hoy esa cifra se ha multiplicado por ocho, y la mayor parte
de esa producción se explota en colaboración con empresas extranjeras.
El paisaje de la Vía Blanca es hoy muy diferente al de 1969. En las
torres de los pozos ondean banderas chinas, francesas, brasileñas,
vietnamitas y canadienses, antes que les fueran cancelados sus contratos
a Peberco y Sherrit.

Desde que en 1977 se crearon las zonas económicas exclusivas, tras la
firma de tratados con México y EEUU, Cuba disfruta de los derechos sobre
una porción del Golfo de México casi idéntica en extensión a la Isla.

En 1999, el país abrió a la exploración petrolera 112.000 kilómetros
cuadrados de esa zona, divididos en 59 bloques. En el año 2000, Repsol
contrató los derechos de los seis bloques más cercanos a las costas del
noroeste de la isla. Rusia estudia explorar once bloques y China, ocho.
También han sido invitadas a participar las compañías Hydro (Noruega),
OVL (India), PDVSA (Venezuela), Petrovietnam, Petronas (Malasia) y
Sonangol (Angola). De modo que ya están bajo contratos de riesgo 22 de
los 59 bloques disponibles para estas operaciones en aguas profundas
(400-1.500 metros) y ultraprofundas (superiores a 1.500 metros).

La brasileña Petrobras se retiró a fines de 2010 porque los prospectos
de la zona cubana "no compiten con los centenares de prospectos que
ellos tienen" en su país, comentaron las autoridades cubanas. Aunque es
interesante la fuerte inversión que está haciendo en el puerto del
Mariel, base logística para las explotaciones en el golfo. Quizás, como
aquellos astutos comerciantes de California, han decidido que otros
busquen el oro mientras ellos los avituallan desde tierra firme.

En 2004, Repsol-YPF realizó un pozo de 600 metros de profundidad, a 28
kilómetros de la costa noroeste cubana, y encontró crudo "no viable
comercialmente", aunque constató que era grande la perspectiva de
reservas de alta calidad. Lo cual queda corroborado por la participación
de Norsk Hydro, y por las declaraciones de José Noya, experto en el área
de exploración de PDVSA, quien declaró al diario mexicano La Jornada que
en la zona que se encuentra 100 kms al noreste de Cancún las
"expectativas son grandes", dado que "la estructura detectada" se podría
asociar al yacimiento mexicano de Cantarell.

Ahora Repsol-YPF ha acordado con el gobierno cubano realizar una
perforación profunda desde una plataforma semisumergible, la Scarabeo 9,
de alta tecnología, que se construyó a pedido en China por la compañía
Saipem.

Una gran parte del equipamiento y del software de las plataformas
modernas es norteamericano y, de acuerdo a las restricciones del
embargo, no se puede usar en aguas cubanas ninguna plataforma que supere
el 10% de componentes de ese origen. De modo que a Repsol, para decirlo
en cubano, se la pusieron en China. Como la unidad de perforaciones
submarinas SpA es de la compañía italiana Eni, las imposiciones del
embargo están a salvo.

Tan pronto llegue la plataforma, a fines del verano, comenzará la
perforación cuyos resultados mantienen a todo el sector a la
expectativa. Y tras Repsol, ya hay cola para el uso de la plataforma en
sus respectivos bloques por la petrolera malasia Petronas, la india ONGC
Videshy, Petróleos de Venezuela, y otras.

¿De qué estamos hablando? Un estudio del Observatorio Geológico de EEUU
estima que al norte de Cuba podría encontrarse una reserva de 4.600
millones de barriles de petróleo y 9,8 billones de pies cúbicos de gas
natural. Reservas mayores que las de Colombia y similares a las de
Ecuador, y quizás en la zona cubana del Golfo de México las reservas
cuadrupliquen esa cifra, lo que colocaría a la Isla cerca de las
reservas norteamericanas.

Dado el consumo del país, ello lo convertiría en un notable exportador
de petróleo, a 90 millas de las costas del mayor consumidor del mundo.

Al respecto, lo que más preocupa a algunos es que se produzca una
producción acelerada sin respeto por las medidas de seguridad para
evitar una catástrofe ecológica.

Aunque Statoil, Repsol, Saipem e Hydro tienen amplia experiencia en
aguas profundas, los especialistas no confían en que las compañías de la
India, Malasia y Venezuela sean tan rigurosas medioambientalmente, algo
muy importante considerando los delicados hábitats y las zonas
turísticas adyacentes. Manuel Marrero, especialista principal de
Ministerio de la Industria Básica, ha declarado a IPS que "nosotros
damos las mismas garantías que da la comunidad petrolera internacional,
no menos". Y no hay razones para pensar que lo harán peor que BP. Si se
encuentra petróleo de calidad y en cantidades explotables, no habrá
Greenpeace que impida su extracción. En cualquier otro caso, las
compañías serán responsables de los presuntos daños que ocasionen.

Otro aspecto esencial es la relación con el vecino del norte y la
incidencia del petróleo en el embargo, que cumple ya medio siglo. EEUU
podría ver plataformas petroleras donde ondearan banderitas cubanas,
españolas, rusas y chinas a 80 km de La Florida.

Un informe reciente de la Asociación Internacional de Contratistas
Perforadores (IADC) que ha circulado en Washington reconoce que "es
inevitable que Cuba explore y explote sus recursos de hidrocarburos en
sus aguas, y sería benéfico tanto para la población de Estados Unidos
como para la de Cuba que esto se haga adecuadamente". Aunque en 2006,
cuando tuvo lugar en México una reunión entre autoridades cubanas y
ejecutivos petroleros estadounidenses, el Departamento del Tesoro de
Estados Unidos insistió en que los cubanos fueran sacados del hotel de
una cadena norteamericana en el que se hospedaban, hoy una delegación de
la IADC, con base en Houston, ha sido autorizada a visitar La Habana.
Muestra de que el petróleo, aún en perspectiva, hace amigos. Hay en
Washington un incesante cabildeo de las Asociaciones de Proveedores de
Equipo Petrolero (PESA), que incluyen a Halliburton, Fluor y Bechtel,
para promover una nueva ley energética que permita contactos
industriales con Cuba.

Frank Calzon, director ejecutivo del Centro por una Cuba Libre, advierte
que "las compañías estadounidenses necesitan tomar en cuenta que los
intereses de los negocios no necesariamente son los intereses de la
nación". "El régimen cubano está llegando a su fin, y no cabe duda que
están en su última fase y creo que es el peor momento posible para
invertir". Pero en la contabilidad de los petroleros, el petróleo fluye
y podría escaparse, mientras el castrismo es pétreo. Por eso Jorge
Pinon, cubano y ex presidente de Amoco Oil Latinoamérica, asegura que
"si alguna de esas perforaciones se saca la lotería y descubre reservas
sustanciales, la presión en Washington será tal que veremos cómo se
desbarata el embargo, al menos en lo que concierne a la industria
petrolera". Claro que teniendo la baza del petróleo, Cuba podría exigir
aperturas mayores, en particular, el desbloqueo del turismo a la Isla,
conseguido lo cual, el embargo sería superfluo.

Las cordiales reuniones periódicas entre militares cubanos y
norteamericanos en la base naval de Guantánamo demuestran que los tres
puntos clave de las relaciones Cuba-EEUU no son los derechos humanos,
sino la seguridad militar, el narcotráfico y la emigración
descontrolada. En los dos últimos aspectos hay acuerdos y trabajo
conjunto. La amenaza militar se ha ido afantasmando en la medida que las
fuerzas armadas cubanas, al perder su base logística, se han contraído
hasta una milicia sin la capacidad global de otros tiempos. A esto se
suma ahora el petróleo, y para la irrupción de las empresas
norteamericanas no se invocarán razones económicas, sino ecológicas:
garantizar al público norteamericano la seguridad de esas prospecciones.

De modo que no será la presión internacional, ni los comités de
solidaridad con Cuba, ni las votaciones en la ONU, ni un millón de
discursos los que abolirán el embargo, sino una sustancia negra y
pestilente que los antiguos tenían en poca estima y usaban apenas para
calafatear sus naves.

¿Qué puede significar esto para el pueblo cubano?

Todos conocemos lo que ocurrió cuando el desmembramiento de la Unión
Soviética privó a Cuba de 255.000 barriles de petróleo por día en
términos preferenciales. También sabemos el grado de dependencia que
suponen los 90.000 barriles diarios desde Venezuela —y su precariedad:
los opositores ya han anunciado que cancelarán este acuerdo si logran
desbancar a Chávez—. De modo que la independencia energética sería
también la independencia económica del raulismo. Ahora bien, aquí hay
que calcular los plazos.

Se prevé que se realicen cinco pozos escalonados hasta 2013 y, en caso
de que fueran promisorios, pasarán no menos de cinco años, y
posiblemente ocho, hasta que se estabilice una producción que redunde
seriamente en la economía de la Isla. Hablamos de 2018 o 2021. Más o
menos rápido en la medida que se levante el embargo y las empresas
norteamericanas participen en el negocio.

Si el maná del petróleo hubiera ocurrido en los años 60, cuando Fidel
Castro aspiraba a convertirse en el Comandante en Jefe de la Revolución
mundial, esta inyección de petrodólares habría costado al planeta
cientos de revoluciones (justificadas o no) y millones de muertos. El
cheerleader de la política mundial —escandaloso, pintoresco, acrobático,
pero no decide el partido— habría pasado a ser el base del equipo. La
caballería lapona sobre sus renos se habría alzado contra el
imperialismo noruego, los esquimales habría declarado la República
Popular de Groenlandia, Danny de Vito y Michael Moore se habrían alzado
en las Rocallosas. Los cubanos seguirían comiendo por la libreta,
mientras la nómina de guerrillas patrocinadas daría la vuelta a la Isla.
Pero, en 2018, Fidel Castro cumplirá (si los cumple) 92 años, y en 2021,
95. No creo que las fuerzas le den para algo más que dictar sus
"Reflexiones" en Cubadebate. Raúl Castro andará por los 87 y los 90,
respectivamente, y su bebida predilecta no es la revolución universal.

Una gruesa inyección de petrodólares podría traer a los cubanos
beneficios y maleficios. Si ocurriera antes de una transición
democrática, y el Gobierno fuera lo suficientemente inteligente para
ofrecer pan y circo, la perspectiva de un estado de derecho se alejaría
hasta más allá del horizonte. Las petronaciones, con alguna excepción
(Noruega) son sultanatos con élites obscenamente ricas y un pobrerío (en
el mejor de los casos) subvencionado. Aparecerían petrogenerales, jeques
verde olivo al mejor estilo pos soviético. Posiblemente, se alejaría la
perspectiva de que Cuba se convierta en una narcorepública, algo nada
descartable dados el clima y la cercanía al primer consumidor de
petróleo y marihuana (a los yanquis les van todos los combustibles) y,
siendo optimistas, un boom de las construcciones y los servicios
redundaría favorablemente en la economía individual. Dependerá de si en
la carrera por la sucesión triunfan los generales o los tecnócratas.

Si la felicidad es ese estado en que un hombre puede ser lo que consiga
con sus talentos y su esfuerzo, sin que medien coyundas, a menos que
llegue antes la democracia que el petróleo, se acercará el pan a la mesa
en la misma medida que se alejará la felicidad.

http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/petroleo-a-la-vista-260361

Cuba ya recibió un millón de turistas en 2011

Cuba ya recibió un millón de turistas en 2011
10.04.2011

Cuba. En poco más de 3 meses, y con 13 días de antelación frente al año
precedente, este país ya había recibido hasta ayer un millón de
visitantes internacionales. De acuerdo con un comunicado de su
Ministerio de Turismo (MINTUR) el crecimiento del sector en el primer
trimestre de 2011 ha sido de 10,4%, alentado sobre todo por el excelente
comportamiento en ese período de los mercados de Canadá, Rusia,
Argentina, Reino Unido, Chile, Polonia, Venezuela y Bélgica.

La nota oficial refiere además que la nación caribeña continúa
trabajando en la incorporación de nuevas habitaciones en destinos como
Cayo Santa María, al norte de la central provincia de Villa Clara, y en
el famoso balneario de Varadero; al tiempo que se renueva la planta
hotelera y extrahotelera en otros de los destinos con mayor aceptación
por parte del turismo internacional.

Dos importantes eventos que darán a conocer los atractivos turísticos
del país fueron también anunciados por el MINTUR, que informa que
durante esta semana se estará celebrando en la suroccidental Isla de la
Juventud una nueva convocatoria del Encuentro Internacional de
Fotografía Subacuática. En tanto, del 2 al 7 de mayo próximo sesionará
en La Habana, en su sede habitual del recinto ferial Parque
Morro-Cabaña, la 31 edición de la Feria Internacional de Turismo,
FITCuba 2011.

Esas dos citas, junto a la campaña de promoción que el país caribeño ha
impulsado desde que inició el año en las principales ferias y
convocatorias del sector turístico a nivel internacional, persiguen
darle un mayor empuje en este primer semestre a la actividad turística,
que según reitera el MINTUR pretende cerrar el 2011 con la atención de
2,7 millones de viajeros procedentes de todo el mundo.

http://www.caribbeannewsdigital.com/noticia/cuba-llego-al-millon-de-turistas-trece-dias-antes-que-en-2010

Aventuras y desventuras de la incipiente empresa privada en Cuba

Aventuras y desventuras de la incipiente empresa privada en Cuba

Algunos cubanos asumen los riesgos y los réditos del libre mercado

martinoticias.com 10 de abril de 2011

"Los cubanos son gente emprendedora, y si se les permite trabajar y
ganar algún dinero, lo harán"

La agencia Prensa Asociada comenzó a seguir en diciembre las fortunas de
un grupo de personas que instalaron comercios en Cuba.

"Cuatro meses después, sus experiencias reflejan el alcance del gran
experimento en que se embarcó el régimen de Cuba, así como algunas de
las vicisitudes crueles del mercado libre", indica el despacho firmado
por el periodista Paul Haven.

La nota dice que no hubo una pomposa ceremonia de inauguración ni
publicidad en la prensa. No tenían dinero ni para distribuir algunos
volantes en este barrio habanero de calles llenas de huecos y viviendas
que se vienen abajo.

Por ello, cuando se abrió la ventana recién pintada de la diminuta
pizzería en el día más importante de la vida de Julio César Hidalgo, al
principio nadie se dio por enterado. Hidalgo y su novia Gisselle de la
Noval esperaron media hora, luego otra media hora. Finalmente, una mujer
de 92 años, Estrella Soto, se acercó al mostrador y pidió una pizza
mediana con cebolla.

"Me encantó", declaró la anciana. Hidalgo y De la Noval casi no tuvieron
tiempo de sentarse a descansar desde entonces. Vendieron otras siete
pizzas en la media hora siguiente, y 30 en total en el día inaugural, el
8 de marzo.

El sábado siguiente tuvieron su mejor jornada de ventas, 60 pizzas
cocinadas en un horno de gas que parece demasiado pequeño incluso para
satisfacer las necesidades de una familia.

Han pasado seis meses desde que el general Raúl Castro autorizó una
modesta apertura económica. Para el 8 de marzo se habían concedido más
de 171 mil licencias comerciales, según la prensa estatal.

Algunos de los cubanos que instalaron pequeñas empresas han tenido
éxito. Otros dicen que las cosas son más duras de lo que habían
previsto. Varios no sobrevivieron y debieron cerrar sus negocios.

La agencia AP también menciona el caso de Javier Acosta, quien lucha por
conseguir clientes en un restaurante caro de La Habana, y el de Yusdany
Simpson, joven madre soltera que consigue un modesto ingreso vendiendo
café y sándwiches en el frente de su casa.

También está Danilo Pérez, un contador de 21 años que consiguió una
licencia para vender DVD pirateados y tuvo que renunciar a ese negocio
porque las autoridades comunistas cuadruplicaron los impuestos que debía
pagar.

"Los cubanos son gente emprendedora, y si se les permite trabajar y
ganar algún dinero, lo harán", comentó Lorenzo Pérez, ex economista del
Fondo Monetario Internacional y miembro de la Asociación de Estudios de
la Economía Cubana, un centro de investigaciones no partidista de
Washington.

Pero acotó que las iniciativas de los pequeños empresarios enfrentan
duros desafíos en un país donde poca gente tiene visión comercial, es
difícil encontrar materiales y mercancías, los impuestos pueden ser
exorbitantes y todavía hay regulaciones restrictivas.

"En todo el mundo, el porcentaje de pequeños comerciantes que salen
adelante es muy pequeño, incluso en Estados Unidos", afirmó Pérez. "En
Cuba, las dificultades son enormes, porque el ambiente no es propicio
para los negocios... Pero eso no significa que uno no puede hacerlo".

Han aparecido decenas de restaurantes, algunos extremadamente elegantes
para una isla de 11 millones de habitantes en la que cuesta trabajo
encontrar cosas básicas como mesas y sillas que hagan juego.

Quienes han solicitado licencias dicen que el proceso es rápido y
sencillo. Los temores de que apareciesen inspectores gubernamentales
para cobrar sobornos resultaron infundados, al menos hasta ahora,
resalta la nota de Haven.

Los pequeños empresarios tropezaron con bastantes obstáculos. Pérez, el
vendedor de DVD, tiró la toalla hace dos semanas. Dijo que cuando obtuvo
su licencia en diciembre, las autoridades comunistas le informaron que
tendría que pagar 2,50 dólares al mes para operar su negocio callejero.
Pero cuando volvió en marzo, le dijeron que la tarifa había subido y era
ahora de 10,50 dólares mensuales. Además, debía pagar un mes por adelantado.

"Ese día en esa oficina aumentaron así varias licencias y había gente
protestando y otros hasta lloraban porque no tenían con qué pagar lo que
les estaban pidiendo", declaró Pérez, quien no tiene trabajo y sale
adelante con la ayuda de sus padres.

Javier Acosta, propietario de un nuevo restaurante en el residencial
barrio de Playa, dijo que en el primer mes no hizo lo suficiente como
para cubrir los 458 dólares de impuestos, por lo que tuvo que acudir a
sus ahorros para pagarle al gobierno y a sus empleados. Al mes siguiente
Acosta cubrió los gastos con lo justo y ahora espera que la tendencia se
mantenga. "Hay días que no ha venido nadie, de verdad, nadie", expresó
Acosta. "A veces una mesa, dos mesas. Pero yo sé lo que es eso, la mejor
promoción es de boca a boca".

A Simpson, la madre soltera, le fue mejor, aunque con metas mucho más
modestas. Antes de abrir su kiosco en el barrio Vedado, no tenía trabajo
y dependía de las remesas que le enviaban desde el exterior para criar a
su hijo de dos años. Ahora gana unos 25 dólares al mes -poco más que el
salario mensual promedio en Cuba- vendiendo café, gaseosas y sándwiches
de mayonesa por centavos. "Esto no es para hacerse rico, pero sacas para
el diario", manifestó a AP.

En la pizzería de Hidalgo, las tensiones derivadas de operar un negocio
son evidentes. Hidalgo invirtió más de mil dólares en la pizzería, la
mayor parte un regalo de un primo que vive en Estados Unidos.

Ahora que abrió el negocio, se pasa horas de pie junto al horno todos
los días, y más horas cargando bolsas de harina y cajas de tomate en su
bicicleta. Consigue todos los ingredientes que necesita en comercios
oficiales, lo que indica, según dice, que el gobierno está cumpliendo su
promesa de mejorar el acceso a las mercancías.

Hidalgo dice que no tiene tiempo para disfrutar de su éxito porque se
duerme antes de apoyar la cabeza en la almohada al final de sus
agotadoras jornadas. Indicó que el peor momento fue cuando apareció un
inspector de viviendas que lo quería multar porque no tenía un permiso
para convertir la entrada de su departamento en una pizzería.

Al principio dio la impresión de que tendría que pagar el equivalente a
unos 75 dólares, pero al final le dijeron que se le perdonaría la multa
si conseguía un arquitecto que hiciese planos de trabajo, algo que le
costará cuatro dólares. Hidalgo señaló que ningún inspector ha revisado
sus cuentas ni exigido copias de recibos, en contraste con lo sucedido
cuando abrió otra pizzería con un primo en los años 90. En esa ocasión,
eran visitados todas las semanas por inspectores, que lo hicieron cerrar
el negocio al descubrir que compraban ingredientes en el mercado negro.

Esta vez, Hidalgo pensaba tomarse una licencia en su trabajo en una
panadería del gobierno, en el que ganaba 11 dólares al mes, pero pronto
se dio cuenta que lo que quería hacer era manejar su propio negocio y
renunció a su empleo.

Hidalgo cobra el equivalente a 50 centavos de dólar por una pizza básica
pequeña de tomate y queso. Una grande con ingredientes adicionales
cuesta tres dólares, una fortuna en una isla donde el salario promedio
es de 20 dólares al mes.

Algunos economistas cubanos, reporta AP, dicen que los cambios que ha
habido podrían fracasar en parte porque los isleños no tienen suficiente
dinero para mantener los nuevos comercios. Muchos, no obstante, reciben
dinero del exterior y casi todos tienen algún negocito: o se roban
artículos en sus sitios de trabajo o realizan algún oficio o labor por
su cuenta.

Cuando se le pregunta de dónde sacan el dinero sus clientes, Hidalgo
sonríe. "Hay gente que vive de su salario y de la pensión, pero siempre
hay dinero que entra por otra vía", expresó, mientras sacaba una pizza
del horno y se secaba el sudor de la frente. "Si fuera por salario, la
gente estuviera en taparrabo en la calle".

Hidalgo y su novia dicen que hace un año deseaban emigrar, pero que el
negocio les hizo cambiar su perspectiva del país.

"Nos arriesgamos, confiamos en el país, en los cambios que va a haber",
declaró De la Noval al periodista de Prensa Asociada.

http://www.martinoticias.com/noticias/Aventuras-y-desventuras-de-la-incipiente-empresa-privada-en-Cuba-119563884.html

Sunday, April 10, 2011

Some finding success in new free-market Cuba

Posted on Sun, Apr. 10, 2011

Some finding success in new free-market Cuba
BY PAUL HAVEN
Associated Press

HAVANA — There was no colorful bunting to mark the grand opening, and no
way to advertise in the local press. There was not even money to hand
out fliers in this decaying Havana neighborhood of potholed streets and
crumbling one-story homes.

So when the freshly painted front window of the tiny pizzeria swung open
on the most important afternoon in Julio Cesar Hidalgo's life, nobody
noticed at first.

Hidalgo and his girlfriend, Gisselle de la Noval, waited for half an
hour, then another, and another. Finally, 92-year-old Estrella Soto
shuffled up to the takeout counter and ordered a medium pizza with onion.

"I love it," she declared, and Hidalgo and de la Noval have barely sat
down since.

They sold seven more pizzas in the next 15 minutes, and a total of 30 on
their March 8 opening day. The following Saturday they had their best
afternoon yet, churning out 60 pies from a used gas oven that looks too
narrow even for a small family's needs.

It has been six months since President Raul Castro opened this tightly
controlled communist country to a smattering of free-market capitalism,
in the most significant change to its economy in decades.

By March 8, entrepreneurs had taken out more than 171,000 business
licenses, according to state-run media, more than two-thirds of the
250,000 goal for all of 2011.

As Cuba's new business class journeys cautiously forth, some are
enjoying the first fruits of success. Others say the terrain has been
rockier than anticipated. Some have already closed the door on their
entrepreneurial dreams.

The Associated Press began following the fortunes of a group of would-be
small business owners in December. Four months later, their experiences
seem to reflect the sweep of Cuba's grand experiment, as well as the
sometimes cruel vicissitudes of the free market.

There is Javier Acosta, who is struggling to get customers into his
upscale Havana restaurant. And Yusdany Simpson, a young single mother
making a modest income selling coffee and sandwiches from her front
yard, a humble venture that resembles a child's lemonade stand.

Then there is Danilo Perez, a 21-year-old bookkeeper who got a license
to sell pirated DVDs, only to give up bitterly after authorities
suddenly quadrupled his taxes.

"Cubans are entrepreneurial people and to the extent they are allowed to
work and make some money, they will," said Lorenzo Perez, a former IMF
economist and member of the Association of the Study of the Cuban
Economy, a nonpartisan Washington, D.C.-based think tank.

But he added the new enterprises face stiff challenges in a country
where few have business acumen, raw materials are hard to find, tax
rates can be exorbitant and myriad government regulations still restrict
basic activities.

http://www.kansas.com/2011/04/10/1801655/some-finding-success-in-new-free.html

Cuba charter flights from D/FW begin in August

Cuba charter flights from D/FW begin in August
April 07, 2011

Weekly charter flights to Cuba will begin on August 27 out of
Dallas/Fort Worth Airport now that the airport is on the government's
list of approved airports to offer charter service to the island nation.

Airport staff told board members at the its monthly meeting on Thursday
that Miami-based ABC Charters will operate its service out of D/FW.
Charter operators are permitted to sell seats only to those eligible to
travel to Cuba under government regulations which includes
Cuban-Americans and their families, educators and religious groups.

In February, the airport's passenger traffic was up 0.9 percent with 3.8
million passengers. The airport would have seen a bigger improvement if
there hadn't been the large snow and ice storm in the first week of the
month, said chief financial officer Chris Poinsatte. International
travel was up 2.7 percent for the month with much of the increase coming
from travel to Europe since British Airways now uses a Boeing 747 on its
London-D/FW route.

Poinsatte told board members that passenger estimates for March should
be up 1.2 percent.

The board also approved $164.8 million ten-year contract with Bombardier
Transportation Holdings for maintenance on its Skylink people mover system.

During the meeting, the board also remembered airport executive Bill
Frainey who died unexpectedly last month while on a business trip to
Australia to promote the airport's new routes to Sydney that will be
launched by Qantas Airways in May.

-Andrea Ahles

http://blogs.star-telegram.com/sky_talk/2011/04/cuba-charter-flights-from-dfw-begin-in-august.html

Cuentapropistas enfrentan el reto de la pequeña empresa

Publicado el sábado, 04.09.11

Cuentapropistas enfrentan el reto de la pequeña empresa
Paul Haven
AP

La Habana -- No hubo una pomposa ceremonia de inauguración ni publicidad
en la prensa. No tenían dinero ni para distribuir algunos volantes en
este barrio habanero de calles llenas de huecos y viviendas que se
vienen abajo.

Por ello, cuando se abrió la ventana recién pintada de la diminuta
pizzería en el día más importante de la vida de Julio César Hidalgo, al
principio nadie se dio por enterado.

Hidalgo y su novia Gisselle de la Noval esperaron media hora, luego otra
media hora. Finalmente, una mujer de 92 años, Estrella Soto, se acercó
al mostrador y pidió una pizza mediana con cebolla.

"Me encantó", declaró la anciana. Hidalgo y De la Noval casi no tuvieron
tiempo de sentarse a descansar desde entonces.

Vendieron otras siete pizzas en la media hora siguiente, y 30 en total
en el día inaugural, el 8 de marzo. El sábado siguiente tuvieron su
mejor jornada de ventas, 60 pizzas cocinadas en un horno de gas que
parece demasiado pequeño incluso para satisfacer las necesidades de una
familia.

Han pasado seis meses desde que el gobernante Raúl Castro autorizó una
modesta apertura económica en este país comunista, en la reforma más
importante en décadas.

Para el 8 de marzo se habían concedido más de 171,000 licencias
comerciales, según la prensa estatal, más de dos tercios de las 250,000
que se avizoraron para el 2011.

Algunos de los cubanos que instalaron pequeñas empresas han tenido
éxito. Otros dicen que las cosas son más duras de lo que habían
previsto. Varios no sobrevivieron y debieron cerrar sus negocios.

La AP comenzó a seguir en diciembre las fortunas de un grupo de personas
que instalaron comercios en diciembre. Cuatro meses después, sus
experiencias reflejan el alcance del gran experimento en que se embarcó
Cuba, así como algunas de las vicisitudes crueles del mercado libre.

Tome el caso de Javier Acosta, quien lucha por conseguir clientes en un
restaurante caro de La Habana. O el de Yusdany Simpson, joven madre
soltera que consigue un modesto ingreso vendiendo café y sándwiches en
el frente de su casa, una iniciativa humilde que trae a la mente a los
niños que venden limonada en su jardín.

También está Danilo Pérez, un contador de 21 años que consiguió una
licencia para vender DVD pirateados y tuvo que renunciar a ese negocio
porque las autoridades cuadruplicaron los impuestos que debía pagar.

"Los cubanos son gente emprendedora, y si se les permite trabajar y
ganar algún dinero, lo harán", comentó Lorenzo Pérez, ex economista del
Fondo Monetario Internacional y miembro de la Asociación de Estudios de
la Economía Cubana, un centro de investigaciones no partidista de
Washington.

Pero acotó que las iniciativas de los pequeños empresarios enfrentan
duros desafíos en un país donde poca gente tiene visión comercial, es
difícil encontrar materiales y mercancías, los impuestos pueden ser
exorbitantes y todavía hay varias regulaciones restrictivas.

"En todo el mundo, el porcentaje de pequeños comerciantes que salen
adelante es muy pequeño, incluso en Estados Unidos", afirmó Pérez. "En
Cuba, las dificultades son enormes, porque el ambiente no es propicio
para los negocios… Pero eso no significa que uno no puede hacerlo".

Han aparecido decenas de restaurantes, algunos extremadamente elegantes
para una isla de 11 millones de habitantes en la que cuesta trabajo
encontrar cosas básicas como mesas y sillas que hagan juego.

Quienes han solicitado licencias dicen que el proceso es rápido y
sencillo. Los temores de que apareciesen inspectores gubernamentales
ansiosos por cobrar sobornos para permitir el funcionamiento de un
negocio resultaron infundados, al menos hasta ahora.

El gobierno, por su parte, dejó en suspenso sus planes de despedir a
500,000 empleados estatales, reconociendo que era una medida muy
compleja, que tenía que ser manejada con mucho cuidado. Es previsible
que se hagan anuncios al respecto en el Congreso del Partido Comunista
que comienza el 16 de abril.

Los pequeños empresarios tropezaron con bastantes obstáculos.

Pérez, el vendedor de DVD, tiró la toalla hace dos semanas. Dijo que
cuando obtuvo su licencia en diciembre, las autoridades le informaron
que tendría que pagar $2.50 el mes para operar su negocio callejero.
Pero cuando volvió en marzo, le dijeron que la tarifa había subido y era
ahora de $10.50 mensuales. Además, debía pagar un mes por adelantado.

"Ese día en esa oficina aumentaron así varias licencias y había gente
protestando y otros hasta lloraban porque no tenían con qué pagar lo que
les estaban pidiendo", declaró Pérez, quien no tiene trabajo y sale
adelante con la ayuda de sus padres.

Javier Acosta, propietario de un nuevo restaurante en el residencial
barrio de Playa, dijo que en el primer mes no hizo lo suficiente como
para cubrir los 458 dólares de impuestos, por lo que tuvo que acudir a
sus ahorros para pagarle al gobierno y a sus empleados. Al mes siguiente
Acosta cubrió los gastos con lo justo y ahora espera que la tendencia se
mantenga.

"Hay días que no ha venido nadie, de verdad, nadie", expresó Acosta. "A
veces una mesa, dos mesas. Pero yo sé lo que es eso, la mejor promoción
es de boca a boca".

A Simpson, la madre soltera, le fue mejor, aunque con metas mucho más
modestas. Antes de abrir su kiosco en el barrio Vedado, no tenía trabajo
y dependía de las remesas que le enviaban desde el exterior para criar a
su hijo de dos años. Ahora gana unos $25 al mes -poco más que el salario
mensual promedio en Cuba- vendiendo café, gaseosas y sándwiches de
mayonesa por centavos.

"Esto no es para hacerse rico, pero sacas para el diario", manifestó.

En la pizzería de Hidalgo, las tensiones derivadas de operar un negocio
son evidentes. Hidalgo invirtió más de $1,000 en la pizzería, la mayor
parte un regalo de un primo que vive en Estados Unidos.

Ahora que abrió el negocio, se pasa horas de pie junto al horno todos
los días, y más horas cargando bolsas de harina y cajas de tomate en su
bicicleta. Consigue todos los ingredientes que necesita en comercios
oficiales, lo que indica, según dice, que el gobierno está cumpliendo su
promesa de mejorar el acceso a las mercancías.

Hidalgo dice que no tiene tiempo para disfrutar de su éxito porque se
duerme antes de apoyar la cabeza en la almohada al final de sus
agotadoras jornadas.

Indicó que el peor momento fue cuando apareció un inspector de viviendas
que lo quería multar porque no tenía un permiso para convertir la
entrada de su departamento en una pizzería.

Al principio dio la impresión de que tendría que pagar el equivalente a
unos $75, pero al final le dijeron que se le perdonaría la multa si
conseguía un arquitecto que hiciese planos de trabajo, algo que le
costará cuatro dólares.

Hidalgo señaló que ningún inspector ha revisado sus cuentas ni exigido
copias de recibos, en contraste con lo sucedido cuando abrió otra
pizzería con un primo en los años 90. En esa ocasión, eran visitados
todas las semanas por inspectores, que lo hicieron cerrar el negocio al
descubrir que compraban ingredientes en el mercado negro.

Esta vez, Hidalgo pensaba tomarse una licencia en su trabajo en una
panadería del gobierno, en el que ganaba $11 al mes, pero pronto se dio
cuenta que lo que quería hacer era manejar su propio negocio y renunció
a su empleo.

Dice que todavía hay días malos, especialmente a fin de mes, cuando la
gente se queda sin dinero, pero cuenta que vende un promedio de 20
pizzas cada jornada. En una buena tarde, puede sacar más que lo que
ganaba en todo un mes en su viejo trabajo, aunque debe compartir las
ganancias con De la Noval y con una tía que es la dueña de la casa.

Hidalgo cobra el equivalente a 50 centavos de dólar por una pizza básica
pequeña de tomate y queso. Una grande con ingredientes adicionales
cuesta $3, una fortuna en una isla donde el salario promedio es de $20
al mes.

Algunos economistas cubanos dicen que los cambios que ha habido podrían
fracasar en parte porque los isleños no tienen suficiente dinero para
mantener los nuevos comercios. Muchos, no obstante, reciben dinero del
exterior y casi todos tienen algún negocito: o se roban artículos en sus
sitios de trabajo o realizan algún oficio o labor por su cuenta.

Cuando se le pregunta de dónde sacan el dinero sus clientes, Hidalgo sonríe.

"Hay gente que vive de su salario y de la pensión, pero siempre hay
dinero que entra por otra vía", expresó, mientras sacaba una pizza del
horno y se secaba el sudor de la frente. "Si fuera por salario, la gente
estuviera en taparrabo en la calle".

Hidalgo y su novia dicen que el negocio les hizo cambiar su perspectiva
del país.

Hace un año, los dos deseaban emigrar. Ella quería casarse con un
cubano-estadounidense y él vivir en Atlanta con un primo con el que una
vez fue socio en un negocio.

"Nos arriesgamos, confiamos en el país, en los cambios que va a haber",
declaró De la Noval.

http://www.elnuevoherald.com/2011/04/09/v-fullstory/919413/cuentapropistas-enfrentan-el-reto.html

Saturday, April 09, 2011

New entrepreneurs in Cuba get mixed results

Posted on Saturday, 04.09.11

New entrepreneurs in Cuba get mixed results
By PAUL HAVEN
Associated Press

HAVANA -- There was no colorful bunting to mark the grand opening, and
no way to advertise in the local press. There was not even money to hand
out fliers in this decaying Havana neighborhood of potholed streets and
crumbling one-story homes.

So when the freshly painted front window of the tiny pizzeria swung open
on the most important afternoon in Julio Cesar Hidalgo's life, nobody
noticed at first.

Hidalgo and his girlfriend Gisselle de la Noval waited for half an hour,
then another, and another. Finally, 92-year-old Estrella Soto shuffled
up to the takeout counter and ordered a medium pizza with onion toppings.

"I love it," she declared, and Hidalgo and de la Noval have barely sat
down since.

They sold seven more pizzas in the next 15 minutes, and a total of 30 on
their March 8 opening day. The following Saturday they had their best
afternoon yet, churning out 60 pies from a used gas oven that looks too
narrow even for a small family's needs.

It has been six months since President Raul Castro opened the most
significant change to its economy in decades.

By March 8, according to state-run media, more than two-thirds of the
250,000 goal for all of 2011.

As Cuba's new business class journeys cautiously forth, some are
enjoying the first fruits of success. Others say the terrain has been
rockier than anticipated. Some have already closed the door on their
entrepreneurial dreams.

The Associated Press began following the fortunes of a group of would-be
small business owners in December. Four months later, their experiences
seem to reflect the sweep of Cuba's grand fiscal experiment, as well as
the sometimes cruel vicissitudes of the free market.

There is Javier Acosta, who is struggling to get customers into his
upscale Havana restaurant. And Yusdany Simpson, a young single mother
making a modest income selling coffee and sandwiches from her front
yard, a humble venture that resembles a child's lemonade stand.

Then there is Danilo Perez, a 21-year-old bookkeeper who got a license
to sell pirated DVDs, only to give up bitterly after authorities
suddenly quadrupled his taxes.

"Cubans are entrepreneurial people and to the extent they are allowed to
work and make some money, they will," said Lorenzo Perez, a former IMF
economist and member of the Association of the Study of the Cuban
Economy, a nonpartisan Washington, D.C.-based think tank.

But he added the new enterprises face stiff challenges in a country
where few have business acumen, raw materials are hard to find, tax
rates can be exorbitant and myriad government regulations still restrict
basic activities.

"All over the world, the percentage of small businesses that succeed is
very small, even in the United States," Perez said. "In Cuba, the
difficulties are enormous, because the environment is not very conducive
yet to business ... but that doesn't mean it can't be done."

Dozens of restaurants have opened, some of them remarkably chic for an
island of 11 million people where it can be hard to find such basics as
matching tables and chairs, and an explosion of private apartments have
been put on the rental market.

Those who have sought out licenses say the process is fast and
straightforward. Fears that government inspectors - some looking for
kickbacks - would undo the free market drive have not materialized,
perhaps because there are not yet enough to check in regularly on the
unexpectedly large number of new businesses.

Meanwhile, the government has pushed back indefinitely plans to lay off
500,000 state workers, acknowledging the move was extremely difficult
and had to be handled with the utmost delicacy. More details are likely
to be announced at a key Communist Party Congress slated to begin April 16.

But it has not all been smooth sailing for the entrepreneurs.

Perez, the DVD seller, threw in the towel two weeks ago. He said when he
went to get a license in December, officials told him he needed to pay
$2.50 a month to operate a streetside kiosk. But when he went back in
March, they told him the rates had gone up to $10.50 a month, with an
extra month's taxes in advance.

"There were many people protesting - some even crying - because they
didn't have the money to pay," said Perez, who is unemployed and getting
help from his parents to make ends meet.

Javier Acosta, the owner of a new restaurant in the Playa neighborhood,
said he did not make enough in his first month to even cover the monthly
tax of $458, and so had to dip into his savings to pay the government
and his employees. The next month Acosta did cover his costs, barely,
and he is hoping nervously the trend continues.

"There are days when nobody has come, absolutely nobody," Acosta said.
"Sometimes I've had one table, or two, but I know how this works. ...
One must go slowly, little by little, and build a reputation through
word of mouth."

Simpson, the single mother, has had more success, albeit with far more
modest goals. Before she opened her kiosk in Havana's Vedado
neighborhood, she was unemployed and dependent on remittances sent from
abroad to raise her 2-year-old son. Now, she makes about $25 a month
selling coffee, soft drinks and mayonnaise sandwiches for pennies
apiece, a little more than the average Cuban monthly salary.

"This isn't going to make me rich, but I make enough to get by," she said.

Back at Hidalgo's pizza parlor, the strains of business ownership were
evident. Hidalgo has spent more than $1,000 to get the pizzeria off the
ground, much of it a gift from a cousin in the United States.

Now that it is open, he spends hours standing up each day next to the
hot oven, and hours more each week lugging sacks of flour and large cans
of tomato sauce back on his bicycle. He has been able to find all the
ingredients he needs in official shops, a sign, he says, that the
government is making good on promises to increase access to raw materials.

Hidalgo said he has had no time to contemplate success because he falls
asleep at the end of each long day before his head hits the pillow.

He said his lowest moment came when a housing inspector turned up to
fine him because he did not have a permit for carving out the pizzeria
at the front of his house.

At first, it looked like he would have to pay the equivalent of $75, but
in the end he was told the fine would be forgiven if he got an architect
to retroactively draw up plans for the building work - something that
will cost him just $4.

Hidalgo said no inspectors have been by to check his books or demand
copies of his receipts, a major change from his experience opening
another pizzeria with his cousin in the 1990s. Then, inspectors paid
them weekly visits, and drove the venture out of business when they
discovered the pair were buying ingredients on the black market.

This time around, Hidalgo had planned to take a leave of absence from
his $11-a-month job at a state-owned bakery, but he quickly realized his
heart was in his new venture and quit outright.

He said there are still slow days, particularly at the end of the month
when many people run short of cash, but he reckoned he averages selling
20 pies a day. On a good afternoon, he can easily make more than in an
entire month at his old job, though profits are split with de la Noval
and Hidalgo's aunt, the owner of the house.

Hidalgo charges from 50 cents for a small cheese pizza to $3 for a
family-size pie piled high with toppings, a small fortune on an island
where the average salary is just $20 a month.

Some Cuban economists have warned that the fiscal changes might not work
in part because islanders won't have enough spending money to support
the new ventures. But many Cubans receive money from abroad, and almost
everyone makes cash on the side, either stealing items from their
government workplace or doing odd jobs.

When asked where his clients get the cash for his pizzas, Hidalgo smiled.

"There are people who live off their salary or pension, but there's
always money that comes in in other ways," he said, pulling another pie
out of the oven and wiping the sweat from his brow. "If it were only for
the salaries, people would be living on the street in loincloths."

Hidalgo and his girlfriend say the business has changed their outlook on
the country.

A year ago, both were looking to emigrate: her through a quickie
marriage to a Cuban-American, him to live in Atlanta with the cousin who
was once his business partner.

"We took a risk. We believed in the country and the changes they are
making," said de la Noval. "We are hoping that things are only going to
get better."

Associated Press writers Anne-Marie Garcia and Andrea Rodriguez
contributed to this report.

http://www.miamiherald.com/2011/04/09/v-fullstory/2159073/new-entrepreneurs-in-cuba-get.html

Surge la pequeña empresa en Cuba, con resultados mixtos

Surge la pequeña empresa en Cuba, con resultados mixtos
9 de Abril de 2011 • 10:10

No hubo una pomposa ceremonia de inauguración ni publicidad en la
prensa. No tenían dinero ni para distribuir algunos volantes en este
barrio habanero de calles llenas de huecos y viviendas que se vienen abajo.

Por ello, cuando se abrió la ventana recién pintada de la diminuta
pizzería en el día más importante de la vida de Julio César Hidalgo, al
principio nadie se dio por enterado.

Hidalgo y su novia Gisselle de la Noval esperaron media hora, luego otra
media hora. Finalmente, una mujer de 92 años, Estrella Soto, se acercó
al mostrador y pidió una pizza mediana con cebolla.

"Me encantó", declaró la anciana. Hidalgo y De la Noval casi no tuvieron
tiempo de sentarse a descansar desde entonces.

Vendieron otras siete pizzas en la media hora siguiente, y 30 en total
en el día inaugural, el 8 de marzo. El sábado siguiente tuvieron su
mejor jornada de ventas, 60 pizzas cocinadas en un horno de gas que
parece demasiado pequeño incluso para satisfacer las necesidades de una
familia.

Han pasado seis meses desde que el presidente Raúl Castro autorizó una
modesta apertura económica en este país comunista, en la reforma más
importante en décadas.

Para el 8 de marzo se habían concedido más de 171.000 licencias
comerciales, según la prensa estatal, más de dos tercios de las 250.000
que se avizoraron para el 2011.

Algunos de los cubanos que instalaron pequeñas empresas han tenido
éxito. Otros dicen que las cosas son más duras de lo que habían
previsto. Varios no sobrevivieron y debieron cerrar sus negocios.

La AP comenzó a seguir en diciembre las fortunas de un grupo de personas
que instalaron comercios en diciembre. Cuatro meses después, sus
experiencias reflejan el alcance del gran experimento en que se embarcó
Cuba, así como algunas de las vicisitudes crueles del mercado libre.

Tome el caso de Javier Acosta, quien lucha por conseguir clientes en un
restaurante caro de La Habana. O el de Yusdany Simpson, joven madre
soltera que consigue un modesto ingreso vendiendo café y sándwiches en
el frente de su casa, una iniciativa humilde que trae a la mente a los
niños que venden limonada en su jardín.

También está Danilo Pérez, un contador de 21 años que consiguió una
licencia para vender DVD pirateados y tuvo que renunciar a ese negocio
porque las autoridades cuadruplicaron los impuestos que debía pagar.

"Los cubanos son gente emprendedora, y si se les permite trabajar y
ganar algún dinero, lo harán", comentó Lorenzo Pérez, ex economista del
Fondo Monetario Internacional y miembro de la Asociación de Estudios de
la Economía Cubana, un centro de investigaciones no partidista de
Washington.

Pero acotó que las iniciativas de los pequeños empresarios enfrentan
duros desafíos en un país donde poca gente tiene visión comercial, es
difícil encontrar materiales y mercancías, los impuestos pueden ser
exorbitantes y todavía hay varias regulaciones restrictivas.

"En todo el mundo, el porcentaje de pequeños comerciantes que salen
adelante es muy pequeño, incluso en Estados Unidos", afirmó Pérez. "En
Cuba, las dificultades son enormes, porque el ambiente no es propicio
para los negocios... Pero eso no significa que uno no puede hacerlo".

Han aparecido decenas de restaurantes, algunos extremadamente elegantes
para una isla de 11 millones de habitantes en la que cuesta trabajo
encontrar cosas básicas como mesas y sillas que hagan juego.

Quienes han solicitado licencias dicen que el proceso es rápido y
sencillo. Los temores de que apareciesen inspectores gubernamentales
ansiosos por cobrar sobornos para permitir el funcionamiento de un
negocio resultaron infundados, al menos hasta ahora.

El gobierno, por su parte, dejó en suspenso sus planes de despedir a
500.000 empleados estatales, reconociendo que era una medida muy
compleja, que tenía que ser manejada con mucho cuidado. Es previsible
que se hagan anuncios al respecto en el Congreso del Partido Comunista
que comienza el 16 de abril.

Los pequeños empresarios tropezaron con bastantes obstáculos.

Pérez, el vendedor de DVD, tiró la toalla hace dos semanas. Dijo que
cuando obtuvo su licencia en diciembre, las autoridades le informaron
que tendría que pagar 2,50 dólares el mes para operar su negocio
callejero. Pero cuando volvió en marzo, le dijeron que la tarifa había
subido y era ahora de 10,50 dólares mensuales. Además, debía pagar un
mes por adelantado.

"Ese día en esa oficina aumentaron así varias licencias y había gente
protestando y otros hasta lloraban porque no tenían con qué pagar lo que
les estaban pidiendo", declaró Pérez, quien no tiene trabajo y sale
adelante con la ayuda de sus padres.

Javier Acosta, propietario de un nuevo restaurante en el residencial
barrio de Playa, dijo que en el primer mes no hizo lo suficiente como
para cubrir los 458 dólares de impuestos, por lo que tuvo que acudir a
sus ahorros para pagarle al gobierno y a sus empleados. Al mes siguiente
Acosta cubrió los gastos con lo justo y ahora espera que la tendencia se
mantenga.

"Hay días que no ha venido nadie, de verdad, nadie", expresó Acosta. "A
veces una mesa, dos mesas. Pero yo sé lo que es eso, la mejor promoción
es de boca a boca".

A Simpson, la madre soltera, le fue mejor, aunque con metas mucho más
modestas. Antes de abrir su kiosco en el barrio Vedado, no tenía trabajo
y dependía de las remesas que le enviaban desde el exterior para criar a
su hijo de dos años. Ahora gana unos 25 dólares al mes _poco más que el
salario mensual promedio en Cuba_ vendiendo café, gaseosas y sándwiches
de mayonesa por centavos.

"Esto no es para hacerse rico, pero sacas para el diario", manifestó.

En la pizzería de Hidalgo, las tensiones derivadas de operar un negocio
son evidentes. Hidalgo invirtió más de 1.000 dólares en la pizzería, la
mayor parte un regalo de un primo que vive en Estados Unidos.

Ahora que abrió el negocio, se pasa horas de pie junto al horno todos
los días, y más horas cargando bolsas de harina y cajas de tomate en su
bicicleta. Consigue todos los ingredientes que necesita en comercios
oficiales, lo que indica, según dice, que el gobierno está cumpliendo su
promesa de mejorar el acceso a las mercancías.

Hidalgo dice que no tiene tiempo para disfrutar de su éxito porque se
duerme antes de apoyar la cabeza en la almohada al final de sus
agotadoras jornadas.

Indicó que el peor momento fue cuando apareció un inspector de viviendas
que lo quería multar porque no tenía un permiso para convertir la
entrada de su departamento en una pizzería.

Al principio dio la impresión de que tendría que pagar el equivalente a
unos 75 dólares, pero al final le dijeron que se le perdonaría la multa
si conseguía un arquitecto que hiciese planos de trabajo, algo que le
costará cuatro dólares.

Hidalgo señaló que ningún inspector ha revisado sus cuentas ni exigido
copias de recibos, en contraste con lo sucedido cuando abrió otra
pizzería con un primo en los años 90. En esa ocasión, eran visitados
todas las semanas por inspectores, que lo hicieron cerrar el negocio al
descubrir que compraban ingredientes en el mercado negro.

Esta vez, Hidalgo pensaba tomarse una licencia en su trabajo en una
panadería del gobierno, en el que ganaba 11 dólares al mes, pero pronto
se dio cuenta que lo que quería hacer era manejar su propio negocio y
renunció a su empleo.

Dice que todavía hay días malos, especialmente a fin de mes, cuando la
gente se queda sin dinero, pero cuenta que vende un promedio de 20
pizzas cada jornada. En una buena tarde, puede sacar más que lo que
ganaba en todo un mes en su viejo trabajo, aunque debe compartir las
ganancias con De la Noval y con una tía que es la dueña de la casa.

Hidalgo cobra el equivalente a 50 centavos de dólar por una pizza básica
pequeña de tomate y queso. Una grande con ingredientes adicionales
cuesta tres dólares, una fortuna en una isla donde el salario promedio
es de 20 dólares al mes.

Algunos economistas cubanos dicen que los cambios que ha habido podrían
fracasar en parte porque los isleños no tienen suficiente dinero para
mantener los nuevos comercios. Muchos, no obstante, reciben dinero del
exterior y casi todos tienen algún negocito: o se roban artículos en sus
sitios de trabajo o realizan algún oficio o labor por su cuenta.

Cuando se le pregunta de dónde sacan el dinero sus clientes, Hidalgo sonríe.

"Hay gente que vive de su salario y de la pensión, pero siempre hay
dinero que entra por otra vía", expresó, mientras sacaba una pizza del
horno y se secaba el sudor de la frente. "Si fuera por salario, la gente
estuviera en taparrabo en la calle".

Hidalgo y su novia dicen que el negocio les hizo cambiar su perspectiva
del país.

Hace un año, los dos deseaban emigrar. Ella quería casarse con un
cubano-estadounidense y él vivir en Atlanta con un primo con el que una
vez fue socio en un negocio.

"Nos arriesgamos, confiamos en el país, en los cambios que va a haber",
declaró De la Noval.

Las reporteras de AP Anne-Marie García y Andrea Rodríguez colaboraron en
este despacho.

http://noticias.terra.com/noticias/surge_la_pequena_empresa_en_cuba_con_resultados_mixtos/act2791923

Want to fly to Cuba? IAH may be able to help

Want to fly to Cuba? IAH may be able to help
By RONNIE CROCKER
HOUSTON CHRONICLE
April 8, 2011, 10:24PM

Houston Airport System officials are evaluating the market potential for
charter flights to Cuba after Bush Intercontinental Airport was named
one of 10 U.S. airports that can begin offering such flights in limited
situations.

"We're going to do everything we can to position Houston as a gateway to
Cuba," said Genaro Peña, air service development director for the
airport system.

Peña said the system has been in "very preliminary" discussions with
several, mostly Florida-based operators already authorized for such
flights. He said no individuals or groups have inquired about arranging
trips yet.

The charter-only flights would be limited to family visits and trips for
authorized groups in a small number of specific areas, including
agriculture, medicine, education and religious activity.

"The door is open maybe half an inch, maybe an inch," Peña said. "It's
very limited."

Still, he called it "a real exciting opportunity for us."

Until recently, only three domestic airports were authorized to offer
charter service to the island country, the subject of a U.S. embargo
that has been in place for half a century.

The Obama administration, while maintaining the embargo, has ordered the
easing of some prohibitions on Cuban travel and other interactions. On
March 24, the Department of Homeland Security, U.S. Customs and Border
Protection expanded to 13 the airports that can offer charter service.

Bush Intercontinental and Dallas-Fort Worth International were the only
Texas airports on the list.

Also included were airports in Atlanta, Baltimore, New Orleans, Chicago,
Pittsburgh, Tampa, Fla., Fort Lauderdale, Fla., and San Juan, Puerto Rico.

Previously, flights could be arranged only from Miami International, Los
Angeles International and New York's John F. Kennedy International airports.

Peña said Houston is in a position to benefit from increased Cuba travel
because of its airport capacity and experience in Spanish-speaking
countries. Plus, he said, there is likely customer demand from groups
involved in Texas agriculture and the universities and the medical
industry prominent in the Houston area.

Peña said the potential could be even bigger if the U.S. were to end the
embargo altogether.

"We want to make sure if that happens that Houston is a gateway to that
part of the Caribbean," he said.

ronnie.crocker@chron.com

http://www.chron.com/disp/story.mpl/headline/biz/7514072.html

Casi 300 mil personas ejercen el trabajo privado

Reformas

Casi 300 mil personas ejercen el trabajo privado
Agencias
La Habana 09-04-2011 - 10:25 am.

El gobierno no descarta ampliar la lista de actividades autorizadas.

Algo más de 295.000 personas ejercen actualmente el trabajo privado, lo
que representa apenas un seis por ciento de la población ocupada del
país, según informaron a EFE fuentes oficiales.

El Gobierno emitió hasta finales de marzo 180.000 nuevas licencias para
ejercer el empleo por cuenta propia, que se añaden a las 157.000 ya
existentes antes de octubre de 2010, fecha en que se autorizó la
ampliación de esta modalidad de empleo a 178 actividades económicas.

De la suma de esas cifras hay que descontar unas 42.000 bajas en el
régimen del trabajo por cuenta propia que se han producido en los
últimos meses, según se deduce de datos aportados por el Ministerio de
Trabajo y Seguridad Social.

La ampliación del trabajo privado es una de las medidas más destacadas
del plan de reformas económicas que impulsa el general Raúl Castro y que
serán el tema central del VI Congreso del gobernante Partido Comunista
(único), previsto entre el 16 y el 19 de abril.

En declaraciones a EFE, el viceministro de Trabajo y Seguridad Social,
José Barreiro, destacó que la demanda de licencias para ejercer el
trabajo por cuenta propia ha sido "elevada" y que incluso ha rebasado
las estimaciones iniciales del Gobierno.

Las actividad más requeridas para ejercer el trabajo privado, es con
diferencia, la denominada "elaboración y venta de alimentos", que abarca
desde la apertura de restaurantes hasta pequeñas cafeterías o puestos de
venta de comida en la calle y para la que se han otorgado 41.623 licencias.

Una de las novedades de la ampliación del trabajo independiente
acometida por el Gobierno de Raúl Castro es que permite, en 83 áreas, la
contratación de empleados por parte de cuentapropistas, lo que abre la
puerta a la creación de micro-empresas en el ámbito privado.

Hasta finales de marzo, se habían concedido 32.000 permisos a
trabajadores para poder ser contratados en esa modalidad.

Otras de las licencias más demandadas son las de transporte y carga de
pasajeros, con 12.000 permisos concedidos; producción y venta de
artículos para el hogar (8.500) y venta de discos, CD o DVD (7.600).

Preguntado por una eventual ampliación del listado de actividades para
poder ejercer en Cuba el cuentapropismo, Barreiro no descartó esa
posibilidad, pero explicó que primero es necesario evaluar cómo se
desarrolla esa modalidad de empleo en las áreas autorizadas.

También opinó que habrá que esperar hasta finales de año para evaluar el
efecto que ha tenido el desarrollo de este sector en la economía nacional.

http://www.diariodecuba.com/cuba/4045-casi-300-mil-personas-ejercen-el-trabajo-privado

Unas 295.000 personas ejercen el trabajo privado en Cuba

Cambios, Economía

Unas 295.000 personas ejercen el trabajo privado en Cuba

La actividad más requerida por los cubanos para ejercer el trabajo
privado es, con diferencia, la denominada "elaboración y venta de alimentos"

EFE, La Habana | 09/04/2011

Algo más de 295.000 cubanos ejercen actualmente el trabajo privado o
cuentapropismo como se conoce en la Isla, lo que representa apenas un 6
% de la población ocupada del país, según informaron el viernes fuentes
oficiales.

El Gobierno cubano emitió hasta finales de marzo 180.000 nuevas
licencias para ejercer el empleo por cuenta propia que se añaden a las
157.000 ya existentes antes de octubre de 2010, fecha en que se autorizó
la ampliación de esta modalidad de empleo a 178 actividades económicas.

De la suma de esas cifras hay que descontar unas 42.000 bajas en el
régimen del trabajo por cuenta propia que se han producido en los
últimos meses, según se deduce de datos aportados por el Ministerio de
Trabajo y Seguridad Social.

La ampliación del trabajo privado en Cuba es una de las medidas más
destacadas del plan de reformas económicas que impulsa el presidente
Raúl Castro y que serán el tema central del VI Congreso del gobernante
Partido Comunista (único) previsto entre el 16 y el 19 de abril.

En declaraciones este viernes, el viceministro de Trabajo y Seguridad
Social, José Barreiro, destacó que la demanda de licencias para ejercer
el trabajo por cuenta propia ha sido "elevada" y que incluso ha rebasado
las estimaciones iniciales del Gobierno.

La actividad más requerida por los cubanos para ejercer el trabajo
privado es, con diferencia, la denominada "elaboración y venta de
alimentos", que abarca desde la apertura de restaurantes hasta pequeñas
cafeterías o puestos de venta de comida en la calle y para la que se han
otorgado 41.623 licencias.

Una de las novedades de la ampliación del trabajo independiente
acometida por el Gobierno de Raúl Castro es que permite, en 83 áreas, la
contratación de empleados por parte de "cuentapropistas", lo que abre la
puerta a la creación de micro-empresas en el ámbito privado.

Hasta finales de marzo, se habían concedido 32.000 permisos a
trabajadores para poder ser contratados en esa modalidad.

Otras de las licencias más demandadas son las de transporte y carga de
pasajeros, con 12.000 permisos concedidos; producción y venta de
artículos para el hogar (8.500) y venta de discos, CD o DVD (7.600).

Preguntado por una eventual ampliación del listado de actividades para
poder ejercer en Cuba el "cuentapropismo", Barreiro no descartó esa
posibilidad pero explicó que primero es necesario evaluar cómo se
desarrolla esa modalidad de empleo en las áreas autorizadas.

También opinó que habrá que esperar hasta finales de año para evaluar el
efecto que ha tenido el desarrollo de este sector en la economía nacional.

http://www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/unas-295-000-personas-ejercen-el-trabajo-privado-en-cuba-260260